Mostrando entradas con la etiqueta yabutaro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta yabutaro. Mostrar todas las entradas

29 de abril de 2016

Camps Love


Autora: Paoo
Géneros: AU, Romance, Lemon
Parejas: YamaJima, TakaChii, InooDai, YabuTaro
Estado: En proceso
Resumen:  Ryosuke Yamada y Yuri Chinen son casi hermanos, al menos es lo que uno piensa, pero sus ideas difieren. Algo cambia entre ellos con dos noticias la primera es que el corazón de la persona de la que Yuri ama pertenece a otro; la segunda sus padres los envían a un campamento de verano que cambiará sus vidas pero ¿A qué grado? ¿Puede un corazón frívolo conocer el amor?
Capítulos: [01] [02] [03] [04] [05] [06] [07] [08] [8.1] [09] [10] [11] [12]

28 de abril de 2016

Mama to papa aishiteru


Autora: Paoo Inoue
Parejas: InooDai, TegoMass, YabuTaro, TakaChii
Géneros: Mpreg, Romance, Escolar, AU, Lemon
Estado: Completo
Resumen: Daiki tiene dos padres, lo ha sabido desde siempre sin embargo su curiosidad se basa en una angustia, ¿puede el quedar embarazado? Al descubrir que si su vida da un giro, conoce un nuevo amigo y sin saber el pasado le acecha a él y su prometido. Pronto descubrirán que no todo es miel sobre hojuelas y que para ser felices necesitan superar muchos obstáculos, pero juntos.
Capítulos: [00] [01] [02] [03] [04] [05] [06] [07] [7.5] [08] [SP1] [SP2] [09] [10] [11] [SP TegoMass] [FINAL] [SP YamaJima]

25 de junio de 2015

Mama to papa. [ FINAL ]

La habitación estaba vacía, el ambiente era tranquilo y se respiraba calma, no se escuchaba ningún ruido excepto unas leves respiraciones, caminó lentamente hasta acercarse a la pequeña cama rosa con flores y un pequeño barandal, donde dos pequeños cuerpos yacían agotados, ambas dormían, Yui y Hanabi, abrazando una muñeca de tela y un oso de peluche respectivamente, estaban frente a frente sus manos en pequeños puños aferrándose a sus muñecos como si estos fueran a escaparse, parecían dos princesas y lo eran, sus minúsculos cuerpos casi iguales como sus vestidos, sus rodillas estaban encogidas y debajo del encaje de sus vestidos se veían sus pequeños pies cubiertos por calcetines blancos. 

El solo las miraba embelesado, hace cuánto que no veía a Hanabi? Semanas, quizá meses, estaba tan bonita su piel blanca como la de Kei contrastaba con la piel color vainilla de Yui que se parecía a la de Takaki, los dedos de Hana eran delgados y largos y los de Yui eran delgados pero pequeños, la nariz de Hana era pequeña pero perfilada como la de Daiki y la de Yui era un pequeño botón como la de Yuya, sus ojos tenían la misma forma de gota, como unas pequeñas avellanas, incluso el color era igual de oscuro en ambos pares, sonrió cuando ambas resoplaron y las largas y tupidas pestañas de Yui revolotearon para después seguir descansando sobre sus delgadas y rosadas mejillas. 

Alargó la mano para apartar el lacio y grueso cabello que tapó la cara de Yui al salirse de su trenza. 

Después de observarlas un poco mas se apartó de la cama dispuesto a marcharse hasta que una pequeña y dulce voz le llamó
-Tio Ryu? ~- Se detuvo al instante, su cuerpo erizándose al escucharla, Hana estaba paradita sobre el colchón, con una mano sostenía su oso y con la otro se frotaba los ojos- Tio Ryu!- Gritó, un grito lleno de alegría al comprobar que la persona en la habitación era él. Ryutaro caminó hacia ella tomándola en brazos y los dos se aferraron a ellos con fuerza, Morimoto luchando con las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos hundiendo la nariz en los delgados rizos de la pequeña
-Te extrañé- le confesó- Feliz cumpleaños, Hana-chan- le dio un pequeño beso en la frente. Te traje un pequeño regalo de cumpleaños, pero tenemos que ir por el-habló bajo para no despertar a Yui que dormía aún.
-Pensé que no ibas a venir, tío- Hana estaba colgada a él, una mano alrededor de su cuello y el otro brazo estaba en su pecho con el peluche apretándose contra ella- Pensé que ya no vendrías nunca- la pequeña apoyó su cabeza en el hombro de su Ryu, sonriendo.
-Tenía que venir, no podía abandonar a mi princesa en su tercer cumpleaños! -le hizo cosquillas ganándose una hermosa risa que llenó la sala de la casa de Daiki, donde éste se encontraba junto con Yuri limpiando los últimos rastros de la fiesta infantil. Serpentinas, papel de regalos, confeti y restos de pastel estaban regado por el suelo. Lo cual significaba que las cumplañeras y cada niño invitado habían disfrutado de la fiesta.
-Quién es el?. El comentario de Hanabi causó que todos miraran hacia la entrada de la casa; Yabu estaba de pie, analizando un pequeño sombrero de fiesta, quizá buscando algún sentido en tan pequeño y singular objeto, como si no entendiera porque era significado de la alegría de los niños.

Ryutaro atrapó la mirada que Daiki le lanzaba a Yabu, sin duda estaba sorprendido por verle de nuevo, quizá no fue una buena idea haberlo traído. 

Ryutaro se había mantenido unos meses lejos de  la ahora familia Inoo, había estado ocupado con el proceso de salida de Yabu, este había pasado dos años en una rehabilitación preventiva, debido a que desde la cárcel no podía manejar al clan. Morimoto se había vuelto un jefe de reserva, por ello también no mantenía tanta comunicación con Daiki, era mejor no ponerlo en peligro. Pero Kota había insistido tanto conocer a la pequeña Hababi, había insistido en pedir perdón a Daiki y Kei por el daño causado. Mientras que Daiki y Hanabi habían insistido a que asistiera a la fiesta. "Y eme aquí"

Con pasos lentos y la mirada fija en la niña que Ryutaro cargaba, Yabu se acercó. Hanabi solo le miraba, ella no estaba asustada, incluso levantó los brazos pidiendo ser cargada, en el momento que Kota estuvo mas cerca.

-¿Eres mi tío? ¿Ryutaro es tu esposo? Mi papá tiene esposo, se llama Papi Dai, y Mi abuelito tiene esposo, es abue Yuyi y ellos tienen bebés, y mi tío Yuri tiene esposo se llama Tío Toki- dijo la pequeña.

-Takaki, querida, es tío Takaki- corrigió Daiki, acercándose a el par. Un placer de nuevo. Es un gusto recibirte en mi casa, Yabu- para sorpresa de todos Daiki le estrechó la mano y sonrió, antes de que sus ojos se aguaran y tomara a Yabu y a su pequeña en un fuerte abrazo, mientras sollozaba la palabra "gracias" una y otra vez. 

Sufrimiento fetal era la frase. Fue lo que Daiki padeció por dos días, dolor abdominal excesivo, su estómago se puso demasiado rígido, cólicos, vómitos, falta de movilidad del feto, sin duda fue...un aborto silencioso.

Después de que Yuri, con excusa de vigilar a Yui, subiera a Hanabi para que no escuchara, Daiki contó todo a Ryutaro a Yabu. El como ese accidente, si bien fue de mal agrado, fue también la salvación para su vida y la vida de su hija. Si el dolor sufrido por el golpe al caer no hubiese sido provocado lo más seguro era que ni él ni Hanabi hubiesen sobrevivido por más días.

Hanabi estaba con el cordón enredado en el cuello y Daiki estuvo dos días en com después de dar a luz.

Los frenos fueron cortados- La voz de Morimoto cortó el ambiente tensó. Es por ello que Kota no fue a prisión. Nosotros venimos a pedir disculpas, por el incidente causado, por las mentiras alguna vez dichas, por todo. Lo sentimos.

Daiki sorbió de su vaso mientras sonreía y después se mordió los labios. 

-Felicidades por tu libertad tío Yabu, y bienvenido a la familia. 

﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏

-¿Realmente me ha perdonado?-  Ryutaro giró los ojos, haciendo una mueca de fastidio. Era la vigésima vez durante esa hora que Kota le preguntaba lo mismo, y ni siquiera se molestó en contestar. El ya sabía que Daiki le perdonaría, así era él, siempre tan noble, siempre tan justo. Todos habían sufrido un poco, pero el tiempo les había hecho ver sus errores y dado una oportunidad más.

-Oye... Ryutaro- de nuevo la voz de Yabu cortó el silencio en la oscuridad.  -ven a mi cama-. Ordenó suavemente el mayor.

-No-. Su respuesta causó un gimoteo y el sonido de sábanas crujiendo rompió de nuevo en el silencio, antes de que Ryutaro sintiera un par de brazos sobre su cintura y un pecho desnudo pegándose a su espalda descubierta. Ambos soltaron un gemido bajo.

-Creo que debemos comprarles barbies a las niñas, ¿no crees?- Yabu, pasaba la mano por el vientre plano de Ryu, causando que la piel se erizara.

-Daiki no deja que ella juegue con esas cosas, no se te ocurra darle esas cosas demoníacas- Inconscientemente Morimoto pegó su espalda al pecho de Yabu.

-Oye Ryu....¿Tu...quieres tener un bebé?-

-¡Claro que no idiota! Y tampoco puedo!- Ryutaro no iba a confesar que se sometió a varias pruebas antes de que obtuviera los resultados. Infértil. Gracias-a-todos-los-dioses.

-Oye Ryu~- Morimoto apretó los dientes. Pero podemos intentarlo, ¿no crees?

Ryutaro se giró, fulminándolo con la mirada antes de responder.

-Que conste que es solo para que dejes de joder-

﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏

-Papá, papi- pequeños brazos agitaban los cuerpos abrazados. Y el pequeño se abrazaba más de su amante para no ser desprendidos. ¡Papá!- un gritó desesperado hizo a Takaki salir de golpe de la cama. Yui estaba llorando, mientras luces aparecían por la ventana,los truenos resonaban y los rayos no dejaban de caer. Yuri también se despertó sosteniendo a su hija entre sus brazos consolandola.

Una noche más que tendrían compañía en su cama.

Una sonrisa tierna se dibujó en los rostros de ambos, mientras comenzaban a entonar una melodía para dormir.

No importaban los desvelos, su Yui era lo más importante para ellos.

﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏﹏

Daiki miraba entretenido su celular con una mano, mientras con la otra intentaba sujetar el cabello de Hanabi, el peinado no parecía tan difícil, sin embargo el cabello de su hija no se veía para nada como el de la modelo.

-Kei.... ¿Y si peinas a la niña y yo cocino el desayuno?- Daiki miró hacia la cocina, donde Inoo preparaba el desayuno para los tres.

 Silencio

El sabía lo que eso significaba. Era un "No". Kei decía que una persona embarazada no debía cocinar porque su sazón no era bueno. Resignado, Daiki intentó de nuevo, peinando a Hanabi y luego atando con pequeñas ligas su cabello. Añadiendo un lazo rojo como toque final. Listo! Le acomodó el uniforme y la pequeña le acomodó el suyo, ella siempre quería que sus padres se vieran perfectos.

Con dificultad Daiki se levantó del sofá y se tambaleó un poco hasta la cocina, estaba agotado. Pero el delicioso olor del desayuno le dio ánimos. 

Kei miró a su pequeña familia, Daiki servía los alimentos mientras Hanabi hablaba animadamente de sus libros y sus compañeros de la escuela. Apagó el fuego y tomó asiento entre ambos. Esto era vida.

~~~~~~~~~~~~~

-Paso por ti a la salida- Kei no quería dejar a Daiki entrar a la universidad, no le gustaba que estuviera bajo tanta presión y menos con 5 meses de embarazo. Sabía que era demasiado protector pero esta vez lo sería más que antes, era lo que Daiki merecía. 

-Kei, ni siquiera hemos dejado a la niña en la escuela- cada mañana era la misma rutina, Kei le decía la misma línea y Hanabi reía por la reacción de sus padres "chica inteligente".

 Cuando el coche paró los tres salieron de él, Daiki acomodando el cabello de su niña y ella dando besos a ambos y en especial a la pequeña barriga de Daiki. Corrió a la entrada de la escuela, sus pasos llenos de emoción y al estar a punto de entrar se giró hacia ambos, sacudiendo sus bracitos y mandando besos antes de gritar...

"¡Papis, los amo!"

Definitivamente eso era vida.

3 de mayo de 2014

My sexy compañero

Titulo: Mi Sexy Compañero! Genero: no se averiguadlo vosotras Autora: Gisi Morimoto Parejas: AriYama, Inoodai
Arioka Daiki
Mi cabeza da vueltas, el chico de mi clase me fascina, es guapo, inteligente, y obvio deportista, pero mi novio también lo es, la diferencia es que el chico de mi grupo de clase es tierno y delicado, mientras Yamada es un tanto celoso y agresivo y no se diga de lo impulsivo que es, nunca me ha golpeado, pero si me ha gritado muy fuerte. La primera vez que lo hizo me dolió en el alma , ya que yo no conocía al chico que en ese momento tenia enfrente, el no era el chico del que me enamoré, en lo absoluto!.
Dolía ver como el era llevadito con sus amiguitas que eran una bola de chicas prontas me refiero a que ellas se le acercaban descaradamente rozando su cuerpo con el de él y pues sinceramente yo pienso que a él le gusta toda esa atención ya que no hace nada por impedirlo, le da igual mis sentimientos, en realidad duele.
Duele….. duele.. mucho, duele mucho saber que le amo con locura mientras que el solo me usa como su objeto sexual, solo cuando él joven se siente excitado es cuando me busca, solo cuando tiene deseo sexual, una noche tuvo el descaro de decirme que solo era sexo que no había amor en el acto que estábamos realizando, mientras yo me rompía por dentro, él gemía como loco, mis lágrimas se derramaban de dolor y a él simplemente no le importó, siguió con su trabajo, como si yo no fuera nada, cuando en realidad yo siento que valgo y mucho, pero para él no. Ya va casi un año de dolor, sufrimiento, humillaciones y demás.
Duele saber que le avergüenza nuestra relación, me mantiene oculto como su pareja, nadie sabe de nuestra relación, lo que más coraje me da es que cuando salía con Okamoto lo besaba hasta enfrente de los profesores, todo porque el chico es el guitarrista de una banda, pero resulta que el chico cambió de colegio y junto con ello se llevó los sentimientos de mi ahora novio.
Inoo Kei
Ese chico me da ternura, no sé, me imagino a un lindo pingüino, en realidad me estoy enamorando de ese chico, al parecer se llama Daiki, pero tiene de pareja al idiota de Ryosuke Yamada, le maltrata y humilla, pero el pobre chico no hace nada al respecto, según sé, nadie absolutamente nadie sabe de su relación, yo lo sé porque un día los escuché pelear en la azotea sin querer y Yamada lo besó a la fuerza, Daiki le pidió terminar la relación, pero Yamada se negó, odio a Yamada, tiene a un chico hermoso a su lado y lo desperdicia de esa forma.
Me molesta que Yamada sea creído, solo por ser bailarín de un grupo muy reconocido, ya se cree que nadie le merece, pero está equivocado, yo soy de los chicos más populares y no por ello me siento grande, soy de los mejores pianistas del país, y uno de los mas reconocidos, y aun así me siento poca cosa para Daiki.
Poca cosa es lo que soy para él, deseo acercarme y buscarle, pero esta mal que yo haga eso, estoy consciente de que tiene pareja, solo esperaré, si me acerco sabrá de mis intenciones y prefiero ser su amigo fiel a su amante y con ello dañarnos a ambos.
Yamada Ryosuke
Amo a Daiki pero él a mi no me corresponde de igual forma a como lo hago con él, cree que lo mío es deseo carnal, pero está equivocado, busco amor, pero al parecer no piensa dármelo, como él no me dará amor lo mantendré amarrado a mí y le causaré sufrimiento y daño para que nunca tenga el valor de dejarme. Ya vamos acumplir un año de pareja, ¿Dónde iremos a tener sexo?. Que idiota soy, debo ser un buen novio por una noche y darle algo lindo, pero ¿que?. ¿A quién acudir en estos momentos?, creo que internet no me va a fallar.
¿En el Internet será lo mejor? O preguntarle a mi gran amigo Inoo Kei? Él es todo un caballero y sabe tratar una dama, aunque yo tengo a un lindísimo pingüino, no debo pensar en eso o me enamoraré más de él y luego él me va a lastimar.
 Inoo Kei, me enteré que tiene interés en mi Daiki, pero lo siento el chico esta ocupado por mi, conmigo nadie tiene oportunidad, soy guapo, apuesto, lindo y tengo un muy buen formado cuerpo, mi pregunta es, ¿cuándo llegará el día en que puedan bajarme a alguien siendo quien soy?, jajajaja idiota el que piensa que contra mi si puede.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
-Hola soy Inoo Kei y pues me entere que te va mal en biología, ¿Te puedo ayudar? , …..¡¡Que idiota!! Me dirá que no, es algo obvio!!
-Hey! Kei que te pasa?
-Kota! Ayúdame!!
-Ah?
-Quiero hacerme amigo de Daiki
-¿En qué materia le va mal?
-Me enteré que en biología
-¿En qué deporte va?
-Voleibol
-Pásame el nombre de tu investigador, me llama la atención alguien..
-QUE!! ¿Cuál investigador?
-Te sabes hasta sus horas de ir al baño
-Lo poco que se me lo dijo su amigo Morimoto Ryutaro
-¿Ryutaro? ¿Desde cuando te hablas con ese chico?
-¿Te interesa?
-Probablemente
-Ayúdame que yo te ayudaren hijo mío
-En primer lugar no soy tu hijo soy tu amigo en segundo lugar, si te ayudo pero ayúdame a hacerme amigo de Morimoto
-Esta bien te ayudo, míralo ahí viene
-Kei , Buena nueva, Dai quiere un tutor
-Perfecto! Ryu-Chan el Yabu Kota y es malísimo en Matemáticas, ayúdale Bye-Bye!!
-¡Oye idiota! ¿Qué no estas en las olimpiadas de Matemáticas?
-Si, ¿te invito un helado?
-No busco ligar, adiós
-Que carácter…. Me gusta más
                                             SALON DE CLASES
Quería decirle, "aquí estoy frente a tus ojos y estoy enamorado de ti", pero era imposible acercarme cuando Yamada estaba cerca de él, solo me quedaba esperar, me llegó un texto. 《Daiki te vera en la biblioteca en la salida para iniciar tutorías》
En ese instante no tenia palabras que pudieran describir lo que en ese momento sentía, moría de felicidad, no me podía creer que le vería frente a frente, que estúpido es el amor no? Te enamoras y estás tras esa persona especial cuando ella ni siquiera se percata de tu presencia, o también ahí esas en las que se enteran de tus sentimientos y no te dicen nada solo un muy fuerte y doloroso OK que te duele hasta los huesos y estruja tu corazón a tal grado de llegar a casa, ir directo a tu habitación, tirarte en la cama y que tus lagrimas fluyan sin un fin pero no hasta un infinito, porque un para siempre no existe, un estaremos juntos toda la vida solo son pensamientos melancólicos que al terminar la relación pasan por tu cabeza y si entregaste todo de ti en esa relación es realmente asfixiante vivir con los recueros de la persona que más amaste pero no te correspondió.
Dicen que el amor nunca se acaba, pero si lo hace, si la persona con la que estás, le humillas y le amenazas todo el tiempo, el amor va a cambiar, pero si tu te mantienes firme en la relación y sigues amando y no dejas que una tercera persona se meta todo estará bien, pero la mas dolorosa es el engaño, si le traicionas con su mejor amigo (a) y ese amigo (a) te confiesa su amor por tu pareja el amor disminuye, si tu pareja le busca e igual no puede vivir sin tu amigo (a) las peleas serán incontables, tu pareja será un vil mentiroso, te mentirá todo el tiempo, te ignorará, y se comportará de forma tierna cuando le convenga, no le importará nada de ti, en vacaciones no te pedirá salir porque tiene cosas mas importantes que hace antes de salir contigo, si se ponen de acuerdo en salir tu pareja armara una pelea a propósito para no verte y estará mas a gusto, pero si tú conoces a alguien y te haces muy amigo de el, tu pareja se encelará y te dirá que le engañas cuando no sales de casa ni con tu familia, te dirá unos 《Te Amo》 incontables totalmente falsos.
"Daiki, quiero hacer las cosas bien y no quiero terminar en algo tan estúpido e inmaduro y sin un poco de amor, quiero ser tu amigo y hacerte entrar en conciencia para que no termines mas lastimado y perjudicado, Me gustas y quiero luchar por tu bienestar y que puedas ser feliz, aunque no sea conmigo, pero que puedas ser feliz… "

27 de marzo de 2014

Mama to Papa Cap 11

Parecía como si sus pies tuvieran alas, prácticamente volaba por los pasillos del hospital. Cuando le llamaron diciendo que Daiki había sido llevado al hospital Kei salió a mitad de la clase, varios de sus compañeros le miraron raro pero bastó con decir el nombre de Daiki para que entendieran lo que pasaba, deseándole suerte mientras tomaba sus cosas y abandonaba el aula.
-¿Takaki?- su primo estaba sentado con los codos apoyados en las rodillas, su expresión demasiado seria- ¿qué ha pasado?
El rostro del chico mostró un poco más de alivio al ver a su primo
-Yuri, él está ahí adentro- señaló las puertas de la sala de parto hablando con desesperación- se estaba bañando y los dolores comenzaron, bueno ya tenía pero...- Takaki se mordió los labios- ¡Mi hija nacerá! Dime ¿qué regalo mejor podría existir?-
Kei se sintió un poco incómodo por el comentario, su bebé aun no debería nacer, Daiki estaba comenzando el octavo mes; se dejó caer en la silla imaginando los resultados que las enfermeras le darían, el solo quería ver a Daiki tomarlo y volver a casa, volteó la cara para encontrarse con la mirada de Takaki
-Por cierto, ¿tu que haces aquí? -Su primo le preguntó
-Daiki está aquí- respondió, mordiendo el interior de sus mejillas, se levantó de la silla y comenzó a caminar en círculos
-Todo estará bien- Yuya le dio una sonrisa cálida antes de que una enfermera saliera y ambos chicos la bombardearan con preguntas, pero ninguno obtuvo información.
Un rechinar de zapatos al detenerse llamó su atención, la mamá de Yuri, Tegoshi y Masuda mostraban cara de preocupación los tres caminaron al pasillo donde estaban sentados.
-¿Cómo está Yuri? ¿Cómo está la bebé? ¿hace cuánto que llegaron? - La suegra de Takaki le sacudió los hombros y el alto se alejó incómodo
-Aun no sabemos nada de nadie- Contestó Inoo para todos, volvió a tomar asiento, apoyando los codos sobre las rodillas y cubriéndose los ojos, estaba asustado, tenía tanto maldito miedo, por Daiki, por el bebé, por todos. Si el bebé nacía ahora ¿qué iba a hacer? ¿Cómo cambiaría su vida? ¿Estaba listo? ¿Sería un buen padre? Era solo un universitario, un chico con un departamento de soltero y un pequeño auto, con un trabajo de medio tiempo, pero qué si no estaba listo para una familia, no es que no la quisiera, si no que era todo lo contrario, la quería, la anhelaba y estaba a punto de tenerla, pero no estaba seguro de ser lo suficientemente bueno para cuidar de ella. Más y más dudas e inquietudes se formaron en su cabeza.
-Kei- escuchó su nombre y levantó la cabeza para encontrarse con la figura de su madre junto a su hermano Hikaru, estaba ahí viéndose tan serena, su sola presencia disipó las dudas- tu padre está en cirugía con Daiki, todo estará bien- El comentario agitó su corazón, ¿cirugía? ¿Daiki? ¿El bebé?
-¡¿el bebé va a nacer? !- De nuevo se levantó de golpe, asustando a los demás- Tengo que ir a casa, traer la mochila del bebé y terminar de armar la habitación, traer los papeles de Daiki...-Tegoshi lo tomó de los hombros mirándolo fijamente
-Yo iré, tu tienes que quedarte por si el bebé nace, tienes que estar aquí ¿me escuchaste? No te puedes ir ahora, déjanos todo a nosotros, volveremos pronto-susurró lo último, dándole una mirada de ruego- cuida de Daiki por favor-un último apretón y los papás de Daiki se marcharon
-Nosotros vamos por un café- Su madre y la de Yuri se retiraron para darles u poco de espacio, dejando a los futuros padres solos, con Hikaru haciéndoles compañía, los tres permanecieron quietos, sentados en las incómodas sillas de plástico típicas de un hospital, Hikaru miraba a los dos chicos que no hacían mas que morderse las uñas y mostrar una cara de preocupación, incluso respirar se sentía incómodo, como si con el mas pequeño movimiento arruinara el momento de desesperación tan especial de los futuros padres. Kei se recostó en la silla cubriendose los ojos tratando que con el gesto sus nervios desaparecieran, todo estaría bien y él lo presentía, todo iba a estar bien
****
Ryutaro no recordaba el haberse quedado dormido y menos en un lugar donde el color blanco reinaba, era como si todo fuese un vacío, pero en blanco, a lo lejos escuchaba una voz, su nombre dicho una y otra vez, trató de avanzar hacia ahí pero su cuerpo no se movió, intentó de nuevo y nada.
¡Ryutaro!
Esa voz, el la conocía, grave pero amable, podía sentir el miedo viniendo de la voz.
¡Ryutaro! ¡Ryutaro estas sangrando!
¡Daiki! La voz que le hablaba era la de Daiki, y estaba llorando, intentó con mas fuerza moverse y romper con esos lazos invisibles que le impedían moverse. ¿Por qué no podía moverse? ¿Porqué sentía pánico?
¡Ryu¡- escuchó y su corazón agitado se fue clamando- Ryu por favor, por favor abre los ojos, por favor- la voz se iba quebrando, se escuchaba débil y derrotada, un poco más y pequeños sollozos llegaron a sus oídos, era Yabu. Entonces como un balde de agua fría recordó, el coche, correr, Daiki, sangre, gritos y sus ojos se abrieron al mismo tiempo que un pitido largo se escuchó y luego pequeños pip de la máquina que estaba ahí. Sus ojos se sentían pesados, pero a través de una pequeña ranura hecho un vistazo a su alrededor, el color blanco había desaparecido para dar paso a un entorno parecido a una película de terror, tenía una lámpara sobre él y logró ver nada debido a que esta lo cegaba, quería hablar pero sus labios estaban pegados y secos, quería moverse pero su cuerpo estaba entumecido.
-A-agu-a- logró murmurar y aunque salió mas como un gorgoteo no pasó mucho para sentir como unas cuantas gotas del líquido vital se deslizaban por sus labios
-Daiki- pudo decir el nombre lo más claro que la voz le permitió. Yabu por su parte tomó las manos del chico llevándolas a su boca, había estado muy preocupado, estaba tan conmocionado que no lr importó que Ryutaro mencionara el nombre de Daiki
-Lo siento-se disculpó el mayor. Sus celos lo habían llevado al extremo, tanto como para lastimar al causante de estos y a su vez a la persona que amaba. Una pequeña risa salió de los labios de Morimoto, sonó un poco escalofriante, pero se debía al dolor en su cuerpo
-No te disculpes por lo que no sientes- sonrió y tomó aire antes de continuar- ¿Qué tan mal estoy? -
- Te recuperarás- Yabu tomó juntó sus manos- pero- hizo una pausa y mirando a Ryutaro a los ojos habló- todos nuestros actos tienen una consecuencia Ryutaro, alguien además de ti a salido lastimado con el accidente, un pequeño que iba en el auto que chocó contra el mío- Ryutaro entendía esas palabras, estaban mas claras que nada, pero su corazón dejó de latir por un momento al darse cuenta de lo que significaban. Yabu se iría, quizá tendría una condena por años y el mayor lo aceptaría
-podemos pagar una fianza- logró decir con voz rasposa, podemos pagar la multa que te sea impuesta- sus palabras eran rápidas, se sorprendió de sonar desesperado. Yabu solo movió la cabeza hacía los lados y el mundo de Ryutaro se derrumbó.
-Voy a pagar por el daño-
***
-Sabes Kei- Takaki habló sin mirar a su primo- Yui será hermosa, yo lo sé. Ella será tan pequeñita, quiero abrazarla, tomarla- movió sus manos al frente como cargando al aire. -Ya quiero verla- soltó junto con un suspiro
Justo al terminar la frase una enfermera salió de entre las puertas dobles que daban a la sala de partos, donde se podía escuchar un débil llanto y el corazón de Inoo se detuvo en su pecho cuando la enfermera se paró frente a Takaki y él
-Felicitaciones! Es una niña- su sonrisa inquietaba a Kei- 47 centímetros y 2 kilos con 520 -Takaki estaba mas que feliz y Kei podía afirmarlo, pero y él? Detuvo a la enfermera que caminó de nuevo hacía adentro de la sala y la chica lo miró cuestionandole cuando le tocó el brazo.
- Disculpe-.dijo con nerviosismo- Da-Daiki, ¿cómo está? ¿Y el bebé? -Los ojos de la chica se abrieron mostrando un gesto que Inoo no supo decifrar y solo logró ponerlo nervioso.
-Señor Inoo- la chica le apretó el brazo y le dio una pequeña sonrisa- la información que acabo de dar...es para usted
Un boom retumbó en el pecho de Kei, eso quería decir qué. ..¿una niña? Una...
-¿Una ...niña? Oh por Dios! Takaki! UNA NIÑA! -La gente del pasillo y su primo lo miraron mientras abrazaba a la enfermera y giraba con ella en brazos- es una niña-repitió con incredulidad frotándose la cara y despertando a Hikaru que dormía sobre su asiento- Hikaru! ! ¡Una niña! -corrió tomando a la enfermera para preguntarle sobre Daiki, las palabras apenas podían salir de sus labios, no podía formular una oración mas que "¡Es una niña! "

31 de enero de 2014

Mama to Papa Aishiteru Capitulo 10

;w; Waaa! No me gusta! O sea no me gustó mucho el accidente de Ryu, siento que fue mucho drama e-e, pero ya veremos que pasa ;w; Espero que hayan disfrutado..Comenten please esto ya tiene mucho tiempo haciéndose…con la ayuda de YuukiNii! Madre mía! Gracias por ayudarme siempre! Te amito!  También a Aiko-chan que muy amablemente me ayudo escribiendo una parte del lemmon c:cofcofcasitodocofcof y a Gisi :) espero les guste a quiénes aún lo leen
Así que es dedicado para ustedes y para Satommy,  Mabelucome y Yuuki :) éste fic siempre ha sido suyo porque fueron las primeras en animarme a seguirlo
Gracias también a Marianarashi♡ te adoro bebé!


 -------------------------------------------------------------------------------
Capitulo 10

Un hombre que no ha pasado a través del infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca.” Carl Gustav Jung

 Su cama se sentía vacía. Era estúpido considerando que siempre que Yabu se colaba en su habitación Ryutaro lo rechazaba, pero se sentía extraño, solo. Eran muy pocas las noches que Ryutaro dormía solo- nunca- murmuró mirando las líneas del techo, concentrándose en el blanco color de la pared-nunca- repitió, las únicas ocasiones que dormía solo era cuando Kota estaba de viaje sin él. Su mano inconsciente viajó hacia el lado de la cama que el otro ocupaba pero que ahora estaba vacía. Su brazo cubrió sus ojos sintiéndose más tonto por extrañar al mayor. Dio vueltas en la cama intentando dormir y olvidarse de lo que ocupaba sus pensamientos, su cabeza se estrelló contra la mesita de noche junto a su cama tirando en el proceso un vaso con agua que solo rodó sin astillarse al caer, la lámpara se movió un poco pero no había daño más que el agua que mojaba el piso. Su vista viajó hacia la pequeña caja envuelta con un papel de color azul metálico, era el regalo que Daiki le había dado y no había abierto por falta de tiempo. La curiosidad vino terriblemente hacia él desgarrando el papel para poder abrir la caja, moviendo la tapa a un lado para toparse con una tela negra, cuidadosamente doblada, sus dedos acariciaron el suave y frío cuero del traje, un pequeño bóxer de cuero y tirantes del mismo material estaban dentro. -maldito pervertido- rió por lo bajo Ryutaro.
...un regalo como este era exacto lo que podría esperar de Daiki, otra pequeña caja estaba dentro con un sello de garantía brillando en sus bordes y sus mejillas se colorearon al tener el conocimiento de lo que había dentro de ella. Mordiendo sus labios cedió a su curiosidad despojando su cuerpo de los flojos bóxer que usaba para dormir, luchando en la cama por hacerlo. Se puso de pie, maldiciendo cuando sus pies se empaparon por con el agua del vaso que rodó por el suelo. Suspiró cuando sus piernas se deslizaron dentro del oscuro traje, el suave cuero se pegaba a él como una segunda piel, fijó los tirantes a su lugar, sus pezones quedaban cubiertos con estos. El nunca había usado una prenda como esa, inseguro tomó la otra caja rompiendo el sello y mirando su contenido, tragó saliva al saber que lo usaría. Sobre la caja un post-it  amarillo estaba pegado

"¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?" Vincent Van Gogh
Al diablo con eso, ¡él iba a ceder! Buscó dentro de un cajón suspirando pesadamente, sujetando con fuerza la botella de lubricante... definitivamente iba a ceder.
Una vez dentro de la habitación, soltó un suave pero audible sonido, intentando así llamar la atención del castaño bajo las cobijas, quien dé su parte solo recibió una leve removida sobre su cama.
-Oye… ¿estás dormido? –Preguntó aquello mientras que se encaminaba a su cama, con ambas manos detrás de su cuerpo, jugueteando con aquella botellita de lubricante entre sus dedos.

Mentiría si dijera que no estaba nervioso, pero también ansioso, deseoso de que todo aquello se consumara en ese mismo momento, pero debía guardar la calma si no quería quedar como un hambriento ante los bellos ojos del más grande. -Hey… hazme caso –Aquello lo demandó con su usual tono autoritario, pero al notar que esto no hacia efecto, optó por acercarse un poco más hasta llegar a un punto en donde estuviera recostado contra su cuerpo, mientras que una de sus manos viajaba hacia su cabello, cepillando un poco de este a medida en que se acurrucaba a su cuerpo.

Yabu, quien aparentaba el estar dormido, comenzó a sobre exaltarse por las acciones del pelinegro, y es que todo eso era sumamente extraño, Ryutaro no solía ser así, sin duda algo estaba ocurriendo dentro de él. Y hubiera seguido sumido en sus pensamientos, de no ser que sintió como aquel chico se abrazaba a él -¿Ry-Ryutaro? –Su nombre escapó de entre sus labios al momento en que giró sobre la cama, encarando al menor, quien solo lo miraba con los ojos perdidos en anhelo, algo que extraño al castaño. Pero ¿para que preguntar si es mejor aprovecharse?, así que sin preguntar, llevó su brazo derecho a rodear la cintura de este y así abrazarlo a su pecho, dejando que sus labios se curvaran para formar una suave sonrisa.

-Kota… -Musitó aquel bendito nombre cuando su frente chocó delicadamente contra la contraria, ganándose así una mirada asombrada por parte del mayor, y es que nunca le había llamado por su nombre, siempre era “Yabu esto, Yabu aquello” pero nunca había tenido el placer de escuchar su nombre de tan dulce voz. Su mirada seguía absorta por los ojos del menor, para así deslizarla a sus delgados y rosados labios,  y de ahí un poco más abajo, a notar la camisa que este usaba.
-Ryutaro… ¿es esa mi camisa?

Ante aquella pregunta, Morimoto solo alcanzó a sonrojarse notoriamente, desviando su mirada hacia un punto perdido dentro de la habitación. Obvio no iba a contestar aquello, no podría contestar a algo que la respuesta no era del todo noble, eso arruinaría una faceta de él; aun así buscaba que contestar, haciendo que sus labios se separaran al intentar hablar.
Pero lo que Yabu menos quería en esos momentos era una contestación, así que con el brazo que lo rodeaba se encargó de apretarlo cariñosamente contra su cuerpo, ensanchando aún más la sonrisa entre sus labios mientras que comenzaba con un juego entre sus narices, para que antes de que Morimoto dijera algo, su boca ya se encontraba unida con la del más grande, en un suave beso que más bien solo parecía una unión de labios.

-Ko… ta –Volvió a llamarlo una vez que decidieron, por fin, moverse en el beso, causando un revoltijo dentro del cuerpo del castaño, revoltijo que solo podía calmarse de una simple manera, pero dejaría que esto se quedara en manos del señor tiempo.

Por otro lado, Ryutaro, sentía que todo iba de acuerdo a lo que quería, ya que la manera en la que habían avanzaba su beso era perfecto, más aun cuando sintió que Kota comenzaba con un suave movimiento a sus labios y un apretón a su cintura, sacándole un pequeño pero audible pujido, lo cual causo que el pelinegro resbalara sus manos por el pecho de este hasta lograr abrazarse completamente a su cuerpo, enredando también sus piernas con las del más grande.

A Morimoto le costaba admitirlo, era odioso el siquiera pensar en que lo quería en demasía, pero el simple hecho de sentirse sometido por él, el sentir sus dedos resbalarse por su espalda o sus labios degustar los propios, lo hacían pensar que no había mejor momento que este, hasta que sintió como su cuerpo fue acomodado con facilidad, quedando ahora con el mayor sobre él y ahí fue en donde pensó que sin duda, no había nada mejor que esto.
Mientras tanto, ahora Yabu se dedicaba a acariciar los costados del menor debajo,  al mismo tiempo en que ya su boca se movía con más agilidad y de lado a lado contra la otra, succionando y mordiendo del labio inferior de este. Ahora una de sus manos resbaló por el costado del otro chico, llegando hasta un lado de su trasero, el cual acarició con levedad, pero esa ternura de sus caricias cambiaron bruscamente al sentir el cuero que conformaba el bóxer que vestía, haciendo que las yemas de sus dedos se hundieran en la piel y así arrastrarlos hacia abajo, llegando a su muslo, para así acariciarlo y apretarlo a su antojo  a medida en que sus besos ahora eran algo húmedo y salvaje, en donde su lengua llevaba el control del asunto, y Ryutaro únicamente se dejaba mandar por él, dándoselo a entender cuando ahora jadeaba dentro del beso y sus manos se enganchaban a su espalda.
Sus manos inquietas y necesitadas de piel viajaron dentro de los boxers,  sus labios no se despegaban de los de su compañero, su índice serpenteó por la línea de los glúteos de Morimoto separando los globos y un jadeo salió de la boca de ambos cuando los dedos de Yabu se toparon con algo sólido al intentar entrar en la cavidad del.chico. - Ryu? -no sabia lo qué esperaba de respuesta del chico debajo él, Ryutaro tenía los ojos cerrados, su cabello despeinado se.abría sobre la almohada, sus hinchados labios estaban abiertos y un gemido salió de ellos cuando Yabu empujó el tapón anal hacia afuera y luego hacia adentro. Intentó remover de lugar el juguete pero la ropa no le dejaba, los tirantes la tenían sujeta a su lugar, besó los hombros del menor sintiendo como se estremeció por el toque, dejó otro beso en el cuello obteniendo la misma reacción. Ryutaro estaba muy sensible a sus caricias. Siguió besando la piel descubierta, mordisqueando aquí y por allá, una de sus manos seguía moviendo lentamente el tapón enterrado dentro del pelinegro mientras la otra jugaba con el pecho del chico, presionando y luego apretando entre sus dedos un rosado pezón
-Ko-kota- Morimoto soltó un sollozo y sus caderas se sacudieron hacia arriba apreciando la estimulación a su cuerpo, estaba apunto de explotar, sus ojos se cerraban cada vez mas y unas cuantas lágrimas rodaban por su mejilla por el placer que lo abrasaba. Los delgados tirantes fueron arrastrados hacia abajo al igual que la pequeña prenda  de cuero negro. Ryutaro estaba desnudo debajo del cuerpo de Yabu, ambos se miraron, una larga y silenciosa mirada que transmitía miles de emociones y.sentimientos que alguna vez callaron, Morimoto tomó ambos lados de la cara de Yabu acercando sus rostros para un beso, la tensión drenandose de ellos. El corazón de Ryutaro golpeaba fuertemente en su pecho, lo que sentía no era miedo, era un tipo de emoción, el dejar que su cuerpo y su alma fueran expuestos y tocados libremente por Kota 《Kota》el nunca le llamaba así, pero su lengua se sentía ligera cada que pronunciaba aquel nombre. Su cuerpo se sentía caliente y ligero, temblaba de ansias por el contacto. Sus ojos se movían de un lado para otro, sus párpados cerrados sin presión, los labios de Kota se deslizaban por sus caderas, y un largo suspiro salió de sus labios al sentir la cálida boca del mayor tomar su erección. Sus caderas se sacudieron por el estremecimiento mientras Yabu lo tomaba mas profundo y con mas presión dentro de su boca. Justo cuando sentía un cosquilleo viajar por su cuerpo indicando su culminación los labios de su amante se separaron de su cuerpo. Sus párpados aletearon al abrirse y un sonrojo cubrió su cuerpo al notar la desnudez de Yabu, no estaba seguro en qué momento su compañero se había deshecho de la ropa, pero vaya si no disfrutaba la vista.
-Ryutaro- los labios del mayor apenas se separaron para pronunciar aquel nombre del cual el simple sonido calentaba su cuerpo llevándolo casi al éxtasis- Tócame Ryutaro- las manos del pelinegro fueron guiadas a la cintura del mayor y el chico no dudo en comenzar el movimiento, atrapando la erección del castaño entre sus manos y aprentando con más fuerza al sentir el juguete salir de su cuerpo para darle la bienvenida a los largos dedos de Yabu dentro de su cavidad. Aflojando el agarre Morimoto colocó sus manos a los costados de su cabeza, apretando sus puños; lis nervios lo recorrían, había algo mas que un sentimiento o la sensación al tocarse, la intimidad entre ellos era casi inexistente, cómo confesar sus miedos, el temor de ser lastimado de nuevo, esa sensación de molestia e incomodidad al escuchar a otras personas hablar a sus espaldas, eran tantas cosas.
- Espera- la palabra salió casi como un ruego, su voz sonó alarmada- espera! -una mano apretó el antebrazo de Yabu que se acomodaba entre las piernas del pelinegro, el toque lo hizo consciente de la orden. Ryutaro volvió la cara a un lado, en la punta de la lengua estaba un "detente" pero la mano cálida en su mejilla lo forzó a mirar al frente, su mirada se encontró con la del mayor
"Tengo miedo"
"Lo sé, confía en mí"
Un ruego silencioso entre ambos.  -Te quiero- salió de los labios de ambos al unir sus cuerpos, no era la primera vez, pero se sentía como tal. Sus corazones se unieron, latiendo uno con el otro, respiraciones sincronizadas y sus cuerpos danzaron en éxtasis. Barreras creadas por ellos mismos calleron al mismo tiempo que un largo suspiró indicó el fin del acto. Por primera vez en mucho tiempo ambos durmieron plácidamente, sus cuerpos enredados en un apretado y cálido abrazo, sonrisa adornando sus rostros indicando un nuevo comienzo.
*****
Daiki esperó la llegada de Ryutaro mientras miraba por los pasillos de la tienda, entretenido con todas esas cositas que había para recién nacidos, había prometido acompañarlo a hacer algunas compras que le faltaban para la habitación y después al médico donde sus papás y Kei se reunirían con ellos. Miró esa pequeña camiseta con un dibujo de un pingüino en medio, pero antes de siquiera tomarla alguien pasó descuidadamente detrás suyo, aun cuando el pasillo era lo suficientemente amplio, empujándolo, sosteniéndose de la mesita de madera que tenía en frente, cayendo sobre la ropa, pero cuando miró alrededor buscando al culpable ya no había nadie. Maldijo internamente, refunfuñando palabras que sólo él sabía lo que eran. Minutos después Ryutaro se asomó por el final del pasillo sonriéndole.
-Sabía que podía encontrarte aquí –le alborotó el cabello, mientras Daiki solo se encogía de hombros y sobaba su voluminoso vientre.
- Estás muy feliz,  Ryu~ ¿Pasó algo interesante ayer?
- De hecho lo hizo –Ryutaro se mostró una sonrisa de lado dejando a Daiki con la respuesta, sin tener que decirla.

****
Un ligero malestar llegó a el antes de levantarse para ir al baño a devolver la ligera cena que había tomado.  Se lavó la cara y regresó a la habitación, sentándose en la cama, mirando la espalda de Kei que estaba dormido. Recostándose de nuevo trató de ignorar su malestar y volver a dormir, quizá no debió haber comido tanto o al contrario, debió haber comido mas. Sentía una opresión en el estómago pero se forzó a si mismo a ignorarlo, total solo era algo pasajero.
El sutil beso de despedida en su frente le despertó, abriendo los ojos justo cuando la puerta era cerrada. Miró la hora, era temprano para levantarse pero de igual manera lo hizo. Para cuando bajó Kei ya no estaba, el último en salir era su padre que le despidió con un beso en la frente.

-Es temprano, ve a dormir –le dijo antes de salir. Otra vez solo.

Haciendo un puchero se sentó en el sofá, no había nada que hacer más que estar todo el día en casa, no tenía ánimos para salir, se sentía extraño, como si le oprimieran el estómago. Tocó su barriga y algo no estaba bien. Se preguntó un mil de cosas del porque estaba dura, quiso llamar a Kei pero el saber que tenía clases le impedía hacerlo, no quería interrumpirlo, sus padres estarían ocupados, además de no querer preocuparlos. Tomó el teléfono a su lado y marcó de memoria el número de Morimoto, para cuando este contestó estaba por entrar a clases.
 No importándole si le reprendían por sus falta, miró como el automóvil de Kota daba vuelta para tomar el autobús, Daiki y su bebé se habían convertido en algo especial para él y protegerlos era su tarea. Preocupado y agitado de tanto correr tocó la puerta insistentemente,  para cuando iba a tocar el timbre la puerta se abrió dejándole ver a un Daiki en pijama, pantalón blanco camisa holgada tirando a bata y el cabello alborotado recogido en una coleta en la frente
-Pasa- se apartó un poco para dejar entrar al menor
-Estas pálido, ¿qué te pasa?-
- Ryu~~ -gimoteó- duele~ -dijo haciendo un puchero con los labios, tirándose de nuevo al sofá.
-¿Dónde duele? -Ryutaro no era un médico, pero estaba rodeado de parteras en el clan, sabía algo por los chismes de las viejas.
-Aquí -señaló una parte de su vientre bajo- he vomitado tres veces -el menor comenzó a tocarle la zona, descubriendo la textura de esta y su dureza en exceso.
-Será mejor que te revisen, si quieres… -pero el celular en su bolsillo comenzó a sonar interrumpiéndolos.
-¿Si? –Sus cejas se fruncieron al escuchar su voz- En casa de un amigo –no quiso decir precisamente donde porque sabía que a Yabu le molestaría, pero la insistencia del chico no le dieron de otra
- Daiki –y al pronunciar ese nombre escuchó fuertemente como le gritaban qué demonios hacía ahí, que lo iría a buscar.
- No, no es necesario, ya me voy –pero Yabu no quiso escuchar, cortando la llamada. Soltó un suspiro frustrado, ahora tendría que cargar con un Yabu molesto, muy molesto.

-Lo siento, ya sabes cómo es, pero si quieres puedo llevarte al médico-
-Mph, no gracias- sonrió recordando que Kei se ponía de la misma manera
-¿Te duele mucho?, ¿el bebé se mueve demasiado? -preguntó curioso, siempre al pendiente del estado del bebé.
-No, no se ha movido para nada desde ayer -triste comentó al no recordar reacción de su pequeño, Ryutaro se agachó frente de él.
-Hola pequeño bebé, soy el tío Ryutaro -Daiki abrió los ojos sorprendido, nunca se lo imaginó en esa situación -¿Qué pasa? ¿Por qué no te mueves? Sabes, estas preocupando a papá- comenzó a sobarle a la barriga, pero nada.
-Ryutaro- asustado le llamó
-¿Te caíste o algo así?-
Daiki iba a negar cuando sintió un pequeño golpeteó en el vientre bajo, su rostro se iluminó ¡su bebé se movía!, aun cuando sintiera cólicos su prioridad era el movimiento del bebé aunque era un movimiento raro.

-tengo que irme- dijo el menor entre dientes al escuchar el claxon del automóvil

"que rápido podía ser el señor Yabu en ocasiones"

-creo que debes ir al doctor, de todas formas-
-pero se ha movido- insistió
-nada de peros, Hanabi te pide a gritos atención-
-¿Hanabi?- le miró extrañado mientras lo veía tomar sus cosas, nadie sabía cuál era el sexo del bebé, pero Ryutaro insistía en que era una niña, siempre llamándole Hanabi
-Nos vemos Daiki, cuida a Hana-Chan- un beso en su frente, se volvía una costumbre que la gente lo hiciera, el claxon sonaba cada vez más fuerte y un grito diciendo su nombre lo hicieron sacar un bufido
-ahora si me voy, cuídate- salió sonriente de la casa, la idea de tener al bebé de Daiki en sus brazos le emocionaba, tanto que no le importó subir al auto en el asiento del copiloto.
 -puedo saber que hacías aquí, deberías estar en clase-
-usted en el trabajo ¿Qué no tiene nada mejor que hacer que cuidarme?- solo recibió una mala mirada por parte del alto e ignoró todo el sermón de  lo importante que era la escuela y mas excusas absurdas, simples indirectas de que no debería juntarse más con Daiki.

***************
La ira carcomía su ser, su mente se llenaba con imágenes no muy sanas de Ryutaro y Daiki juntos, después de recoger a Ryutaro de la casa de Daiki no había podido dejar de pensar en la posibilidad de encuentros entre los dos ¿Por que se sentía así? La noche anterior quiso tocar a Ryutaro, repetir lo hecho en días anteriores, pero el menor se rehusaba y una discusión no tardó en llegar mencionando el nombre de Daiki en repetidas ocasiones y la escusa era la misma" Daiki tenía malestar" , la frase se mencionaba aun si la ea era ajena al chico. Y ahora aqui estaba, apretando el volante del auto y encendiendolo mientras veía al causante de sus problemas aproximarse.
*********
Cuando iba a cruzar la calle su celular sonó, sacándolo del bolsito para contestar, asegurándose con la vista que podía cruzar. No muy lejos de él Ryutaro caminaba descuidadamente hasta que se topó con su figura de espaldas, sonrió caminando a paso no muy rápido ya que Daiki caminaba realmente lento mientras hablaba feliz seguramente con Kei, pero a diferencia de él Kota al verle cruzar la calle un inminente y alocado deseo se apoderó de él, encendiendo el auto.

-¡Daiki! –le llamó pero el chico pareció no escucharlo, el fuerte sonido de un motor llamó su atención, cuando vio que era Yabu sonrió pero al notar que parecía no disminuir la velocidad miró el semáforo, seguía en verde, pero la idea del por qué llegó tan rápido que para cuando se dio cuenta de las cosas ya estaba a espaldas de Daiki, agitado y muy arrepentido de lo que haría, pero era lo mejor. Lo empujó fuertemente para quitarlo del camino y en segundos el fuerte impacto del auto dio contra su cuerpo, gritos y vidrios chocando y rompiéndose era lo único que llegaba a los oídos de Morimoto que poco a poco iban apagándose.

Desesperadamente miró al cuerpo que estaba tumbado en el suelo, aproximándose a él gateando

-¡Ryutaro!-
-estas sangrando- Daiki tenía los ojos llenos del lagrimas- Daiki, tus manos sangran-
Los autos se detuvieron y Kota jadeante se acercó al cuerpo apartando al pequeño que lloraba pidiendo a gritos una ambulancia.
-Ryu, Ryu, háblame, Ryutaro- Yabu estaba en shock, sus lagrimas estaban cayendo a mares, sus manos temblaban el aire le faltaba, mirando la cara de Morimoto raspada, sucia, con dos líneas que marcaban las lagrimas que inconcientemente eran derramadas, no sentía su cuerpo, estaba totalmente entumecido, veía a Kota llorar,
¿Por que lloraba, si él lo había ocasionado? ¿Por que fue el, verdad? ¿Acaso quería matar a Daiki?
Sonrió al pensar en lo celoso que el mayor era, formando una mueca, intentando mantenerse despierto, pero su cuerpo se rendía, el dolor comenzaba a llegar y podía sentir partes de su cuerpo mojadas por la sangre, miró a un lado viendo como los paramédicos trataban de calmar a Daiki que se sujetaba la barriga pidiendo que lo ayudaran- “Qué el bebé esté bien por favor”- fue su primer pensamiento. Yabu se había abrazado a su cuerpo sujetándolo firmemente, Ryutaro lo besó con sumo esfuerzo, esperando poder despertar para decirle que no fue su culpa, cediendo cansadamente a la oscuridad, “que el bebé esté bien”