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30 de septiembre de 2012

Mama to Papa Cap7

Y un adelantito de -Mama to Papa




Mama to papa

Kia, mi chinita linda( aunque eres japonesa sabes que es de cariño) te dedico este capitulo, por el hecho de que me has estado acosando horriblemente horrible u-u Mabelucome de igual modo esta dedicado a ti a Hitomy y a las pocas chicas que me buscan por el Facebook ;O; soy famosa! (¿?) ah! Y a mi queridísima @Maianarashi y @Happy_Chuu. Sin mas lean y pliis comente os adoro!

Capitulo 7
Ryutaro no sabia si era bueno tocar la puerta, no hasta que el coche negro con ventanas polarizadas se retirara de la entrada, el motor ronroneó y él lanzó dagas con la mirada al conductor, ahora estaba seguro de que no debía tocar el timbre de la casa. Cuando el motor ronroneo de nuevo y la bocina sonó, seguramente despertando a todo el mundo, pensó en volver al auto pero justo cuando se viró para decirle a don-señor-ruidoso que se callara la puerta del frente de la casa se abrió, mostrándole a Ryutaro la mas angelical figura que en su vida pudo ver, exceptuando un pequeño detalle: la gran protuberancia del estómago debido a un embarazo, ¡dios, eso asustaba¡ Ryutaro colocó su cuerpo de modo que la persona dentro del auto no pudiera mirar al pequeño angelito parado frente a él
-¿puedo entrar?-  preguntó desesperado. Daiki lo miró con sorpresa evidente en el rostro
-claro, er…Mori-chan, ¿no crees que aun es muy temprano?-, no es que estuviera dormido, es solo que, bueno es fin de semana-
-Daiki, para el éxito no hay tiempo que perder- ¿el había dicho eso?, si que estar vigilado le quemaba los fusibles- además, muero por hacer el proyecto de ciencias- Si, proyecto de ciencias mis bolas pensó.
 Él y Daiki se habían conocido después de la segunda semana de clases, Ryutaro había llegado tarde al laboratorio mientras que Daiki no podía entrar por los gases tóxicos y Ryutaro se arrepintió de haber preguntado el porque ¿Es que era ciego?, la barriga de Daiki se notaba a kilómetros de distancia, bueno tal vez no tanto pero, nada perdía imaginando que el tipo era gordo.
El ruido del motor se hizo más fuerte y Daiki intentó mirar por encima del hombro de Ryutaro mientras que este colocaba el codo apoyando en el marco de la entrada.
-Daiki, déjame entrar, necesito pasar a tu baño- el castaño solo entrecerró los ojos pero se hizo a un lado para dejarlo entrar, cuando Morimoto hubo entrado no le dio tiempo a Daiki de mirar hacia la calle cerrando la puerta.
-¿tu novio?- pregunto con picardía
-algo así, mí…mi tutor-
-oye, no te pongas así, no importa, si necesitas ayuda Daiki-Cupido-Masuda esta a tus servicios-
Ryutaro sentía ganas de reír, era extraño considerando el hecho de que nunca reía, pero con Daiki era todo azúcar y miel;  justo estaba por hablar cuando miró una silueta bajando las escaleras, una silueta demasiado conocida, como olvidar esa cara, a esa persona, la que le robó al amor de su vida una vez y que justo ahora tenia a la mas excelsa criatura del mundo, Ryutaro se quedo paralizado mirándolo, incluso sudaba frio.
 ¡No era justo!
No pondría a Daiki en riesgo, tampoco lo utilizaría como escusa, ¿Por qué, porque tenia que aparecer ahora? era él no había duda, Inoo Kei. Ryutaro se quedo quieto midiendo sus acciones, debía actuar natural pero era casi inevitable el querer hablarle a Kota y decirle el descubrimiento.
- maldito seas- pensó- malditamente afortunado, y te desprecio porque lo seguirás siendo, de eso me encargo yo, por el bien de Daiki, por el bien del bebé y también por el bien de Yabu- apretó los puños conteniendo su ira, no es que lo odiara, pero ¿Qué le diría a Daiki cuando todo se pusiera de cabeza? No iba a mentirle, Daiki era su amigo, el primero y único y ahora, encontró a la persona que había estado buscando por meses, estaba tan perdido. Miró como el chico se aproximó a Daiki dándole un beso de despedida y saliendo de la casa. Quedándose todo en silencio por un momento mas.

-¿Ryu? ¿Mori-chan estas bien?- Morimoto cambio la dirección de su vista hacia el pequeño que tenia enfrente aflojando las arrugas de su rostro y liberando la tensión  en su cuerpo.
-estoy bien, solo ¿me enseñas camino?- tratando de despistar al castaño con su reacción anterior Morimoto le sacudió el cabello a Daiki.
-bien comencemos con la ciencia~- Canturreó Masuda, esta iba a ser una larga y feliz mañana.

*********

Si Ryutaro pensó que Yabu iba a dejarlo solo, en casa de un perfecto desconocido estaba muy equivocado, estacionó el automóvil en a esquina opuesta a la casa, Morimoto estaba ocultando algo y el iba a descubrirlo



D: por cierto, hace un año que tengo esta imagen toda porno, pero chicas díganme si este tipo-chupa-tetillas (xDDD) no se parece a cierto pinguino angelical que todas conocemos.

-www-



D: Esto me trauma Dxxx

Camps Love 11



No sé de donde la saqueé, así que créditos al autor -w- desconocido



Yellop! Chicas u-u hay personas que me leen ( como 5 ) que no puedo defraudar ._. así que les pondré el mmm inicio de algunos capítulos  los terminaré después para subirlos completos, nah, para subir las contis, son cortos, pero prefiero publicar textos cortos y mantener actualizado a no actualizar  dejarles  algo largo y volver en meses -w-

Aqui van!



Camps love

 Capitulo 11 






El viento le daba en la cara, era una sensación agradable, al fin fuera de ese lugar, adiós al campamento, ¡hola de nuevo a la vida normal!

-Yuri, cierra la ventana- le reprendió su madre al verlo sacar la cabeza, pero aunque no quisiera obedeció, apretando el botón para subir el cristal.

Silencio, le encantaba el silencio de ese momento, Mamá y Papá miraban al frente sin hablar ni preguntar nada y Ryosuke, el estaba en casa, si, en casa, el campamento había terminado días atrás, ahora Yuri se dirigía a su nueva vida, una vida lejos de todo, miraba los arboles pasar tan rápido frente a sus ojos, extrañaría a Ryosuke, de eso estaba seguro, pero lo hacía por su bien, Yuto aun estaba en su cabeza, dándole dolores, ya no quería pensar en el, pero no podía, cada que pensaba en yuto lo recordaba… Takaki

Cerró los ojos, no pudiendo evitar aquel sonoro suspiro que hizo sonreír a su madre, quien lo miró por el espejo retrovisor

-Yuri, ¿cariño estas bien?- pero no respondió, se mantuvo con los ojos cerrados, solo dedicándose a sentir a brisa.


Como ahora esa tarde el viento soplaba leve y hacía sol, un buen día para nadar y todos lo habían decidido, puesto que todo el campamento estaba reunido en el lago, celebrando una fiesta de despedida, el verano había pasado muy rápido, pronto la boruca se hizo escuchar y la música también, algunos cocinaban, otros caminaban, bailaban, bebían y obvio muchos nadaban, el solo estaba tirado en el pasto, un poco lejos de todo, más arriba, de vez en cuando abría los ojos y miraba a los chicos, el no era una persona a la que le gustara mucho socializar, no bebía, no cocinaba y casi no conocía a nadie, o algunos no le hablaban, miró un poco más ahí y visualizo a Yamada, quien iba en la espalda de yuto mientras nadaban, Daiki y Kei se habían perdido detrás de unas rocas haciendo lo que muy bien sabían hacer, le causó gracia y milagrosamente pudo esbozar una sonrisa, Yabu cocinaba y Ryutaro vigilaba que todos la pasen bien, pero él no se movió, permaneció ahí toda la tarde, tirado sobre la manta que había colocado sobre el pasto, durmiendo y observando por ratos, no quería bajar, solo quería regresar a la cabaña y aspirar el aroma de las sábanas por última vez, recordar cada parte del lugar.
Fue un poco duro despertar después de su primera vez, no solo por el dolor en el cuerpo, sino también por darse cuenta de que estaba solo. Cuando despertó era realmente tarde, incluso el almuerzo ya había pasado, quizá takaki bajó a vigilar todo, pero la mesita de noche estaba vacía, su almuerzo no estaba ahí, espero un poco y un poco mas y pronto el cielo se oscureció.
Takaki no volvería, lo supo en el momento en que abrió el armario para notarlo vacio, las maletas de Yuya ya no estaban ahí, su cepillo de dientes ya no estaba en el baño, pero su propia maleta estaba en un lado, perfectamente escorada y arreglada ¿tenía que agradecer por el trabajo ahorrado?
Maldito Takaki Yuya que solo quería a alguien para pasar una buena noche, algo le decía a Yuri que ese maldito palo viviente y su estúpida forma hippie de ser no era real, se fue, no dejo n una nota para él, si quiera algo como: gracias por la…. Apretó los ojos, estaba mal, pensar así estaba mal pero ¡dios! Le dolía, no iba a aceptar que confió en Takaki y que una vez que se entregó este se fue.

Yuya

En donde diablos estaba, miro el color verde que pasaba rápido por sus ojos, pronto estaría en su nueva escuela, que mejor que un internado. Su móvil sonó miró la pantalla descubriendo el nombre de Ryosuke, imaginaba que justo en ese momento yuto le había dicho de su decisión, se preguntaba si contestar o no, pero debía hacerlo, después de todo Ryosuke había sido bueno con el, resignado tomó la llamada antes de que esta se cortase, escuchando gemidos y sollozos, preguntas y suplicas de que volviera, el comenzó a reír, no es que le hiciera gracia, pero si, después de todo él no era la mejor persona, no tenía ni idea del porque Ryosuke le pedía volver.
-no-
-n-no que, Yuri, si te hice algo…-
-no Ryosuke, es solo que, no quiero volver a casa, quiero intentar algo nuevo-
-pero…-
-pero nada, mamá aceptó estoy en camino, mi matricula ha sido pagada, no voy a regresar, además, será mas fácil el acceso a la escuela de leyes desde aquí-
-no te creo-
-no lo hagas si no quieres, no tengo que explicarte nada-
-¡Yuri, no le hables así a Ryosuke!-
-lo siento, se disculpó a través del auricular.-Ryosuke te deje algo en mi habitación, espero que lo cuides, y también cuídate, te veré en navidad, te quiero hermano-



-Ryosuke ¿esta todo bien?- Yuto le tocó el hombro, pero Yamada se apartó corriendo a la habitación de Chinen, abriendo la puerta de un golpe.
-Ryosuke- Yuto entró pisándole los pies- Ryo, ¿Qué pasa?- le acarició la espalda al escuchar de nuevo sollozos
-Yuri él me dijo…-susurró
-¿te dijo algo malo?- el castaño movió la cabeza, acurrucándose en los brazos de su novio
-Él me dijo hermano- lloró más fuerte mostrándole el peluche de conejo que Yuri siempre abrazaba de pequeño
“la lluvia caía muy fuerte, el pequeño se movía debajo de las sábanas al escuchar los truenos
-toma-
Ryosuke dio un brinco al escuchar la voz chillona y ver una pequeña sombra sobre su cama
-te presto al señor conejo, cuando yo le tengo miedo a algo él siempre me cuida-
-gra-gracias-
-no hay de que, hermano-“






¡Dios eso era un castillo! Su nueva escuela era enorme un edificio de tipo colonial, quizás un poco barroco por dentro pero que se miraba gótico por fuera, Yuri dio un largo suspiro antes de tomar su mochila y colocársela en el hombro y con la otra mano tomar su maleta
-Yuri cariño~-canturreó u madre
-Mamá deja de decirme así- se quejó al escuchar las risas de algunas chicas-
-Lo siento, es solo que, awws te voy a extrañar, mamá solo quería despedirse-
-vamos mami dame un besito antes de irte- dijo en un susurro, abrazando a sus padres antes de entrar al edificio y perderse en los dormitorios mientras sus papas se dirigían a la oficina del director.
Recorrió las habitaciones tratando de encontrar la suya antes de chocar con un chico, el que terminó en el suelo
-lo siento- le tendió la mano para ayudarlo a levantarse, cuando el chico levantó la cabeza se encontró con una cara mu familiar
-Ah, no lo siento yo, digo, lo siento, me llamo Shintaro, Morimoto Shintaro, soy nuevo por aquí, de primer año de hecho-
-Chinen, chinen Yuri, de  tercer año-
-Oh, lo siento sempai, OH… mi hermano es de tu mismo grado, de verdad lo siento, eso solo  que buscaba mi habitación-
-Yo también, podemos buscar juntos-

-¡Shintaro!- una  voz se escuchó detrás de ellos dejando paralizado a Yuri, el, no podía ser, ¿Qué hacia el ahí?, era un tipo de castigo o algo así, no es que no quisiera verlo pero…

-¿Chinen-kun?

Tomó sus rodillas entre sus brazos, sentándose junto a la  cama, afuera estaba oscuro, no supo cuánto tiempo estuvo así hasta que la puerta de la recamara se abrió, mostrándole unas piernas largas que se aproximaban hacia a él
-te traje la cena- no hubo respuesta, solo halo la sábana que lo cubría, apretándola a su cuerpo, había olvidado vestirse, se sentía tan patético. El chico se sentó junto a él soltando un suspiro acomodó la cabeza hacia atrás
-se cómo te sientes, ¿es un idiota no?, mira que dejar todo así, cuando lo encuentre lo golpearé, cuídate niño y confía, que Yuya es un idiota, pero volverá, solo espéralo.

Gran idiota Takaki Yuya

-Chinen-kun…- Yuri no esperó comentarios ni nada más, solo se movió corriendo por los pasillos, como un tonto, si Yabu estaba aquí, ¿Qué otra persona estaría también?

“No quiero verte, no quiero caer, quiero ser de nuevo quien era, dejar el campamento, mi cariño por ti en el pasado, quiero volver a casa”


Continuará




Que feo!! -w- se supone que era el final -O- pero pronto vendrá
 creo que será el número 13 -w- 





17 de marzo de 2012

Camps Love 10


Cap 10



Las luces de la habitación se encontraban apagadas, aun tenía ese mal sabor de boca, imágenes de Yuto besando a Ryosuke venían a su mente disparadas, sintió como sus mejillas se mojaban a causa de las lagrimas, no eran celos, era coraje, un resentimiento hacia el mismo, había besado a Yuto pero no era feliz, no sabía bien definitivamente. Apoyándose contra la puerta cerró los ojos pero pensaba en lo mismo.

-¿yuri?-
Y ahí estaba el causante de todo. Sin embargo no se sentía molesto aun cuando esos largos brazos le rodearon el cuerpo atrapándolo en un abrazo

- no llores-

Le secó las lágrimas con las mangas de su pijama, para luego besar sus mejillas. El menor al sentir el tacto se alejó pero de nuevo fue preso de esos brazos.

-Yuri- su nombre fue dicho en un suspiro- yo te quiero- un bufido en forma sarcástica fue lo único que recibió como respuesta

- quiéreme, por favor- aun con esa voz suplicante no se movió ni dijo palabra alguna, sintió como su cuerpo era dejado en libertad y luego un suave tacto de nuevo en las mejillas, un suave y húmedo tacto. Cuando su mano fue tomada, se zafó ahora mirándole la cara.
-¿por qué?- sus labios no pudieron decir nada mas- ¿Por qué no yo?, yuya, si tú me quieres, ¿Por qué el no puede quererme?-

-pero yo estoy aquí, yo si te quiero…-

-pero yo no- ahora sentía que las lagrimas brotaban con más fuerza- ¡yo no lo hago!- lo empujó fuertemente- ¿porque? ¿Por qué me enviaste si sabias que estaban ahí?, si sabias que ellos estaban juntos ¿por qué no me lo dijiste?, tu lo sabías, sabias que me gustaba, que lo quería para mi, ¡mírame y dime porque!-

- el no te quiere, tu no lo quieres-  el comentario le había pegado en la ¿cara como podía decir eso?- es solo un capricho, Yuri, ¡abre los ojos! No lo quieres, ¿no puedes solo dejarlo ser feliz?, abandona- la voz de Takaki era suplicante.

-el no merece ser feliz, y no es mi problema el que tu… te hayas enamorado de mí, no estoy obligado a corresponderte- la voz del pequeño iba cargada de ira.

-es un capricho- repitió- si lo quieres déjale, Yuri, quédate conmigo, hare todo por ti- volvió a abrazarlo previniendo alguna reacción desfavorable o violenta pero esta no llego, los brazos del mas bajo se enredaron en su cintura apretándolo, pero el llanto no cesaba.

-Takaki, perdón yo…-sus labios fueron silenciados con un tierno beso, y el abrazo se hizo más fuerte- estoy…. solo-

-yo estoy contigo- respondió sobre sus labios para volver a unirlos.

Se dejo llevar por esos dulces labios que lo besaban suave y delicadamente, se sentía flotar en el aire ya que sus pies no tocaban el suelo, el mayor lo había tomado en brazos caminando lentamente a la cama y al sentir el colchón debajo él un hormigueo se produjo dentro su cuerpo.

-yu…-

-shh, no soy el- delicadamente acaricio su rostro, ¿Por qué Yuri aun no dejaba de llorar? ¿Tanto le había dolido?- pero por ti lo seré-

El peso sobre su cuerpo desapareció un momento y al volver a hacer acto de presencia sintió como unas manos se paseaban en su rostro luego una opresión en los ojos. Takaki tomo el antifaz que el pequeño usaba para dormir y lo coloco en los ojos de este.

-hoy, seré Yuto- la sola frase causo estragos en su interior, el pecho se le oprimió y las lagrimas volvieron a fluir siendo absorbidas por la tela sobre sus ojos.


¿Cómo había llegado ahí? ¿Cómo permitió que Yuya lo tocara?

Era más que obvio para los demás que Yuya iba tras los huesitos de Yuri y que este, ni se inmutaba por el mayor

¿Cuándo habían cambiado las cosas?

Justo cuando Yuri descubrió lo exaltado que Ryosuke se ponía al verlo muy encariñado con Takaki, cuando notó lo mal que Yuto se ponía al ser rechazado por su ahora novio, cada que este decidía hacerle un interrogatorio a Yuya y el aprovechaba esos momentos para acercarse a un muy celoso Yuto. Y como buen tonto que era Takaki y buen amo que era Yuri, le daba su “premio” por inconscientemente ayudarlo.

La primera vez que besó a Takaki, fue extraño, fue tan especial , nunca había besado a un chico, en realidad nunca había besado a nadie, pero esperaba algo más intenso, que yuya intentara desvestirlo y violarlo que el mayor se ilusionara y le persiguiera, que, que simplemente rogara por mas.

Pero, extrañamente yuya correspondió suave y bonito y miles de sensaciones brotaron dentro de Yuri

“lastima, solo lastima”

¡MENTIRA!
De un capricho, paso a ser una necesidad para el pequeño, una necesidad de despertar entre esos largos brazos, con una sonrisa y un beso en la frente, estar como pollito detrás del rubio, acompañándolo a todos lados, Takaki lo hacía sentir bien, lo hacía sentir querido, poco a poco olvidando a su querido hermano y a Yuto, al niño hámster y su espagueti novio;  olvidando todo, solo importándole la compañía del alto, desayunar con él, comer con él, que yuya lo llevara en su espalda como un pequeño niño, que le lavara el cabello a la hora del baño, le cantara, le leyera pero sobretodo: que lo besara

Le encantaba cuando yuya dormía porque podía besarlo,  contemplarlo toda la noche, podía abrazarlo y ser correspondido aun entre sueños, lo quería, lo quería egoístamente, solo para él, que yuya lo mirara solo a él, que le cumpliera todos sus caprichos, e hiciera su voluntad como se le dé la gana. Le gustaba despertar por los ronquidos del rubio y correrle los cabellos de la cara, darse un beso de buenos días y uno de desayuno, y uno por ser tierno y uno por el almuerzo, uno por decir estupideces, por cargarlo, por llevarlo hasta su taller, por irlo a recoger, le besaba por todo, cualquier escusa era lo suficientemente válida para Yuri, con tal de besar los finos labios de Takaki Yuya.

Porque justo en esos momentos se sentía querido, se sentía feliz y se daba cuenta de lo solo que estaba, y de la grata compañía que era el mayor, Yuri Chinen no era más, Yuri Chinen el triste, el que miraba mal a todos. El que ignoraba lo que pasara a su alrededor, era Yuri, el niño de Takaki-san, como decían los demás y eso, era todo lo que necesitaba.



-¿sabes Yuri? Alguna vez llegue a creer que estabas enamorado de Yuto- comentó un cansado Yamada sobre el pasto, Yuri le invito a jugar, extrañamente se habían divertido como niños, corriendo, nadando, montando bicicleta. 

Ojala alguien pudiera decirle a ese chico castaño que algunas veces era mejor mantener la boca cerrada, porque en ese momento, la calmada ardilla dentro de cerebrito de Chinen comenzó a trabajar: enamorado… Yuto… ¿estaba?, Ryosuke dijo estaba, y la frente de Yuri se arrugó, el pecho dio una pequeña punzada y sin más se levanto del húmedo pasto verde comenzando a alejarse dejando a Ryosuke tendido en el césped, solo y confundido.

¿Estaba? Tiempo pasado, pero NO. El no estaba de “hace mucho y ya no”, el estaba de “aun lo estoy pero no lo consigo”, Yuri aun tenía en mente a Nakajima y ahora con esa sonrisa cínica solo pensaba en el, en arrebatarlo de Ryosuke, porque aunque él no supiera que eran pareja, sabía que Ryosuke poco a poco iba cayendo y que terminarían juntos y eso era algo que el pequeño no podía permitir, cuando pensó en Yuto ahí estaba el pelinegro, caminando por un pasillo, solo, Yuri lo llamó captando su atención enseguida, debía actuar apresuradamente rápido, y lo hizo el mismo día en menos de lo que imaginó todos los sentimientos reprimidos hacia Nakajima salieron, declarándose de una manera “simple” Yuri no parecía sentir mucho ante los sorprendidos ojos de Yuto: y cuando este quiso responder con un “lo siento, no quiero lastimarte, ya tengo a alguien” la ardilla ya lo había besado, siendo espectador de ese instantáneo y no correspondido beso un chico castaño de mediana estatura.   
Yuto lo empujó suave pero ágilmente por los hombros, mirándolo de manera eufórica casi con ganas de llorar

-“lo siento, no quiero lastimarte, ya tengo a alguien”- frase trillada: los ojos de Chinen se achicaron mostrando una mueca de disgusto, lanzándose de nuevo para intentar besarlo, pero esta vez Nakajima puso más fuerza al apartarlo haciéndolo retroceder un poco.

-lo repito Yuri, te quiero, pero no en ese sentido, si quieres que sea claro lo seré: no estoy enamorado de ti-
La mano del bajito hiso un sonido seco al impactarse contra la ahora más que roja y adolorida mejilla de Yuto, pero este ni se movió, solo miró como Chinen se alejaba raudamente del lugar, escuchó un bufido a sus espaldas y curioso miró hacia atrás encontrándose a Takaki sentado en el suelo del pasillo, con las piernas contraídas y sus manos haciendo un puño apoyadas en su frente y los codos en las rodillas, quiso hablarle pero la mirada de yuya pronto se topó con la suya mostrándole esos orbes tristes y brillantes empapados de lagrimas
-al fin te lo dijo- salió en un susurro de la boca del rubio, haciendo una mueca con los labios y mirándolo un tanto incomodo. Yuto solo lo miró un momento más continuando con el que era sus camino antes de que Chinen apareciera, la cabaña de Ryosuke.



-       No está- Daiki, agitado, con  los pantalones medio puestos sin camisa, el cabello revuelto y totalmente sudado, salió a darle el mensaje a quien estaba tocando su puerta interrumpiéndolo en algo de suma IMPORTANCIA   
-       Daiki, estas tardando- se escuchó la necesitada voz de Inoo dentro de la habitación

Nakajima continuó su camino hasta el final del pasillo bajando los pequeños tres escalones muy lento, siguió caminando, solo quería llegar a su cabaña, quizá Ryosuke lo iría a ver más tarde y en ese momento le diría, no quería que se enterara por otro lado además de todo Yuri era su hermanito, no supo cuanto camino, pero pronto la alarma del almuerzo se hizo presente, avanzando desganado hasta el comedor, por lo menos sabia que allí podía ver a Ryosuke, Yamada jamás se perdía las comida y tuvo razón pronto lo vio sentado junto con Inoo y Arioka conversando de quien sabe qué pero se le veía feliz, pero no pudo evitar mirar hacia donde Takaki se encontraba solo, ni Morimoto ni Yabu estaban con él y Chinen menos, pronto los dos mencionados llegaron sentándose junto a Yuya pero aun así Yuri no llegó.


-Yama-chan- le llamó cuando este bebía su jugo, solo le miró con la pregunta impregnada en los ojos- ¿podemos hablar después?- la sonrisa de Ryosuke pronto llegó junto con una afirmación, retomando su labor en la comida.




-hay algo que debes saber- Ryosuke estaba apoyado en un árbol-  yo, hace un momento, digo no un momento, ya tiene rato pero, estaba yéndote a buscar, realmente iba a verte porque quería que saliéramos a caminar entonces el apareció de la nada y bueno no sé ni cómo pasó antes de que pudiera decir algo…- las manos de Yuto de movían haciendo señas, y sus cejas se alzaban su ceño se fruncía y sus voz era un tanto tambaleante, Yamada le miraba atento esperando un ataque de histeria por parte del alto, pero estaba que se mareaba con tanto lio, suavemente le tomó la cara con ambas manos

“pum”

Si, Nakajima Yuto si tuvo un ataque de histeria, y Ryosuke reía como loco al verlo caer de rodillas, Yuto casi lloraba de alegría, era un cursi de lo peor, pero cuando Yamada le besó para calmarlo, a Yuto se le bajó la presión y se le subió el azúcar.

-¿Cuál fue mejor?- Yamada se agachó quedando frente al chico alto, quien solo atinó a lanzarse sobre el uniendo sus labios de nuevo, pronto cayeron sobre el pasto, rodando un poco sin separar sus labios, rodaron un poco mas hasta que el alto quedó totalmente recostado sobre el manto verde y Ryosuke sobre él con las manos apoyadas sobre su pecho
- que Yuri no piense, ni por un momento, que dejaré que se acerque a ti- dijo Yamada muy seguro mirando con un puchero y rabia fingida al cuerpo debajo de él
- tu- le apretó la nariz- eres mío, Nakajima Yuto- y después de una ligera mordida a el labio inferior del alto niño precoz, este retomó el beso de una manera mas intensificada, primero abriendo la boca y dejándola a disposición del bajito que inocentemente bien masajeó su lengua con la propia, haciendo un sonido húmedo al chocarse, se separaban un poco para mirarse y decirse algunas cosas que les hacían reír. Pronto el pasto le hizo arder la espalda a el alto y se marcharon de ahí, tomados de la mano, después de disfrutar de la linda vista del atardecer frente a al pequeño lago.



-       “Alguna vez has visto la barca que está en la orilla del rio, ¿no?, ese es el mejor escondite que alguien pueda tener-“Takaki se lo había dicho un día que mencionó lo mucho que le gustaría desaparecer  y justo esa tarde, se había topado con el rubio y este le recordó su escondite, lo creyó buena idea, incluso Yuya le había llevado el almuerzo a esa barca vieja.

Sabía que una vez que Ryosuke se pusiera en su camino ya no podría quitarlo, estúpidamente había perdido; se salió de ese sucio y mohoso bote comenzando a caminar hacia su cabaña.

Esa noche Takaki lo alivió, le hizo sentir querido, le transmitió todo el cariño que sentía por él y por un momento Yuri se sintió de la misma manera, aferrándose a Yuya, mientras este lo acariciaba, mientras lo besaba y le recalcaba sus sentimientos, mientras esas manos recorrían su nívea piel, y el no podía decir otro nombre que no fuera: Yuya.
Sus labios, sus mejillas cada parte de su rostro, su cuello, pecho y hombros, cada parte de su piel
Todo su pequeño cuerpo sucumbió ante la gran sensación de tener el cuerpo desnudo de Takaki sobre el mismo y su gran inocencia le hicieron llamarlo y buscarlo entre la oscuridad que le ofrecía el antifaz sobre sus ojos, aunque no lo viera, sabía perfectamente que esa persona no era Yuto y definitivamente NO quería que lo fuera, el solo quería a su Yuyan a su rubio hueco, ese que iba donde él, el que le decía infinitos te quiero a su oído; sus manos se pasearon igualmente por el cuerpo de Takaki explorando cada rincón conociéndole, aprendiéndose de memoria cada lugar, enredando sus piernas con las piernas largas de Yuya y sus dedos en ese sedoso cabello; en ese momento todo pasaba tan ajeno a ellos, los tenues jadeos de Yuri no eran escuchados por nadie más, todos dormían, la luna brillaba más que nunca y el viento había dejado de soplar, la luz se colaba por la cortina iluminando cada trazo de piel de Chinen. Pronto los besos cesaron, las caricias también, así como los jadeos, Yuri se durmió, feliz y pleno, aun con el antifaz sobre los ojos y Takaki solo murmuró te quiero antes de salir de la habitación con sus pertenencias y una nota, que deslizó debajo de la puerta contigua a la suya.

“Estas a cargo Yabu”


27 de diciembre de 2011

Camps love. Capitulo 9

Sonrieron y justo cuando iban a volver a abrazarse, los pasos a su lado les impidieron hacerlo.
-Yamada-san- takaki había llegado a el lugar interrumpiendo el romántico momento
- ¿Cómo vas con la pintura?- no necesito respuesta basto con ver aquel cuadro, quedando impactado con el paisaje trazado en el.

25 de octubre de 2011

Camps love Capítulo 8



-Daiki ¿por qué crees que el haya hecho eso?

-talvez le guste chinen y no lo sabemos- era verdad todos lo habían notado el comportamiento de ambos lo decía todo

-Si eso creo ¿sabes? Me hace feliz saberlo-

-si es bueno poder estar enterado así podras cuidar debidamente de chinen-kun además de saber cuando haces mal tercio-



-ne yuto ¿Por qué no lo haz hecho?

-no pude no era el momento Yuri estaba…-

-Yuri, si tienes razón fue un mal momento chinen-kun te arruino todo quedaste como un tonto ante todos-

-pero sabes que chii no me interesa en ese sentido a mí…-

-si supongo que no te interesa pero aun así te viste en evidencia, fuiste un tanto decepcionante y ese rostro de desgano total lo decía todo-

-Inoo-san ¿en realidad se vio así?, yo, solo estaba preocupado Yuri es como un hermano pequeño para mí-

-pero tu rostro cuando saliste del agua dio mucho que desear- dijo una voz detrás de ellos

-Morimoto-kun-

-lo siento por intervenir, yuto-kun no digo que estuvo mal se de antemano que no ser el héroe sabe feo pero la expresión en tu rostro bueno opaco el momento-

-eso si pero Yama-chan estaba llorando y yo pensé que era por Yuya-

-entonces estabas ¿celoso?-

-a yuya le gusta Yuri eso es obvio ¿no?, pero dejando el tema de lado no era un buen momento para tratar de confesarte ni para una escena de celos-

-pero Yuri le arruino la oportunidad- reprocho el mayor de todos

-Inoo-san queda una semana de campamento además se verán después, podrás decírselo luego, tus sentimientos no pasaran lo que si pasara es la hora de la comida ¿vamos?

*.*.*:*:*:*:*:**::*:*:*:*:


Yuya entro a la habitacion cargando una bandeja con lo servido en el almuerzo viendo Yuri dormir en la cama. De solo pensar que estuvo a punto de perderlo sentía una gran opresión en el pecho. Dejó la bandeja en la mesita de centro y se acercó lentamente al menor.

Estaba dormido cuando sintió un leve tacto en la mejilla abrió los ojos lentamente encontrándose con los cristalinos ojos de takaki le dedico una sonrisa y se sento en la cama frotándose los ojos


-hola ¿te encuentras mejor?-algo en la voz de yuya lo hacia feliz, sabia que el mayor estaba preocupado así que como respuesta lo abrazo.

-gracias yuyan nii-chan- un suspiro de alivio convinado con algo de nostalgia se hizo presente. Takaki realmente no quería ser su ni-chan

-bien ahora debes comer te traje el almuerzo-dijo sonriendo y levantándose de la cama para salir cuando el menor se levanta y lo abraza por detrás

-quédate conmigo ¿si? No quiero estar solo- se apartó de yuya para sentrase en el piso de frente a la mesa para comenzar a comer mientras que takaki se sento defrente al el mirándolo comer gyozas muy feliz.

-yuya…esto yo quería preguntarte…-sentia la curiosidad de saber por que había llorado cuando lo rescato por que iba a besarlo pero le dio algo de vergüenza.

-pregunta lo que quieras Yuri-

-¿Cómo sabes que amo las gyozas?-no era lo correcto preguntar algo así se sentiría culpable si yuya le dijera algo que el no podría corresponder. Por su parte el mayor sospechaba que era lo que Yuri quería preguntar pero solo sonrió no podía decir más.

:*:*:*::*:..:*:*::*:*

-¡yuto!- se escuchó seguido de unos apresurados pasos

-Ryo ¿Que se te ofrece?-contestó ruborizado con algo de vergüenza por lo sucedido en la mañana

FB
Yuya tomó a chinen en sus brazos y comenzó a llevárselo Ryosuke iba detrás de llos con lagrimas en los ojos pero una mano lo tomo bruscamente del brazo haciéndolo girarse

-yuto…me lastimas-

-déjalos irse-

-pero… Yuri tengo que ir tu viste lo que paso-

-Ryosuke necesito decirte algo-

-Lo harás después ahora tengo que ir con el-

-no Ryosuke dejalos solos-el tono de yuto tenia un toque de molestia al ver la insistencia de Ryosuke por ir detrás de los que acababan de marcharse del lugar mientras no dejaba de llorar y es que de verdad estaba asustado por la salud de yuri

- que te sucede, necesito ir ellos, takaki-san…-pero el mas alto no lo dejo terminar

-takaki-san qué Ryo-chan a ti…-

-lo siento pero debo ir con Yuri- sin mas se safo del agarre del menor y salio corriendo con Daiki siguiéndolo. Miro a su alrededor y ahí quedaban algunos chicos viéndolo raro se sento en la orilla del muelle y se tomo la cabeza con ambas manos
FBE

-yuto puedo hablar contigo un momento-el menor asintió y comenzaron a caminar hacia el bosque

-y bien ¿de que quieres hablar?

- lo mismo iba a preguntar digo tu fuiste el que me llamo ¿no?- “eh” el no lo había llamado a menos de que hablara por lo de esa mañana- si, Inoo-kun me dijo que necesitabas decirme algo-

Kei había ido a la habitación que el menor compartía con Daiki fue ahí cuando una “maravillosa” idea paso por su mente le dijo al pequeño que yuto lo esperaría a l entrada del bosque por que necesitaba hablar con el (sabia que el menor estaría ahí por que lo vio salir en esa direccion) y así fue como el pequeño Ryosuke corrió emocionado al lugar.

-yo, Ryosuke es sobre…-nada venia a su mente aunque talvez seria bueno provechar el momento-es que yo… digo tu… es que hay alguien que…

-alguien que- Yamada estaba notablemente emocionado aun cuando no sabía ni por qué- vamos yuto somos amigos que no cuéntame que te sucede

- pues es que veras hace algún tiempo comenze a sentir cosas-

-¿cosas? Que cosas te sientes mal-

-no, o sea cosas bonitas por alguien, pero tengo miedo que esa persona no corresponda mis sentimientos-

-ya veo tienes miedo de ser rechazado, yuto no debes preocuparte ninguna chica te rechazaría eres un chico perfecto, digo eres alto y lindo y atento y responsable y dulce y tierno además de estudioso y MUY GUAPO digo, eres el novio ideal-sin darse cuenta hablaba como una chica enamorada aunque todo esto le causaba una extraña sensación el saber que yuto sentía algo mas por otra persona le causaba un vacio en el estomago- por que no le dices cuando regresemos al colegio ¿vale?

-pero es que Ryo-chan yo…-

-yuto ya te dije ninguna chica va a rechazarte-dijo con algo de fastidio

-¡pero es que no es una chica!-dijo esto con la cabeza baja

-no me digas que es…-el menor lo interrumpió afirmando, eso le partió el alma a Yamada el iba a preguntar si era Yuri el afortunado- bien pues en ese caso no creo que te rechaze, suerte-

-espera Ryosuke a que te refieres-

-de Yuri a ti te gusta el ¿no?- todo lo decía en un tono suave para que no se notase que en ese momento sentía mas que mal.

-¿Yuri? ¿De que hablas? A mi no me gusta el-

-¿ah no? Y entonces ¡dime quien yuto!- el menor se asusto por el repentino cambio de actitud de Yamada

-bueno es que me da vergüenza-

-¿eh? Como que vergüenza no me digas ¿es takaki?-

-no-

-Yabu-san

-no

-Morimoto-kun-

-claro que no si lo toco Yabu-san seguro me mata-

-entonces Inoo-kun-

-no-

-Dai-chan-

-obvio no-

-Shigeaki sensei-Koyama-sensei- Masuda sensei-

-ellos son muy viejos obvio tampoco-

-okamoto-san, yaotome kun, inoue-kun- y así fue nombrando a casi todos los chicos del campamento. La verdad ya no le importaba saber quien ahora estaba feliz a yuto no le gustaba Yuri además de que el saber que le gustaba un hombre ponía su nombre en la lista de posibilidades.

-no, no, no y no. no te lo dire-y sin mas comenzó a caminar alejándose y el mayor siguiéndolo ansioso hasta que

-no me digas que ¡te gusto!- lo dijo con una mezcla de picardia, inocencia y felicidad que el menor lo tomo como una burla

-…-

-yuto…- el que calla otorga ¿Qué no?- nos vemos- dijo para salir corriendo ahora dejando solo a yuto, el cual no sabía qué hacer y que por no voltear no se había fijado en la hermosa sonrisa que en ese momento llevaba el mayor.

Corrió hasta llegar a su cabaña debía decirle lo sucedido a alguien para ser exactos, Daiki.

Entro a la cabaña y corrió a la habitación sorpresa que se llevo al ver a Kei casi desnudo sobre Daiki, el cual si lo estaba, devorándolo literalmente. Pero al ver a Ryosuke se quedo perplejo no sabia que hacer el menor solo estaba en la puerta mirando la imagen con los ojos totalmente abiertos. ¡No le podía ESTAR PASANDO DE NUEVO!

- que pasa Kei por que te detienes- dijo Daiki con una melosa voz debajo del cuerpo del pelinegro y dirijio la mirada a la puerta, al ver a Ryosuke rápidamente tomo a Kei y lo abrazo las sabanas estaban de bajo de ellos si se levantaba Ryosuke lo veria desnudo.

- Yama-chan, yo, esto puedes salir un momento por favor- casi imploro por mas rapidez por parte de Ryosuke quien apenas movía los pies

- Kei quítate y dame mi ropa-dijo algo molesto.

-Dai yo no…-

-callate no es momento ¡dijiste que tardaría más!- dijo haciendo un puchero mientras se vestia

-pero como iba a saberlo yo no…-pero otra vez fue interrumpido

-¡basta! no lo haremos en una semana hasta que volvamos a la casa-

-¡¿QUE?! Dai no me hagas esto por favor, yo no pensé que-

- eso y por no pensar ya vez te imaginas. Que vergüenza por dios ¡me vio desnudo Kei! si quiera hubieses puesto seguro-

- ok lo acepto, es mi culpa, pero dime que no haras eso ¿vale?- el menor se mordió levemente los labios y es que ni el podria resistir la tentación de tocar y besar a Kei en una semana

-vale- dijo dándole un suave beso para terminar de vestirse y abrir la puerta para despedir a Kei encontrándose a Yamada sentado en el piso con las piernas flexionadas y los brazos alrededor de las rodillas

-Yama-chan- dijo moviendo al pequeño que parecía estar perdido en otro mundo. Cuando por fin volvió a la realidad y vio a Daiki de cuclillas frente a él no pudo evitar sentirse emocionado se levanto tomo bruscamente del brazo al mayor metiéndolo a la habitación para relatarle lo sucedido con el más alto.

-¿Qué pasa? ¿Estas bien?-

-obviamente no Daiki por dios es la tercera vez que te veo en eso con Kei

-¿tercera? Dirás segunda-

-no…digo, eso no importa Daiki- recordó que la segunda vez ellos seguramente no lo vieron- te tengo que contar algo- dijo casi saltando sobre el colchón- yuto, yo, el digo es que fui donde Inoo me dijo y entonces yuto me dijo me dijo…-no podía terminar por la felicidad y los nervios

-¡¿Qué?! Ryo-chan que te dijo- cualquiera que los viera o escuchara pensaría que eran dos chicas atolondradas hablando de chicos tomados de las brazos dando saltitos en la cama con grandes y brillantes sonrisas además de ese notable sonrojo en las mejillas de ambos.


-así que ¿se lo dijiste?- pregunto Inoo sentado de frente a yuto en un sillón de burbuja jugando y hundiéndose. Daiki le había contado lo ocurrido además de que yuto no salía de la habitación desde hace dos días.

- en realidad no es… Inoo-kun por favor ayúdame, es que el pregunto y yo no conteste entonces el corrió y yo, yo creo que ahora piensa que soy un anormal- dijo mientras hundía el rostro en la almohada

-siendo sincero yo pienso que deberías hablar con él, quien quita y te lleves una sorpresa, Yamada-san debe estar confundido y es obvio así que por qué no vas y arreglas las cosas-
-lo hare después del almuerzo-

-hoy los talleres se cortaran el tiempo lo que significa que Yamashita-sensei nos dejara libres antes-

-Inoo-kun tengo miedo y si él no lo toma tan bien como creemos-

-mira es fácil aunque no lo creas, por ejemplo, yo conocí a Daiki cuando cumplí 13 así que no nos llevábamos bien, saber que te tienes que casar con un hombre es algo fuerte para esa edad – yuto escuchaba con las cejas curvadas ellos no eran del todo un buen ejemplo pero después de todo era una ayuda- entonces, después de eso descubrí que lo quería y míranos ahora- cada que hablaba de su relación con Daiki le brillaban los ojitos y esa boba sonrisa no se quitaba de sus labios

-“caso perdido”- pensó el menor pero ver a su compañero así de feliz lo hacía sentirse bien –“debo intentarlo”

**


-bien el es Koyama Keichiro-sensei es nuestro maestro de pintura- Yamada ahora intentaba entrar al club de pintura después de haber rechazado al de kendo y arquería y ahí estaba parado frente a el profesor haciendo una reverencia.

-bienvenido Yamada-san espero que si te quedes aquí, bien chicos como saben tenemos una reunión así que el día de hoy todos se dispersaran por el lugar encontrando un lugar para pintar takaki-san recibirá los trabajos y me los entregara así que nada de flojear y adiós- sin más el profesor salió entregándole a Ryosuke un estuche lleno de pinturas y pinceles de diferentes tamaños y un atril además de un oleo de buen tamaño. El menor apenas y podía cargar todo lo que le habían dado así que a paso lento fue acercándose a la salida, tenía en mente el lugar perfecto para pintar.


-bien chicos ensayen el último paso que les enseñe debo irme-

- Tegoshi-sensei se ha ido así que yo también me voy-

-a donde tan rápido niño ardilla-

-lo siento cara de hámster pero creo que eso no es de tu incumbencia así que si me permites estas en mi camino- se dispuso a irse pero el menor lo tomo del brazo

-chinen, chinen. Sabes de qué me eh enterado, yuto se confesó a Ryosuke mientras tu jugabas con yuya, creo que te han arruinado el plan ¿no?- el color se le fue de la cara a Yuri eso no podía ser cierto pero no podría mostrar esa actitud llena de desesperación así que suavemente quito la mano de Ryutaro de su brazo y con una sonrisa salió del salón de baile

-maldito cachetón- siempre era lo mismo todo Ryosuke, el lo tenía todo a pesar de estar siempre solo llamaba la atención sin hacer esfuerzo alguno, siempre le pasaba lo peor pero parecía no importarle no le gustaba causar “molestias” no le importaba si le dolía si estaba triste el no lloraba no era de su agrado preocupar a las personas así que todo lo que sentía se lo guardaba para el mismo. Yuri entendí los sentimientos de Ryosuke sabía que en el fondo era un chico fuerte se lo había demostrado le única vez que se abrió sentimentalmente al menor pudo ver todo el sufrimiento que Ryosuke sentía desde entonces nunca más vio llorar a Ryosuke se alejaron mutuamente.

***
Recuerdos, tantos recuerdos, aquel atardecer en ese campo a la orilla del lago, su madre sentada en el prado pintando aquel hermoso paisaje mientas él le miraba atento, eran momentos maravillosos, sus manos tomaron aquel largo pincel y así se fundió con el objeto tratando de plasmar la imagen que se le venía a la mente.

Tan sumido estaba en su tarea que no vio cuando el menor se acerco observando la concentración y precisión con la que trazaba, miro sus ojos y vio en ellos una expresión de melancólica felicidad, así era, Ryosuke recordaba esa tarde con la cabeza apoyada en las piernas de aquella hermosa mujer, en el campo con el cielo azul sobre ellos, era ten feliz. Un recuerdo como ese era lo único que necesitaba, recordarla.

-es hermoso- la voz de yuto lo desconcentro totalmente

- hace mucho que no pintabas- tenia la vista perdida en aquel cuadro. Ryosuke llevaba desde la mañana pintando así que por acabar

-vaya que eres rápido-

-…-

-es hermoso- repitió esperando escuchar la voz del mayor.

-gra-gracias- respondió tímidamente. Había analizado las sensaciones que la cercanía del más alto provocaban en el, sacando una conclusión, le gustaba.

-¿en qué te has inspirado?- Volvió la vista al oleo, las nubes grandes y pequeñas que se difuminaban en el cielo azul, el brillo del agua de aquel lago, el pasto verde, los arboles a medio acabar, pero lo que más llamaba su atención eran las dos siluetas sentadas en prado.
-¿a qué has venido?- evadió la pregunta.

-necesito hablar contigo, es, es sobre lo que te dije, sobre la persona de quien estoy enamorado- las mejillas de ambos se tiñeron de rosa; el mayor iba a hablar, pero yuto hablo interrumpiéndole.

-es verdad…me gustas-

Sus ojos se abrieron totalmente, lo miraba sorprendido.

Nakajima fue muy directo, no había duda en sus palabras. Yamada sentía que el corazón se le iba a salir del pecho

-perdóname Ryosuke, pero es lo que siento, no importa si no sientes lo mismo, yo, solo quería que supieras a pesar de todo quiero que me dejes seguir a tu lado, déjame cuidar de ti, por favor solo dame una oportunidad, por favor intentémoslo, al menos hasta que acabe el campamento, después de eso elige ¡Por favor Ryosuke!- su voz temblaba lo había dicho, lo que creía difícil había salido de sus labios, ya estaba hecho.

El otro aun no salía de su transe estaba feliz, su corazón latía rápidamente, las piernas le temblaban se levanto de su asiento ante la atenta mirada de yuto dejo caer el pincel en mano, abrazándole, sintiendo la tensión emanar del cuerpo de quien tenía en brazos y como esta se iba al igual que dos manos en su espalda apretando contra él, hundió el rostro en su pecho, era tan reconfortante, no decían nada. Hubiesen seguido así aferrados a sus cuerpos si no fuera por un ruido, que cada vez era más cercano a ellos, separándose lentamente se miraron sonriendo.

Y el afirmativo movimiento de cabeza del mayor los hizo ampliar la sonrisa.

Camps love. capítulo 8


-Daiki ¿porque crees que el haya hecho eso?
-talvez le guste chinen y no lo sabemos- era verdad todos lo habían notado el comportamiento de ambos lo decía todo
-Si eso creo ¿sabes? Me hace feliz saberlo-
-si es bueno poder estar enterado así podras cuidar debidamente de chinen-kun además de saber cuando haces mal tercio-


-ne yuto ¿Por qué no lo haz hecho?
-no pude no era el momento Yuri estaba…-
-Yuri, si tienes razón fue un mal momento chinen-kun te arruino todo quedaste como un tonto ante todos-
-pero sabes que chii no me interesa en ese sentido a mí…-
-si supongo que no te interesa pero aun así te viste en evidencia, fuiste un tanto decepcionante y ese rostro de desgano total lo decía todo-
-Inoo-san ¿en realidad se vio así?, yo, solo estaba preocupado Yuri es como un hermano pequeño para mí-
-pero tu rostro cuando saliste del agua dio mucho que desear- dijo una voz detrás de ellos
-Morimoto-kun-
-lo siento por intervenir, yuto-kun no digo que estuvo mal se de antemano que no ser el héroe sabe feo pero la expresión en tu rostro bueno opaco el momento-
-eso si pero Yama-chan estaba llorando y yo pensé que era por Yuya-
-entonces estabas ¿celoso?-
-a yuya le gusta Yuri eso es obvio ¿no?, pero dejando el tema de lado no era un buen momento para tratar de confesarte ni para una escena de celos-
-pero Yuri le arruino la oportunidad-
-Inoo-san queda una semana de campamento además se verán después podrás decírselo luego, tus sentimientos no pasaran lo que si pasara es la hora de la comida ¿vamos?
*.*.*:*:*:*:*:**::*:*:*:*:

 Yuya entro a la habitacion cargando una bandeja con lo servido en el almuerzo viendo Yuri dormir en la cama. De solo pensar que estuvo a punto de perderlo sentía una gran opresión en el pecho. Dejo la bandeja en la mesita de centro y se acerco lentamente al menor.
Estaba dormido cuando sintió un leve tacto en la mejilla abrió los ojos lentamente encontrándose con los cristalinos ojos de takaki le dedico una sonrisa y se sento en la cama frotándose los ojos

-hola ¿te encuentras mejor?-algo en la voz de yuya lo hacia feliz sabia que el mayor estaba preocupado así que como respuesta lo abrazo
-gracias yuyan nii-chan- un suspiro de alivio convinado con algo de nostalgia se hizo presente. Takaki realmente no quería ser su ni-chan
-bien ahora debes comer te traje el almuerzo-dijo sonriendo y levantándose de la cama para salir cuando el menor se levanta y lo abraza por detrás
-quédate conmigo ¿si? No quiero estar solo- se aparto de yuya para sentrase en el piso defrante a la mesa para comenzar a comer mientras que takaki se sento defrente al él mirándolo comer Gyoza muy feliz.
-yuya…esto yo quería preguntarte…-sentia la curiosidad de saber por que había llorado cuando lo rescato por que iba a besarlo pero le dio algo de vergüenza.
-pregunta lo que quieras Yuri-
-¿Cómo sabes que amo las gyozas?-no era lo correcto preguntar algo así se sentiría culpable si yuya le dijera algo que el no podría corresponder. Por su parte el mayor sospechaba que era lo que Yuri quería preguntar pero solo sonrio no podía decir más.
:*:*:*::*:..:*:*::*:*
-¡yuto!- se escucho seguido de unos apresurados pasos
-Ryo ¿Que se te ofrece?-contesto ruborizado con algo de vergüenza por lo sucedido en la mañana
FB
Yuya tomo a chinen en sus brazos y comenzó a llevárselo Ryosuke iba detrás de llos con lagrimas en los ojos pero una mano lo tomo bruscamente del brazo haciéndolo girarse
-yuto…me lastimas-
-déjalos irse-
-pero… Yuri tengo que ir tu viste lo que paso-
-Ryosuke necesito decirte algo-
-Lo harás después ahora tengo que ir con el-
-no Ryosuke dejalos solos-el tono de  yuto tenia un toque de molestia al ver la insistencia de Ryosuke por ir detrás de los que acababan de marcharse del lugar mientras no dejaba de llorar y es que de verdad estaba asustado por la salud de yuri 
- que te sucede, necesito ir ellos, takaki-san…-pero el mas alto no lo dejo terminar
-takaki-san qué? Ryo-chan a ti…-
-lo siento pero debo ir con Yuri- sin mas se safo del agarre del menor y salio corriendo con Daiki  siguiéndolo. Miro a su alrededor y ahí quedaban algunos chicos viéndolo raro se sento en la orilla del muelle y se tomo la cabeza con ambas manos
FBE
-yuto puedo hablar contigo un momento-el menor asintió y comenzaron a caminar hacia el bosque
-y bien ¿de que quieres hablar?
- lo mismo iba a preguntar digo tu fuiste el que me llamo ¿no?- “eh” el no lo había llamado a menos de que hablara por lo de esa mañana- si, Inoo-kun me dijo que necesitabas decirme algo-
Kei había ido a la habitación que el menor compartía con Daiki fue ahí cuando una “maravillosa” idea paso por su mente le dijo al pequeño que yuto lo esperaría a l entrada del bosque por que necesitaba hablar con el(sabia que el menor estaría ahí por que lo vio salir en esa direccion) y así fue como el pequeño Ryosuke corrió emocionado al lugar.
-yo, Ryosuke es sobre…-nada venia a su mente aunque talvez seria bueno provechar el momento-es que yo… digo tu… es que hay alguien que…
-alguien que?- Yamada estaba notablemente emocionado aun cuando no sabia ni por que- vamos yuto somos amigos que no cuantame que te sucede
- pues es que veras hace algún tiempo comenze a sentir cosas-
-¿cosas? Que cosas te sientes mal-
-no, o sea cosas bonitas por alguien, pero tengo miedo que esa persona no corresponda mis sentimientos-
-ya veo tienes miedo de ser rechazado, yuto no debes preocuparte ninguna chica te rechazaría eres un chico perfecto, digo eres alto y lindo y atento y responsable y dulce y tierno además de estudioso y MUY GUAPO  digo, eres el novio ideal-sin darse cuenta hablaba como una chica enamorada aunque todo esto le causaba una extraña sensación el saber que yuto sentía algo mas por otra persona le causaba un vacio en el estomago- por que no le dices cuando regresemos al colegio ¿vale?
-pero es que Ryo-chan yo…-
-yuto ya te dije  ninguna chica va a rechazarte-dijo con algo de fastidio
-¡pero es que no es una chica!-dijo esto con la cabeza baja
-no me digas que es…-el menor lo interrumpió afirmando, eso le partió el alma a Yamada el iba a preguntar si era Yuri el afortunado- bien pues en ese caso no creo que te rechaze, suerte-
-espera Ryosuke a que te refieres-
-de Yuri a ti te gusta el ¿no?- todo lo decía en un tono suave para que no se notase que en ese momento sentía mas que mal.
-¿Yuri? ¿De que hablas? A mi no me gusta el-
-ah  no? Y entonces ¡dime quien yuto!- el menor se asusto por el repentino cambio de actitud de Yamada
-bueno es que me da vergüenza-
-¿eh? Como que vergüenza no me digas ¿es takaki?-
-no-
-Yabu-san
-no
-Morimoto-kun-
-claro que no si lo toco Yabu-san seguro me mata-
-entonces Inoo-kun-
-no-
-Dai-chan-
-obvio no-
-Shigeaki sensei-Koyama-sensei- Masuda sensei-
-ellos son muy viejos obvio tampoco-
-okamoto-san, yaotome kun, inoue-kun- y así fue nombrando a casi todos los chicos del campamento. La verdad ya no le importaba saber quien ahora estaba feliz a yuto no le gustaba Yuri además de que el saber que le gustaba un hombre ponía su nombre en la lista de posibilidades.
-no, no, no y no. no te lo dire-y sin mas comenzó a caminar alejándose y el mayor siguiéndolo ansioso hasta que
-no me digas que ¡te gusto!- lo dijo con una mezcla de picardia, inocencia y felicidad que el menor lo tomo como una burla
-…-
-yuto…- el que calla otorga ¿Qué no?- nos vemos- dijo para salir corriendo ahora dejando solo a yuto, el cual no sabía qué hacer y que por no voltear no se había fijado en la hermosa sonrisa que en ese momento llevaba el mayor.
Corrió hasta llegar a su cabaña debía decirle lo sucedido a alguien para ser exactos, Daiki.
Entro a la cabaña y corrió a la habitación sorpresa que se llevo al ver a Kei casi desnudo sobre Daiki, el cual si lo estaba, devorándolo literalmente. Pero al ver a Ryosuke se quedo perplejo no sabia que hacer el menor solo estaba en la puerta mirando la imagen con los ojos totalmente abiertos. No le podía ESTAR PASANDO DE NUEVO!
- que pasa Kei por que te detienes- dijo Daiki con una melosa voz debajo del cuerpo del pelinegro y dirijio la mirada a la puerta, al ver a Ryosuke rápidamente tomo a Kei y lo abrazo las sabanas estaban de bajo de ellos si se levantaba Ryosuke lo veria desnudo.
- Yama-chan, yo, esto puedes salir un momento por favor- casi imploro por mas rapidez por parte de Ryosuke quien apenas movía los pies
- Kei  quítate y dame mi ropa-dijo algo molesto.
-Dai yo no…-
-callate no es momento ¡dijiste que tardaría más!- dijo haciendo un puchero mientras se vestia
-pero como iba a saberlo yo no…-pero otra vez fue interrumpido
-¡basta! no lo haremos en una semana hasta que volvamos a la casa-
-¡¿QUE?! Dai no me hagas esto por favor, yo no pensé que-
- eso y por no pensar ya vez te imaginas. que vergüenza por dios ¡me vio desnudo Kei! si quiera hubieses puesto seguro-
- ok lo acepto, es mi culpa, pero dime que no haras eso ¿vale?- el menor se mordió levemente los labios y es que ni el podria resistir la tentación de tocar y besar a Kei en una semana
-vale- dijo dándole un suave beso para terminar de vestirse y abrir la puerta para despedir a Kei encontrándose a Yamada sentado en el piso con las piernas flexionadas y los brazos alrededor de las rodillas
-Yama-chan- dijo moviendo al pequeño que parecía estar perdido en otro mundo. Cuando por fin volvió a la realidad y vio a Daiki de cuclillas frente a él no pudo evitar sentirse emocionado se levanto tomo bruscamente del brazo al mayor metiéndolo a la habitación para relatarle lo sucedido con el más alto.
-¿Qué pasa?¿estas bien?-
-obviamente no Daiki por dios es la tercera vez que te veo en eso con Kei
-¿tercera? Dirás segunda-
-no…digo, eso no importa Daiki- recordó que la segunda vez ellos seguramente no lo vieron- te tengo que contar algo- dijo casi saltando sobre el colchón- yuto, yo, el digo es que fui donde Inoo me dijo y entonces yuto me dijo me dijo…-no  podía terminar por  la felicidad y los nervios
-¡¿Qué?! Ryo-chan que te dijo- cualquiera que los viera o escuchara pensaría que eran dos chicas atolondradas hablando de chicos tomados de las brazos dando saltitos en la cama con grandes y brillantes sonrisas además de ese notable sonrojo en las mejillas de ambos.

-así que ¿se lo dijiste?- pregunto Inoo sentado de frente a yuto en un sillón de burbuja jugando y hundiéndose. Daiki le había contado lo ocurrido además de que yuto no salía de la habitación desde hace dos días.
- en realidad no es… Inoo-kun por favor ayúdame, es que el pregunto y yo no conteste entonces el corrió y yo, yo creo que ahora piensa que soy un anormal- dijo mientras hundía el rostro en la almohada
-siendo sincero yo pienso que deberías hablar con él, quien quita y te lleves una sorpresa , Yamada-san debe estar confundido y es obvio así que por qué no vas y arreglas las cosas-
-lo hare después del almuerzo-
-hoy los talleres se cortaran el tiempo lo que significa que Yamashita-sensei nos dejara libres antes-
-Inoo-kun tengo miedo y si él no lo toma tan bien como creemos-
-mira es fácil aunque no lo creas, por ejemplo, yo conocí a Daiki cuando cumplí 13 así que no nos llevábamos bien, saber que te tienes que casar con un hombre es algo fuerte para esa edad – yuto escuchaba con las cejas curvadas ellos no eran del todo un buen ejemplo pero después de todo era una ayuda- entonces, después de eso descubrí que lo quería y míranos ahora- cada que hablaba de su relación con Daiki le brillaban los ojitos y esa boba sonrisa no se quitaba de sus labios
-“caso perdido”- pensó el menor pero ver a su compañero así de feliz lo hacía sentirse bien –“debo intentarlo”

**

-bien el es Koyama Keichiro-sensei es nuestro  maestro de pintura- Yamada ahora intentaba entrar al club de pintura después de haber rechazado al de kendo y arquería y ahí estaba parado frente a el profesor haciendo una reverencia.
-bienvenido Yamada-san espero que si te quedes aquí, bien chicos como saben tenemos una reunión así que el día de hoy todos se dispersaran por el lugar encontrando un lugar para pintar takaki-san recibirá los trabajos y me los entregara así que nada de flojear y adiós- sin más el profesor salió entregándole a Ryosuke un estuche lleno de pinturas y pinceles de diferentes tamaños y un atril además de un oleo de buen tamaño. El menor apenas y podía cargar todo lo que le habían dado así que a paso lento fue acercándose a la salida, tenía en mente el lugar perfecto para pintar.

-bien chicos ensayen el último paso que les enseñe debo irme-
- Tegoshi-sensei se ha ido así que yo también me voy-
-a donde tan rápido niño ardilla-
-lo siento cara de hámster pero creo que eso no es de tu incumbencia así que si me permites estas en mi camino- se dispuso a irse pero el menor lo tomo del brazo
-chinen, chinen. sabes de qué me eh enterado, yuto se confesó a Ryosuke mientras tu jugabas con yuya, creo que te han arruinado el plan ¿no?- el color se le fue de la cara a Yuri eso no podía ser cierto pero no podría mostrar esa actitud llena de desesperación así que suavemente quito la mano de Ryutaro de su brazo y con una sonrisa salió del salón de baile
-maldito cachetón- siempre era lo mismo todo Ryosuke, el lo tenía todo a pesar de estar siempre solo llamaba la atención sin hacer esfuerzo alguno, siempre le pasaba lo peor pero parecía no importarle no le gustaba causar “molestias” no le importaba si le dolía si estaba triste el no lloraba no era de su agrado preocupar a las personas así que todo lo que sentía se lo guardaba para el mismo. Yuri entendí los sentimientos de Ryosuke sabía que en el fondo era un chico fuerte se lo había demostrado le única vez que se abrió sentimentalmente al menor pudo ver todo el sufrimiento que Ryosuke sentía desde entonces nunca más vio llorar a Ryosuke se alejaron mutuamente.
***
Recuerdos, tantos recuerdos, aquel atardecer en ese campo a la orilla del lago, su madre sentada en el prado pintando aquel hermoso paisaje mientas él le miraba atento, eran momentos maravillosos, sus manos tomaron aquel largo pincel y así se fundió con el objeto tratando de plasmar la imagen que se le venía a la mente.
Tan sumido estaba en su tarea que no vio cuando el menor se acerco observando la concentración y precisión con la que trazaba, miro sus ojos y vio en ellos una expresión de melancólica felicidad, así era, Ryosuke recordaba esa tarde con la cabeza apoyada en las piernas de aquella hermosa mujer, en el campo con el cielo azul sobre ellos, era ten feliz. Un recuerdo como ese era lo único que necesitaba, recordarla.
-es hermoso- la voz de yuto lo desconcentro totalmente
- hace mucho que no pintabas- tenia la vista perdida en aquel cuadro. Ryosuke llevaba desde la mañana pintando así que por acabar
-vaya  que eres rápido-
-…-
-es hermoso- repitió esperando escuchar la voz del mayor.
-gra-gracias- respondió tímidamente. Había analizado las sensaciones que la cercanía del más alto provocaban en el, sacando una conclusión, le gustaba.
-¿en qué te has inspirado?- Volvió la vista al oleo, las nubes grandes y pequeñas que se difuminaban en el cielo azul, el brillo del agua de aquel lago, el pasto verde, los arboles a medio acabar, pero lo que más llamaba su atención eran las dos siluetas sentadas en prado.
-¿a qué has venido?- evadió la pregunta.
-necesito hablar contigo, es , es sobre lo que te dije, sobre la persona de quien estoy enamorado- las mejillas de ambos se tiñeron de rosa; el mayor iba a hablar, pero yuto hablo interrumpiéndole.
-es verdad…me gustas-

Sus ojos se abrieron totalmente, lo miraba sorprendido.
Nakajima fue muy directo, no había duda en sus palabras. Yamada sentía que el corazón se le iba a salir del pecho
-perdóname Ryosuke, pero es lo que siento, no importa si no sientes lo mismo, yo, solo quería que supieras a pesar de todo quiero que me dejes seguir a tu lado, déjame cuidar de ti, por favor solo dame una oportunidad, por favor intentémoslo, al menos hasta que acabe el campamento, después de eso elige ¡Por favor Ryosuke!- su voz temblaba lo había dicho, lo que creía difícil había salido de sus labios, ya estaba hecho;
 El otro aun no salía de su transe estaba feliz, su corazón latía rápidamente, las piernas le temblaban se levanto de su asiento ante la atenta mirada de yuto dejo caer el pincel en mano, abrazándole, sintiendo la tensión emanar del cuerpo de quien tenía en brazos y como esta se iba al igual que dos manos en su espalda apretando contra él, hundió el rostro en su pecho, era tan reconfortante, no decían nada. Hubiesen seguido así aferrados a sus cuerpos si no fuera por un ruido, que cada vez era más cercano a ellos, separándose lentamente se miraron sonriendo.
Y el afirmativo movimiento de cabeza del mayor los hizo ampliar la sonrisa.