15 de agosto de 2017
20 de noviembre de 2015
Who are you? 5
Se dijo a sí mismo que era mejor intentar descansar todo lo que pudiera antes de que la bebé despertara, pero su idea se fue a la basura cuando escuchó un pequeño quejido.
"no la levantes, va a volverse a dormir. No la levantes, va a volverse a dormir" repetía su mantra para evitar tomarla en brazos, pero rogaba internamente que no despertara llorando, no había cosa peor en la tierra que Mei llorando y Yuto gritando que la callara. En los cinco meses de vida de Mei eso solo había ocurrido seis veces, los seis peores momentos de su vida.
Cuando Mei dejó de gimotear suspiró aliviado, quizá podría dormir un poco más antes de que su despertador se activara, pero de nuevo la idea se fue a la basura cuando escuchó los pasos de Yuto acercándose a la recámara, su respiración y pulso se aceleraron en un fallido intento por mantener la calma, sabía que Yuto solo daría tres golpes a la puerta antes de retirarse y lo había aprendido de la peor forma, podría jurar que ciertas partes de su cuerpo aún recordaban el castigo impuesto por su fallo.
Tal como predijo tres fuertes golpes sonaron en su puerta y contuvo la respiración, era uno de esos días, la intensidad de los golpes no hacían mas que advertirle que no sería un buen día, Yuto estaba claramente de mal humor. Sin tomarse tiempo siquiera para ponerse algo más que el pantalón de pijama y la simple camisa sin mangas que usaba pasa dormir, corrió hacia la pequeña cocina donde Nakajima se encontraba sentado silenciosamente, leyendo el periódico.
No fue necesario un saludo de buenos dias, o mirarse o preguntar si necesitaba algo, Ryosuke sabia a la perfección lo que debía preparar para el desayuno. Encendió la cafetera y comenzó a cortar las verduras con desesperación, estaba tan concentrado en su tarea que el sonido del papel periódico siendo descartado y los silenciosos, casi fantasmales, pasos detrás de él le hicieron saltar de miedo cuando al fin pudo identificarlos, aunque un poco tarde, porque antes de que pudiera reaccionar Yuto ya estaba pegado detrás suyo, sus caderas moliendose contra sus glúteos, una mano asegurando la suya que tenía agarrado el cuchillo y la otra paseándose por su pecho.
Las lágrimas no tardaron en producirse, iba a ocurrir de nuevo, iba a ser violado y lastimado como en otras ocasiones, pero aguantó la voz, había aprendido también a llorar en silencio, a no gemir de dolor y que su voz no saliera cuando lo único que quería era gritar.
Yuto apretó el agarre en la mano que sostenía el cuchillo y no tuvo otra opción que soltarlo o su mano sería quebrada, Nakajima era astuto, no le daria ni una sola oportunidad para defenderse.
Su cuerpo se puso rígido cuando la cinturilla de su pantalón de dormir fue siendo bajada, apenas para mostrar la mitad superior de sus glúteos.
Todo era tan raro, un sentimiento de vacío combinado con tristeza y decepción se producía en él cada vez que esto pasaba, su cuerpo se volvía una cáscara hueca que Yuto podía dominar a su gusto.
La sensación de el aliento de Yuto resoplando sobre su oreja, de su miembro deslizándose entre sus glúteos buscando entrar en él y el cosquilleo de su cuero cabelludo al ser halado con fuerza le asqueaban, pero no le parecían extraños
¿Cómo alguien podría acostumbrarse a este tipo de vida?
¿Cuánto tiempo más su voluntad iba a aguantar?
Yuto estaba acabando con su existencia, con sus esperanzas. Pensaba que no había forma de que se acostrumbrara a este trato, pero sabía que así era, ya nada le sorprendería y poco a poco había dejado de luchar contra él, a dejar que le tomara y golpeara cuando quisiera por lo que quisiera, no podían tener pláticas normales sin que Yuto le gritara y aunque era libre de salir con Mei a donde necesitara, sabía que Yuto estaba al tanto de de su ubicación y si no llegaba a dormir entonces su castigo le esperaba al entrar a casa.
Un gemido escapó de su boca cuando Yuto le perforó de golpe, sus brazos fueron sujetados y las embestidas comenzaron de inmediato, Nakajima sabía donde golpear conocía su cuerpo y gozaba de escuchar sus ruidos incontenibles, es lo que le daba placer, saber que tenía el control sobre el, sobre su cuerpo, su mente, todo estaba lleno de Yuto, y aunque era un sentimiento de desprecio era mejor que no sentir nada.
Los gruñidos de Yuto resonaban en su oído, su boca se paseaba por su cuello, era como si quisiera besarlo pero nunca lo hacía, en cambio era mordido y marcado, cualquier cosa que sugiriera que le pertenecía a su cuñado.
Ryosuke soltó un largo quejido e intentó zafarse cuando las embestidas fueron más rápidas e irregulares, pero solo logró ser sujetado con más fuerza, de todas las cosas que Yuto le hacía esta era la peor.
-No - susurró en su llanto al sentir que su interior era llenado cuando Yuto se vino dentro de él.
Su cuerpo fue liberado, pero no tuvo tiempo de sentir compasión por el mismo, sus oídos zumbaban y su vista se puso borrosa antes de caer al suelo, estaba débil, siempre lo estaba desde hace cinco meses, un rastro de saliva se deslizó de su boca combinandose con sus lágrimas. Lentamente se puso de pie apretando los puños mientras su esfínter se contraía en una reacción natural de su cuerpo después del sexo y caminó hacia el baño, Yuto no estaba a la vista, siempre igual, después de lastimarlo se escondía en su habitación. Escuchó a Mei balbucear pero no entró a revisarla, no podia abrazarla así, aunque ella no lo supiera no quería abrazarla después de ser violado o golpeado, además de porque se sentía sucio era porque sabía que un sentimiento malo comenzaría al sistenerla, y Ryosuke quería amarla para siempre.
🌌🌌🌌🌌🌌
Ryosuke revisaba unos libros, los nuevos cursos de maquillaje y cabello que estaba tomando eran agotadores, pero muy necesarios para el salón de belleza, tenian muchos clientes y como co-popietario se preocupaba porque el trabajo siguiera siendo suficiente para todos los empleados. Con su pie movía el columpio de Mei y ella reía divertida al ver a los pequeños muñecos sobre su columpio moverse. Esto era felicidad, su pequeño espacio donde nada importaba, su burbuja era enorme y totalmente resistente, era como si cada vez que Mei reia los pajaros cantaban y su felicidad no tuviera fin.
Ryosuke escuchó el teléfono sonar y se puso de pie par ir a responder pero al llegar a la sala se encontró con Yuto, no le había escuchado entrar y al parecer Nakajima tampoco había notado su presencia porque al colgar y girarse dio un pequeño salto del susto, que rápidamente ocultó con una mirada de desprecio que poco a poco fue debilitando su pequeña burbuja de felicidad.
-Prepara mi maleta, me voy de viaje- Ordenó a Ryosuke.
Quien cabizbajo asintió. Los colores de la vida regresaron a él y la risa de Mei desde la habitación le hicieron sonreír, al fin libres de Yuto.
Era su oportunidad de escapar.
11 de agosto de 2015
Who are you 4
Hola, quiero ofrecer una disculpa por no haber actualizado el lunes, pero tuve unos problemas con mi tablet y creí perdidos mis fics, pero aquí tienen la continuación ♥
Capítulo 4
Pareja: Yamajima
Género: Shnen-Ai. AU (Universo alterno)
Extensión: Serial
NOTA: En esta historia se hace referencia a una pareja hetero, pero es solo mención. No dejen de leer, el yaoi está por llegar-
Los lentes del sol hacían un buen trabajo de ocultar los golpes, sus ojos aún no paraban de producir lágrimas, su cuerpo aún estaba entumecido por el dolor.
Estaba siendo arrastrado por los pasillos del hospital, sus pies se enredaban entre sí tratando de evitar llegar a su destino, la sala de los cuneros.
Después de un mes de ir a diario, incluso sin necesidad de promesas, él ya amaba a Mei, cada día le visitaba, cada día le veía luchar y aferrarse a la vida.
"Prométe que la vas a cuidar"
..."lo juro"
Él soñó con ella, con llevarla a casa y verla crecer. Pero ahora no había sueños y si esto era un sueño el quería despertar.
"Voy a matarla"
La amenaza resonó en su mente cuando se detuvieron frente a la recepción, la mano de Yuto apretó su brazo en una silente amenaza.
"Señor Yamada" le saludó la enfermera y sin necesidad de registro les dejó pasar, era más que conocido en el lugar. Inmediatamente Nakajima le soltó, quedándose detrás cuando la mujer sacó al pequeño paquete color rosa de su cuna, llevándola hacia Yuto, imaginando quizá que su padre quería sostenerla
-No- rechazó el alto la silenciosa invitación- Temo tirarla aún. Sonrió amablemente, pero Ryosuke pudo ver a través de la mentira, Yuto o la quería cerca.
▲↭▼↭▲↭▼
Después de firmar los papeles del alta médica de Mei, salieron en silencio del hospital, Ryosuke mirando a todos, las enfermeras murmuraban sobre la joven madre que murió por su hija, sobre el guapo esposo viudo que ella había dejado. Pero era como si también hubieran visto debajo de su ropa,de su maquillaje y sus pensamiento. Recién violado y golpeado por su cuñado, encadenado a un infernal destino.
¿Podrían los demás verlo?
-Yu-Yuto- murmuró bajo, aferrando al bebé entre sus brazos- ¿Puedes parar en la farmacia?-
-¿Para qué?- Espetó el alto- espero que no estés pensando en huir- una de las manos de Nakajima sostenía un cigarrillo y la otra sostenía el volante del automóvil, sus dedos se aferraban al material.
-N-no- su repuesta salió casi en un suspiro- voy a comprar pañales-
Nakajima no respondió, pero después de unos minutos más el auto se detuvo frente a una tienda. Si pensarlo tomó en brazos al bebé y bajó con ella, tratando de caminar lo mas rápido que podía para que el frío no le afectara, sabía tácitamente que no debía dejar a la criatura junto a Yuto.
-Ryosuke!- El oír su nombre en voz de Yuto le hizo girar- toma!- movió unos billetes frente a él.
Ilusionado corrió a tomarlos, quizá Yuto si se preocupaba por su hija, si no fuera así no le daría dinero para comprar sus cosas. Pero su ilusión murió cuando Yuto habló de nuevo
-Compra cigarrillos y algo de lubricante- y con las manos temblorosas tomó el dinero de las manos de Yuto, mientras una sonrisa torcida aparecía en los labios del pelinegro.
Rápidamente tomó lo que pudo, algo de loción, crema para rozaduras, pañales, fórmula láctea, mamilas. Él no sabía si Chihiro había estado preparada, él solo había visto la decoración de la habitación de Mei en las fotos que Chihiro le había compartido. Al momento de pagar su voz titubeó.
"algo de lubricante"
¿Qué haría Yuto si no lo compraba? con voz queda ordenó los productos y pago el total. Lo único que quería era huir de la ira de Yuto.
Maniobrando entre el peso del bebé y de la bolsa llegó al auto. apenas entró en el éste cobró vida y en unos minutos estaban en casa.
¿Casa? Esta ni siquiera era su casa, el tenía su propio apartamento sobre el salón de belleza del que era dueño, pero si salvar la vida de su sobrina significaba mudarse aquí el lo haría.
"Lo juro"
6 de agosto de 2015
Who you are? 3
Antes que nada, pues lo prometido es deuda y aquí lo tienen. Actualización de viernes(?)
Disfruten ~♥
Capítulo 3
Titulo: Only you
Pareja: Yamajima
Género: Shonen-Ai. AU (Universo alterno)
Extensión: Serial
NOTA: En esta historia se hace referencia a una pareja hetero, pero es solo mención. No dejen de leer, el yaoi está por llegar.
-No- logró balbucear entre su borrachera - No quiero verla nunca- resopló cansado. dolido.
¿Cómo se atrevía este chico a pedirle semejante estupidez?
Ella no era nada suyo, no era su hija, la había visto y ella no se parecía a él y mucho menos a Chihiro
-Yuto por favor no seas así- rogó el castaño, su cabello desaliñado, su rostro casado y dos oscuros círculos bordeaban sus hinchados ojos. Era el único que había visitado a Mei durante su estancia en el hospital. Un mes y algunos días había estado luchando por su vida en una incubadora. Ryosuke fue quién arregló la ceremonia de defunción de su hermana, quién recogió sus cenizas. No tuvo tiempo siquiera para estar de luto.
-Así cómo!- Gritó exaltado el alto, lanzando una botella que se rompió en pedazos al chocar contra el suelo- Así como- repitió- Esa...cosa, no es nada mío, eso es un monstruo una ase..-
-no te atrevas!- cortó sus palabras sollozando- no te atrevas a decirlo. Eres un egoísta, que no ves que te necesita! Es tu hija!-
-No!- sin medir su fuerza estrelló un golpe en el rostro de su cuñado. El llanto de Ryosuke se escuchó en toda la sala, sus manos cubrían su rostro, por el dolor del golpe, por la tristeza. Y Yuto le miró, ahí tirado en el suelo, ese llanto le era conocido, esa melena castaña, esos ojos cafés llorosos que le miraban con temor
-¿Eres tú Chihiro?- el alcohol le hacía delirar, encontrar el recuerdo de su esposa muerta hace un mes,, en el reflejo de su cuñado. Ellos no se parecían, sin embargo eran gemelos, su aura era igual.
En el estupor de su borrachera llamó su nombre y le encontró en él.
Tomó a Ryosuke en sus brazos le estrechó con fuerza. No quería dejarle ir, murmuraba su nombre mientras sus manos se aferraban a ella. Pero su ilusión se rompió cuando quiso besarle, y miró a la persona a quien se aferraba.
Yamada le empujó, alejándose rápidamente al notar el gesto de Yuto, estaba enfadado, sus puños se apretaron con fuerza y su cara tomó un terrible color rojo mientras sus cejas se juntaban lo más que podía. Trató de huir, de escapar de esa irrazonable ira. Se deslizó hacia atrás chocando con varios objetos, cajas de comida rápida, ropa, correo, botellas de diferentes tipos de alcohol, la sala era un caos total. Cuando su espalda chocó con el sofá se puso de pie, dispuesto correr, pero fue tomado del cabello y estrellado de nuevo contra el suelo. Estaba débil.
-Esto es tu culpa!- Yuto le giró violentamente y trató de gatear para huir, pero de nuevo fue jalado, ahora de la ropa- tú sabías que ella no debía, sabías que esa cosa podría matarla, ¿verdad?-
-¡Yo no sabía!- gritó asustado, ganándose una sonora bofetada por parte del mayor. Su temor aumento con cada golpe.
-tu eres el único que quiere que esa cosa viva, ¿por qué mejor no te la regalo? ¿la quieres? ¡quedatela! -de nuevo le golpeó, lanzándole de nuevo al suelo.
-Yuto por favor, para, me estás lastimando- lloriqueo- yo no sabía,yo no sabía- siguió sollozando mientras recibía un golpe tras otro. No podía defenderse, no había dormido en días, desde la muerte de Chihiro a penas comía, cubría turnos extra para poder pagar el hospital.
Y mientras estaba en el suelo pensaba que una parte de él sabía que era verdad, él conocía los riesgos de que Chihiro se embarazara y nunca se los dijo a Nakajima, pero otra aceptaba que no era totalmente su culpa lo que había sucedido.
Sin embargo se quedó tirado en el suelo, recibiendo la agresión física de parte del pelinegro, Yuto estaba sufriendo, puede que incluso más que él y le dejó hacer lo que quisiera.. Él lo habia prometido, cuidarles, a ambos, a ella y a él.
-Yuto, por favor no- trató de pararle cuando su ropa fue rasgada, los botones de su camisa volaron a todas partes, sus manos carentes de fuerza trataban de empujar el cuerpo que se ceñía sobre él, mientras que Yuto se reía de lado. El pánico ahora se instalaba en su interior, sus huesos a doloridos trataron de moverse, de huir, pero le era imposible.
-Voy a regalartela,- murmuró en su oído, mientras se deshacía de su propia ropa- pero ambos van a quedarse aquí- lanzó otro golpe contra la magullada cara del castaño, que se removía para evitar ser desnudado- ambos van a quedarse aquí y ¿sabes que Ryosuke? - le mordió la oreja causando un grito de dolor en el castaño
-Les voy a hacer pagar, nunca se van a ir de aquí hasta que hayan sufrido tanto como yo- terminó la frase con su voz quebrada y miró satisfecho el cuerpo desnudo bajo el, toda esa piel blanca cubierta por sus marcas, por sus golpes.
El cuerpo de Ryosuke era erótico, delgado y pequeño, su piel estaba erizada por el miedo y cada que Yuto le tocaba se estremecía de temor
-Yuto- murmuró entre lágrimas- no hagas esto por favor- le rogó, pero eso solo le causó placer.
El sufrimiento de esta persona le hacía feliz.
El verle sufrir le daba un sentimiento de paz y cuando Ryosuke gritó al ser violado su cuerpo vibró de éxtasis, cada estocada a ese cuerpo elevaba su ánimo, cada sollozo, cada grito de dolor le entusiasmaba y decidió que así debería ser, le necesitaba y a partir de ahora no le dejaría ir.
-Si le dices a alguien, si intentas escapar de mi, voy a matarla- amenazó. Y Ryosuke le creyó, después de todo este hombre era un policía, un detective-
Con un grito de victoria Yuto llegó al orgasmo y una carcajada rompió el silencio. Sin preocuparse de su desnudez avanzó a su recamara, tomó una ducha, se vistió y salió de nuevo. El alcohol parecía haber desaparecido de su sistema y su ego se elevó al ver a su....cuñado...aun tirado sobre la alfombra, sus ojos totalmente abiertos del susto, las lágrimas cayendo por su rostro, su cuerpo temblando de terror.
-Toma un baño y vístete- le ordenó empujandole con el pie, se acomodó el cabello y se aplicó un poco de perfume mientras miraba el cuerpo de Yamada tambalearse por ponerse de pie- rápido!- demandó- causando que más lágrimas cayeran de los ojos del castaño.
Molesto por su ineptitud le tomó del brazo, arrastrandolo hasta el único baño de la casa- toma una ducha. rápido!- le ordenó de nuevo, mientras una sonrisa aparecía en su guapo rostro.
Nadie se imaginaría que ese hombre, que Yuto Nakajima acaba de darle un giro a su mundo, que había cambiado todo lo que era. Lo que el dolor de perder a su esposa le había causado era terrible. Su corazón era frívolo ahora, y una barrera se formó a su alrededor, nadie entraría, no amaría de nuevo y esas dos personas pagarían por el dolor que le habían causado.
Arrojó un cambió de ropa Ryosuke que temblaba envuelto en una toalla, por suerte los golpes en su rostro aún no se marcaban tanto como las del resto de su cuerpo.
-Vistete rápido, iremos al hospital- fue lo último que dijo antes de salir del baño. Y las lágrimas de Ryosuke surgieron de nuevo.
El infierno estaba a punto de comenzar.
31 de julio de 2015
Who are you? 2
Capítulo 2
Pareja: Yamajima
Género: Shnen-Ai. AU (Universo alterno)
Extensión: Serial
NOTA: En esta historia se hace referencia a una pareja hetero, pero es solo mención. No dejen de leer, el yaoi está por llegar-
♚•♚•♚•
Las botellas estaban apiladas en el suelo, un cuerpo se mantenía inerte en el sofá, su vida llegado a su fin con una sola frase, su felicidad escapando con tres simples palabras
"Ella ha muerto"
Sabía que Chihiro lloraría, que su ilusión se rompería pero que sus lágrimas no serían para siempre y juntos superarían la adversidad, ella era hija de ambos, o al menos lo fue. Sin embargo ella era nada ahora, su vida carecía de valor, nadie le lloraría, que a partir de ahora sería otro ente más en el mundo, otro bebé llorando entre los cuneros del hospital, que nadie le arroparía y le calmaría con un beso, que nadie le vería crecer, le peinaría el cabello y le llevaría a la escuela,nadie le cuidaría en la enfermedad, porque la persona que debió hacerlo, su madre, estaba muerta•
♚•♚•♚
Ryosuke le había llamado mientras trabajaba. Chihiro había sido llevada al hospital.
Ella habia estado sentada durante su descanso, lucia agotada,su hermano le recomendó irse a casa pero ella se negó y dijo "estoy bien", pero no lo estaba porque al terminar de pronunciar la frase se desvaneció en medio del salón de belleza.
♚•♚•♚
Cinco horas de espera, angustia y desesperación,ambos hombres se mordían las uñas, ambos rezaban a cualquier tipo de deidad que las mantuviera a salvo.
Doce horas hasta la próxima actualización de las noticias, doce horas de agonía que Chihiro vivió
"Si algo llega pasarme..
"Nada va a pasarte no digas tonterías!" la cortó antes de que ella terminara de hablar
"Ryosuke! Te lo ruego!" Su tono de voz le hizo dudar, ella sabía y él debía escucharle."Si algo me pasa" repitió "prometeme que la cuidarás!" sus ojos se aguaron al pensar en la verdad "prometeme que vas a amarlos y cuidarlos como si aún estuviera aquí, porque ellos son parte de mi"
"Lo prometo" la estrechó entre sus brazos, un abrazo como nunca se habían dado, el último de su vida "Lo juro"
♚•♚•♚•♚•♚•
Ambos perdieron la fuerza, ambos desearon haber estado en su lugar, pidieron cambiar sus vidas por la suya pero fue imposible. Su esposa, su hermana, Chihiro, la madre, estaba muerta.
Había escogido y no fue a ellos, a ninguno de los dos, fue a ella, a una pequeña que, a diferencia de su madre, luchaba por su vida en una pequeña caja de cristal.
"Mei, ese nombre me gusta ¿Y a ti?" ella sobaba su estómago mientras le miraba desde abajo, con sus grandes ojos, su cabeza apoyada en su regazo.
"Yamada Mei suena bien" bromeó para después cubrirse del suave golpe que ella lanzó
"Torpe! Ella es una Nakajima!" espetó orgullosa ganándose una sonrisa de su esposo, que tecleaba desde su escritorio, pero que estaba muy atento de la plática de los hermanos "¿A ti te gusta, Yuto?"
El nombrado le miró con ojos soñadores y una sonrisa en los labios "Mei es excelente" y ella sonrió contenta. . .ilusionada.
♚•♚•♚•
"Mei" murmuró el castaño tomando sus pequeñas manos entre las suyas "bienvenida al mundo, mi pequeño ángel"
29 de julio de 2015
Who are you?
Titulo: Who are you?
Pareja: Yamajima
Género: Shnen-Ai. AU (Universo alterno)
Extensión: Serial
NOTA: En esta historia se hace referencia a una pareja hetero, pero es solo mención. No dejen de leer, el yaoi está por llegar-
Dedicado especialmente a Stefany por su cumpleaños.
You were all
Ella era hermosa, ella era la persona más importante para ambos, los dos la amaban más que a nada, le habían protegido desde el momento que había aparecido en sus vidas, le habían protegido y amado hasta su último aliento y lo que quedó de él.
Ellos se habían conocido en un café, luego se miraron en el camino al cruzarse y él decidió que la quería, desde el primer momento decidió que fuese para siempre.
Ella era única, femenina, cálida, amorosa fuerte y valiente, había quedado huerfana junto con su gemelo cuando apenas eran adolescentes, pero juntos lograron salir adelante. Chihiro Yamada era totalmente una guerrera.
Ella lo había mirado y su presencia le llenó de paz, él se veía feroz, fuerte y decidido y ella también decidió quererle. Él le hacía perder el miedo, le calentaba el corazón y se sintió protegida a su lado.
Ella también decidió que fuese para siempre.
♚•♚•♚•♚
Había corrido a avisarle, quería gritarlo al mundo, que compartieran su felicidad. Se había enamorado, iba a casarse. Su hermano la tomó en brazos y juntos lloraron su felicidad, hicieron planes, él fue presentado y aceptado por la única persona a la cual ella había amado antes de él, su hermano, su gemelo, Ryosuke.
Ella se mordió el labio con miedo y lloró cuando Ryosuke preguntó la fecha de la boda.
Eso era un si.
♚•♚•♚
La fiesta fue un mes después, Ryosuke la miraba y se veía en ella, su cabello castaño, sus ojos pardos rebosantes de alegría, la había peinado y maquillado, ella lucía espectacular en su vestido blanco. Su imagen viviría por siempre en su memoria
Él la veía llegar al altar tomada del brazo de Ryosuke, sus manos sudaban de emoción, su sonrisa le contagió, solo recordaba su imagen y el suave "Acepto" que cambió su vida, para siempre.
♚•♚•♚•
Habían comprado un pequeño departamento donde vivirían, él era un policia y ella era estilista, él le llevaba al trabajo y ella le llevaba al paraíso.
Su vida era maravillosa, y cada día se amaban más y más, y él creyó que no podría ser feliz, vivió con esa mentira por dos años, hasta que ella le demostró lo contrario.
Dos reacciones distintas pintaron su noticia
"Estoy embarazada"
Él no cabía en su felicidad, su sueño cada vez crecía más, como un globo de colores,se inflaba y se elavaba, cada vez más ancho y alto.
Por otro lado la mueca de Ryosuke manchó de sepia su esperanza, la preocupación en su rostro era más grande que su sonrisa. Su pequeña y frágil hermana, su mitad, ahora tendría un bebé y lo único que podía pensar era un su frágil corazón.
Ella dijo "Está bien", alivió a todos con su sonrisa, una vez más contagió a todos de su felicidad e hizo que el amor en su matrimonio creciera.
♚•♚•♚
"Es una niña" fue lo que el doctor anunció mientras sus lágrimas corrían por sus ahora pálidas mejillas y la ilusión le embargaba, aún más que le dolor de la mentira.
Cada mañana se había despertado por la falta de aire, hemorragias que nadie supo le atacaban, mareos, vómitos y desmayos, su visión fallaba en ocasiones, los dolores de cabeza eran constantes así como la falta de apetito.
Pero ella logró que nadie lo notara, sin embargo cada día,mientras pintaba la habitación contigua a la suya, lloraba en silencio, lloraba de entendimiento, por su futuro, por lo que dejaría atrás, por las personas que amaba, por la hija que sabía...nunca iba a conocer.
