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27 de enero de 2013

Just for you©


Just for you©

Lo sé la imagen no es muy sana xD

Capitulo 1

Welcome pain


Sus ojos se abrieron pesadamente, la luz le lastimaba, su cabeza dolía aunque, no tenía muchas sensaciones en su espalda baja, estaba entumecido.
-al fin despiertas- escuchó una voz pero no podía reconocerla, aun estaba mareado- ¿Estas bien?, te duele algo de seguro-
-n-no- contestó a la mancha enfrente de él.
-no podrás volver solo a casa, puedo pedirte un taxi- solo pudo negar levemente, su cabeza parecía pesar kilos.
De pronto recordó un poco, recordó como miles de sensaciones se produjeron en su cuerpo, como sentía este arder y voces, la suya y labios, labios sobre los suyos. Y manos, manos que lo acariciaban como justo ahora, esas manos tocaron sus rostro, acuñando su mejilla en la fría palma, asustado empujó al chico, Inoo Kei si no mal recordaba, le sonrió de manera amable, pero no correspondió, levantó las sábanas que lo cubrían, mirando su cuerpo desnudo lleno de marcas y en su estomago se hizo un vacío.


¿Qué es lo que acababa de hacer?
¿Por qué?


Pero lo recordó, recordó a ese pequeño y débil chico muriéndose de hambre postrado en ese sucio y descosido futón, y no pudo hacer más que tomarse los cabellos y gritar de rabia, causando una mirada de tristeza al chico que le acompañaba.
-Ryosuke…-murmuró con dolor mientras se apretaba el pecho, enterrando las uñas en el.
-Oye ¡no hagas eso, te lastimas!- el pelinegro le tomó las muñecas impidiendo que se hiriera
-Ryosuke…-murmuró con pena, ¿Cómo vería ahora a su amado hermano?; sus manos se aferraron a la espalda del chico desconocido, hundiendo la cabeza en su torso, mientras este le acariciaba la cabeza, tratando de calmarlo.        
-tranquilo, todo está bien, tranquilo- le besó el pelo, causando que el llanto se agudizara.


Miseria, maldita pobreza, maldita vida


-¿Dónde estabas?- sonrió de lado al escuchar la voz de su hermano, no recordaba en donde había estado, ni cómo fue que llegó a su casa, sano y vestido, solo recordaba el haber llorado en brazos de un chico, mientras su desnudo cuerpo era reconfortado por esos brazos ajenos
-Ryosuke…- lo abrazo con fuerza, sintiendo la culpa llenarle el alma- Ryosuke- repitió besándole la frente- te amo- le besó la nariz, confesando el cariño hacia su hermano, dándose el valor para seguir y no echarse a llorar de rabia.

-Daiki ¿estas bien?- le tocó el rostro- estas muy frío, ¿te sientes bien?- Arioka le tomó la mano llevándola hasta su pequeño y viejo abrigo para que el menor sacará lo que había dentro.- ¿de dónde lo sacaste?- preguntó atónito al ver la cantidad dentro del sobre, jamás había visto tal cantidad junta, más que en los recibos de sus deudas
-mañana, pagaremos un poco, la próxima semana, la próxima semana, te juro Ryosuke, que saldremos de todo, te compraré una silla  e iras al colegio como los demás chicos- ambas miradas estaban brillosas de la emoción de solo imaginarlo.

“saldremos de todo”






-hola- un chico pelinegro de ojos exageradamente rasgados de sentó frente de el; era su primer día de grabación, estaba nervioso, cuando Inoo le llamó para confirmar la fecha su corazón se detuvo y su diafragma colisionó, estaba mas que nervioso, no quería, pero tenía que, Kei le había comentado sobre todo, estaba preparado en ese sentido, pero su voluntad se doblegaba. El chico al perecer era el camarógrafo y amante de uno de sus nuevos compañeros del trabajo.
-Okamoto Keito- se había presentado haciendo una reverencia y contándole el porque trabajaba ahí. Al parecer pagaba su matricula en la universidad, su novio también trabajaba en lo mismo para ayudarle con los gastos, Daiki pensó que ellos podrían haber buscado una solución distinta, pero habían elegido el camino fácil, mientras que el estaba desesperado, intentando pagar una deuda que día con día crecía.

Era su primer video, su debut, y estaba casi siendo obligado a grabar, cuando Takaki Yuya, uno de sus compañeros, se encontró con el en la sala de grabación, una recámara, Daiki intentó evadirlo y se negaba a ser tocado, algo en la mirada fría de este chico le causaba miedo, otro chico, Hikaru Yaotome, el novio de camarógrafo fue el segundo en intentarlo, pero lo miraba de una manera tan sugestiva que de nuevo Daiki sintió temor, esperaba que fuese despedido
 ¡Por Dios, era un prostituto y le tenía miedo al sexo!
Cuando las manos de los chicos se habían posado en el,
Arioka sintió repulsión, si sabía que el toque debería ser con malas intenciones, pero no esperaba que se sintiera tan mal.
Yabu Kota, encargado de la dirección de los videos y de los cuidados que se les daban a los chicos, suspendió la toma mientras Daiki estaba en un rincón de la cama, solamente con un boxer y una camisa blanca a medio desabrochar, realmente temblando de miedo, el no quería estar ahí grabando y vendiéndose, nadie se acercaba y el video esta a punto de ser cancelado. Sutiles pasos se escucharon antes de que su mentón fuera tomado suavemente
-Arioka-chan, ¿me dejaras cogerte?- las palabras pronunciadas en casi un susurro hicieron a su corazón pararse un instante, la mirada profunda de Inoo no le intimidaba como la de Takaki o Hikaru, más bien le revolvía el estomago de pudor, solo atinó a, mover la cabeza y en sus labios fue depositado un beso instantáneo antes de escuchar como las cámaras y las luces se prendían de nuevo,
Inoo lo recostó un poco comenzando a besarlo suave, demasiado suave, un beso lento sin prisas los labios cerrados su tercer beso oficial le era dado por la misma persona, el mayor movió la cabeza un poco haciendo que sus labios encajaran mejor y el ángulo de la cámara fuera perfecto para la grabación.
-abre la boca un poco- todo pasaba tan rápido pareciera que el pelinegro no quisiera separarse de sus labios, solo obedeció apretando un poco las sabanas que tenia abajo, su cuerpo tembló al sentir la lengua de Kei buscando la suya, pero él era inexperto solo se dejaba  hacer.
-solo muévela -cada palabra…esa voz
Sus manos las llevó al pecho del mayor intentando apartarlo un poco para respirar, lográndolo pero siendo atrapado de nuevo, Kei tomó las manos de este llevándolas detrás de su cuello
-tienes mi cabello, ropa y piel, sujétate de lo que puedas-
Sus piernas también fueron levantadas haciéndolo abrazarse a las caderas del alto, y su cuerpo dio un giro junto con el de su acompañante quedando ahora el arriba, pero él no se soltaba se encontraba prendido a Kei disfrutando ahora inconscientemente de ese beso, olvidándose de toda la gente que estaba alrededor, Inoo le beso las mejillas después la barbilla bajando a su cuello, desabrochándole lentamente cada botón, el miedo estaba de lado ahora
Y antes de darse cuenta ya estaba siendo embestido gentilmente por el pelinegro
-¿te duele?- le preguntó antes de empujar hacia adentro, alcanzando a gemir bajo
-hmn…no~-
No dolía, en lo absoluto, se sentía bien, las manos, las grandes y frías manos de Inoo se sentían bien sobre él, no marcaban la piel como las de Takaki, ni le herían como las de Hikaru, su entrada no punzaba, y las lagrimas que le salían eran de placer, su primera vez oficial no dolía, incluso hubiese gemido más alto si no fuese por el grito que les pedía que cortaran la escena, pero esa voz fue ignorada, hundió el rostro en el colchón y sintió como el pecho de Kei se pegaba a su espalda
-no ocultes la cara…ellos… necesitan esa toma más que nada, vamos~ mira  a adelante y dime como se siente- el aliento caliente en su oreja era algo que se sentía bien, y ahí estaba ese punto que odiaba, que había comenzado a odiar desde ese momento, el punto en el cual quería gritar y pedir por mas, mas fuerte más rápido, más duro, odiaba el hecho de sentir placer por algo tan sucio, tan depravado, tan bajo…
La toma terminó cuando él se corrió y el mayor se corrió en su rostro
Asco
El final fue tan asqueroso, se preguntaba por qué en las películas pornográficas tenía que ser así
-¡Bienvenido!-
La frase fue pronunciada por los presentes, pero su cuerpo no se movía, se quedo estático en el colchón los ojos se le llenaron de agua y sus mejillas se empaparon arrugo las sabanas envolviéndose en ellas, y así fue cada una de las veces siguientes; cuando las luces se apagaban indicando el fin de las grabaciones el solo podía envolverse en las sabanas y llorar…llorar porque no podía abandonarlo, no ahora, lloraba solo, o eso creía





Ya llevaba  tres meses en ese trabajo, había grabado solamente tres videos en ese lapso, aunque él sentía que se había acostado con media ciudad, pero por video ganaba casi lo que en sus tres trabajos durante el mes, por el serian más videos pero su cuerpo no resistía, después de tener sexo le dolía todo y era obvio, el primer video lo grabó con Kei aunque  todo fue suave  su trasero dolió dos días por lo que no pudo salir a repartir el diario y fue despedido, los trabajos de mesero y lavaplatos no eran problema, no hasta el segundo video, Hikaru era un verdadero sádico sexual, que más que por el sadomasoquismo, prefería los golpes, cadenas, esposas y otros métodos de tortura,  así que después de la filmación sus muñecas tuvieron que ser vendadas y al tener un labio roto y una mejilla magulladas a causa de las mordidas y golpes fue despedido del segundo trabajo por pandillero, el tercer video fue el que terminó el problema, Takaki era violento y gustaba del sexo duro, además que en el video debían representar una violación, Daiki dudó que fuese una actuación por que literalmente fue violado, durante la filmación su espalda y brazos fueron tomados con demasiada fuerza y las llagas en sus muñecas aún no sanaban a causa del detergente, sus brazos se encontraban débiles y en una noche mientras transportaba platos para lavar estos flaquearon haciendo que la pila que cargaba cayera destrozada al suelo.
Aun con deudas, sin tiempo, fuerzas, ni trabajo, decidió dedicarse a la prostitución totalmente, por lo menos su equipo de trabajo era el mismo, el sexo un tanto placentero y la paga mejor, el método cambio, ahora no solo era sexo, también tenía que aprenderse un pequeño guión, los videos se hacían más extensos y descubrió que también podía dar “servicios especiales”, pero nunca lo hacía, apenas y podía hacer un trío con sus compañeros, y era más que vergonzoso, escuchar cómo se decían obscenidades como se tocaban sin pudor, se rehusaba a ser tocado por alguien que no fuera de su empresa, el mal hábito no era propio, cada que la pareja le era asignada Kei corría con el director a entrometerse en la planeación, la voz de Daiki no se escuchaba en el estudio no tenía ni voz ni voto, no se quejaba ni opinaba, solo hacia lo que le era ordenado.

Cuarto mes de trabajo

Habían acabado algo tarde a Yabu le había dado por hacer un “ensayo” decía que no todo era sexo y se había cerciorado de que todos supieran sus diálogos y las  partes de sexo que no eran tan improvisadas, Daiki caminaba detrás de todos sus pies temblaban por el frío, la única chaqueta que tenia se la había dejado a su hermano, caminaba a paso pausado incluso su cabello estaba cubierto de una delgada capa de nieve, su piel más que pálida incluso astillada por el frío, usando solo una camisa sencilla, sintió peso sobre sus hombros, miró a su costado encontrando la sonrisa de Inoo cerca de su cara y sus manos posarse en sus hombros colocándole una chaqueta negra.
-debes tener frío- comentó sonriente, Daiki solo le miraba… una mirada silenciosa, no había gestos en ella. Había algo en el chico que le intrigaba, Inoo siempre estaba muy cerca de él, sonriéndole y explicándole la mecánica de ese trabajo, pero Daiki aun no sabía el por qué el chico pertenecía a la empresa, para todos parecía ser demasiado normal acostarse unos con los otros.
-¡vamos a beber!- gritó eufórico Hikaru abrazando de la cintura a su camarógrafo, los demás le siguieron desviándose del camino.
-¿no irás?- le preguntó el pelinegro, el otro  solo negó con la cabeza
-lo siento, tengo que cuidar de mi hermano- se quitó la chaqueta devolviéndosela
-Oh no, puedes quedártela- Daiki se reverenció en forma de agradecimiento- si quieres puedo acompañarte- comentó ansioso
-no es necesario, hasta luego- algo desesperado el menor comenzó a caminar, pero la exposición a la baja temperatura comenzaba a hacer efecto, sumándole el hecho de que el chico estaba débil por lo que caminar un kilómetro a su casa en esa condiciones a altas horas de la noche no le hacía bien, antes de que su rostro fuera a dar contra el piso, su cintura fue sujetada, Inoo le ayudo a sostenerse.
-parece que hoy conoceré tu dulce hogar- fue un comentario sarcástico, pero el solo pensarlo coloco un vacío en el estomago del castaño   
¨”dulce hogar”
Su casa definitivamente no era un dulce hogar, aquel pequeño cuarto de 4 metros de largo por 4 de ancho con un pequeño baño y techo de cartón no era un dulce hogar, quizá algún día lo fue, antes de las deudas y del accidente de Ryosuke, pero ahora con su hermano tirado en un futón todo el día, sin poder moverse y él, ahora prostituyéndose, eso no era una dulce vida.
Pero eso cambiaría
Era lo que Arioka tenía contemplado, ya había pagado los intereses de la hipoteca, eso le quitaba un peso de encima con la paga de ese mes comenzaría el tratamiento de Ryosuke, y se pondría al corriente con las deudas, vaya error, un pequeño error de cálculo, más bien de perspectiva
¿Quién iba a pensar que ese día al llegar a su “dulce hogar” lo que encontraría era a su hermano en la calle con 2 pequeñas cajas de cartón donde estaban sus pertenencias?
En ese momento poco le importó el estar enfermo, poco le importó la compañía, lo único que pudo hacer fue correr a donde el pequeño estaba sentado llorando
-nos han embargado- susurró entre el llanto
¿Embargado?, sonaba como si les hubieran quitado una fortuna. Y así era, era su fortuna lo único que tenían    
Kei solo los miraba, dos inocentes ahora en la calle, como ratas mendigando, y de nuevo era espectador del llanto de Daiki, esas gotas que él no soportaba ver salir de esos puros ojos

-Daiki, se llevaron mi silla- las lagrimas caían más gruesas, ¡maldición él había estado vendiendo su culo por eso! Por sacarlos de todo
-¿dormiremos en la calle?- inocentemente preguntó Ryosuke
Daiki no sabía que decir, el dinero se le había ido en pagar los malditos intereses, dinero botado, ya no tenía nada ni el dinero ni su casa. El dormiría en la calle, lo hizo muchas veces, pero no Ryosuke, su querido hermanito jamás. Su llanto se agudizó cuando supo que hacer, se levantó y con el paso pausado ahora más que por el frío por vergüenza caminó hacia el mayor
-Inoo-san, yo…yo, tu, esta noche- Kei solo miraba el rostro de Daiki, su mirada que se dirigía a todas partes menos a él, sus mejillas mojadas, pasó una mano por ellas tratando de secarlas y cuando Daiki pronunció la frase en su oído su cuerpo se paralizó, sonrió con algo de amargura y antes de que pudiera pensarlo, tenía a Ryosuke en sus brazos, caminando hacia la parada de autobús más cercano
-¿te quedarás ahí toda la noche?- preguntó sin mirarlo- tu hermano tiene frío- su voz era golpeada, seria, fría
El menor tomó las cajas comenzando a caminar detrás de él, durante el camino Kei no habló con nadie, Daiki no preguntaba nada solo le obedecía
-¿Quién eres?-cuestionó Ryosuke a su transportista
-un amigo- el chico decidió no volver a preguntar nada, mientras miraba a su hermano caminar detrás de ellos con la cabeza hacia abajo. Pronto llegaron a una pequeña calle, casas sencillas formaban una fila en el vecindario.
-saca la llave qué está en mi bolsillo y abre la puerta- espetó Inoo, Daiki solo obedeció, y sus ojos se abrieron al ver a uno de sus compañeros de trabajo en el sofá de esa casa besando a aun chico más pequeño, alguien desconocido para el
-¡Yuri!- algo enfadado el mayor le reprendió
-¿Daiki?- el chico alto y rubio le miraba extrañado
-¿le conoces?-preguntó el pequeño de cabello negro
-si, él es...-
-mi novio- Kei interrumpió ganándose que todos le miraran extrañados- Yuri prepara un futón, el hermano de Daiki dormirá contigo hoy, Takaki lárgate de mi casa y Daiki ven conmigo- 
-¡¿Qué esperan?! ¡Muévanse!- irritado gritó, causando temor en los menores,
 Yuri solo abrió la puerta despidiendo al chico rubio, Daiki le sonrió a Ryosuke antes de darle un beso en la frente y seguir al pelinegro a su habitación, mirando como Yuri se acercaba sonriente a su pequeño hermano. Entró con miedo al cuarto de Kei, mirando a su alrededor, una cama, el closet, un escritorio, un televisor, un gran espejo, Inoo mirando por la ventana
-¿Qué se supone que fue eso?- dolido, Kei estaba dolido, se notaba en su mirada- Daiki, ¿te me ofreciste? 
Quizá sonaba un poco exagerando, tomando en cuenta que su trabajo, pero a Kei le dolía el hecho de que Daiki se acercara a él solo para venderse, ¿no confiaba en él?, ¿no había sido lo suficientemente claro? El quería ayudar a Daiki, pero no buscaba nada a cambio, cuando Daiki pronunció desesperado la frase “déjame dormir contigo esta noche” en su oído el no pudo aclararse la mente, Arioka también lo  había tocado, dejando más que en claro la insinuación, aunque su tono era bajo y vergonzoso Kei sabía a lo que Daiki se estaba refiriendo. Miró al chico que solo mantenía la  mirada baja, mientras las lágrimas salían de nuevo, cayó de rodillas al suelo pidiendo perdón. Inoo se acercó hasta el envolviéndole en sus brazos, intentando calmarlo, le dolía también, Daiki parecía tan miserable, lo apretó mas fuerte pero el llanto no cesaba, tomó del mentón a Daiki acercando sus rostro y antes de pensarlo ya lo estaba besando, el llanto se detuvo, y una sensación de calidez embriago su ser, era la primera vez que era besado fuera del estudio, la primera vez que no le pagaban por un beso. Un beso puro, limpio de lasciva, de lujuria

¿Un beso de amor?



Tada! Babies, Yo no quería continuar esté fic por que ya lo había olvidado y había perdido los adelantos que tenía, sin embrago *-* los encontré así que se los dejo. Comenten muchito ©
Espero que les guste; Atto: Paoo Inoue ©


20 de abril de 2012

Just for you


Domo~ Paola reportándose ¬u¬ mis queridas y fieles lectoras (?) les traigo un nuevo fic (abucheos) ewé esta vez que creen?, ¡Es Inoodai! (lol) .__. He escuchado por ahí que ahora el ID ya no es querido ;-; y eso me ha puesto triste, yo amo, adoro el ID ._. este fic, se lo dedico a Mabelucome ( también a Satommy), ella, toda linda y bonita me escribió esta introducción y yo se las pongo con mucho cariño, lean y comenten ewe por cierto QUITENLE EL CAPTCHA A SUS COMENTARIOS QUE DA LATA .__.* ahora sin mas douzo~



Titulo: Just for you ©
Extensión: serial
Pair: Inoodai©, Hikato, Takachii
Género: Yaoi, Shonen-ai, angst y otros(quizá lemon)




Introducción




Entraba”silenciosamente” en su casa, la puerta hacía un sonido horrible; era una de las consecuencias de vivir en una “casa” como aquella. Nada mas entrar vislumbró con la mirada a su hermano, estaba acostado en el futón. Se acercó y se sentó a su lado, Ryosuke le sonrió.

-Te hago la comida y me voy, pronto empiezo.- Le dijo a su hermano menor besándole la frente, este solo pudo decir un leve “sí”, pensaba que la culpa que su hermano trabajara tanto era suya, deberían de hacerlo los 2 pero Ryosuke no podía caminar, no era de nacimiento, había sufrido un accidente de trabajo y el empresario simplemente lo corrió sin darle ningún dinero y diciendo que nunca había trabajado allí, la justicia no le hizo caso, pero ¿quién se lo haría a alguien tan pobre como ellos?

Daiki le hizo algo rápido y se lo dio, se hizo para él un poco de arroz y lo llevó consigo, llegaría tarde a uno de sus trabajos. Salió corriendo para llegar a la cafetería  aunque llegó un poco retrasado, el dueño lo miró mal pero no le dijo nada ya que enseguida se puso a trabajar, allí pasaría la tarde igual que cada día, tenía que .



Salió del trabajo y corriendo tuvo que ir hacia su otro empleo, no podía perder ni un minuto de su tiempo. Llegó al host y vio a los chicos que allí se patrocinaban con aquellas grandes fotos, ellos seguro que cobraban más que él pero al menos tenía trabajo. Entró y se dirigió directamente a la cocina, la noche estaba empezando y esos platos no podían fregarse solos.

Pasaban las horas y cada vez había más platos, el jefe le gritaba que lo hiciera más deprisa pero tenía los brazos cansados, antes en la cafetería había muchos clientes y ahora en el host parecía que también, eso significaba que era doble trabajo y la misma paga. Les dejaron unos pocos minutos que algunos de sus compañeros aprovechaban para ir a fumarse un cigarrillo, él aprovechó para mirar el cielo y ver las estrellas, se auto animó para seguir trabajando y aguantar, tenía que hacerlo por el bien de su hermano.




Eran 4 de la mañana y por fin cerraban, los chicos estrella del host se iban a beber algo, los lavaplatos como él y los meseros se iban a descansar a su casa. Llegó e intentó no hacer mucho ruido con la puerta, no quería despertar a su hermano, era muy tarde,  se fue a dormir directamente, solo tenían un futón así que se hizo un pequeño espacio al lado de su Ryosuke y se durmió al instante.


Las 7, el despertador sonaba y Daiki lo apagó con pereza, se levantó y fue a su primer trabajo del día, a repartir periódicos, no se repartían solos.

Llegó a la 1 de la tarde a casa, tenía casi 5 horas para volver a dormir hasta su próximo trabajo pero al llegar a su casa descubrió que su buzón tenía cartas, como no, facturas. Tenían muchas deudas con diferente gente y por recopilar el dinero para estas se había olvidado de pagar el alquiler, el agua y la luz.

Entró y dejó las cartas encima de la mesa, su hermano estaba en el futón, se pasaba el día ahí, no podía moverse y no tenían dinero para pagarle ninguna silla de ruedas o algo para que pudiera moverse. Lo llevó al baño, y le dio la comida, después de eso volvió a acostarlo y él se acostó otra vez, necesitaba dormir otra vez para soportar lo que le quedaba de día.





Todo pasó normal hasta llegar a su tercer trabajo, entró en la cocina para empezar a lavar los platos pero uno de sus jefes entró empezando a mirarlos a todos.

-Tú, ven conmigo.- Lo señaló a él y se asustó por un momento, dejó los platos y salió con él
.- Ponte esto.- Le dio un uniforme de mesero y Daiki se quedó mirándolo extrañado
.- Hoy trabajarás como mesero, uno de los chicos se ha puesto enfermo, haz bien tu trabajo y recibirás una paga extra.- Esa era la palabra que quería escuchar, paga extra.

-Lo haré lo mejor posible.-respondió entusiasmado

-Muy bien, empieza.- le fue respondido secamente

Tenía suerte de haber visto algunos meseros trabajar antes, eso le sirvió de mucho. La noche iba bien, era cansado pero era mucho mejor que estar trabajando como lavaplatos, aunque todos los hombres y mujeres le miraban con cierta lascivia, eso le incomodaba y le hacía ver más débil, cosa que hacía atraer cada vez a mas hombres.

Le dio una copa a uno de ellos y le agarró del brazo impidiendo que se fuera, Daiki le miró asustado y el hombre dibujó una sonrisa.

-Eres perfecto para cierto trabajito.- le miró de arriba a abajo

-Perdón.- Intentó que lo soltara pero no lo consiguió.

-Si trabajas aquí tienes que necesitar mucho el trabajo, la paga es realmente mala, ¿me equivoco?- Daiki solo lo miraba y el otro sonrió antes de pasarse la lengua por los labios
.- Si necesitas dinero, mucho dinero, ven aquí.- Le dio una tarjeta en la que había una dirección.- Esperaré.- Daiki por fin se soltó y siguió con su trabajo, sería mejor seguir con la noche.




Pasaron 3 días y todo era igual, vio su buzón y había una carta de aviso, si no pagaban los intereses los echarían a la calle, aquello le asustó y miró a su hermano, no podía dejarlo en la calle, a él no... Rebuscó en sus bolsillos y encontró la tarjeta de aquel hombre, hoy tenía el día libre en la cafetería y no perdía nada con ir a mirar.

-Ryosuke, me voy un momento.- le dijo, dejando la ropa que doblaba a un lado

-¿Dónde vas?- Preguntó mirándolo desde el futón.

-Voy a... a ganar mucho dinero.- Le dibujó una sonrisa antes de salir, no sabía ni él mismo donde iba, solamente sabía que le pagarían muy bien.





Llegó a un edificio grande, entró y de inmediato vio a aquel hombre que se acercó a él cuando entró.

-Al final viniste.-

-Tiene razón, necesito el dinero.- Estaba nervioso, no dejaba de mover sus manos, las tenía sudorosas e intranquilas. La mirada de uno de los chicos que estaba con aquel señor le ponía más nervioso aun, era de su edad, mas alto y con el pelo negro.

-Ven conmigo.- Le dijo antes de subir al ascensor.- Kei, tu también.- Le dijo con voz dura, el otro chico también subió y no dejaba de ver al menor.

Salieron a un estudio, había más personas allí y muchas cámaras.

-Tu trabajo va a consistir en hacerte unas fotos en la cama, ¿podrás hacerlo?- Daiki se quedó mirando todo, no estaba muy convencido pero necesitaba el dinero.

-Solo son fotos, ¿no?-

-Sí.- le dijo como si nada

-Entonces... Creo que sí podré.-

-Bien.- Dibujó una sonrisa dejando ver su diente de oro.- Kei, prepáralo, ya sabes cómo hacerlo.- Se fue de allí hacia la cámara y el otro chico se acercó a Daiki.

-Será fácil, ¿no?- Le preguntó un tanto tímido mientras el alto le estaba alborotando el pelo.

-Una vez te acostumbras sí, al principio es muy difícil.- Puso una sonrisa de medio lado. Bajó sus manos al pecho del menor y Daiki lo miró extrañado pero no dijo nada. Kei le desabrochó algunos botones de la camisa y el pantalón.- Listo.- Se giró hacia el hombre y este sonrió al verlo, estaba perfecto.

Empezaron a hacerle fotos encima de la cama con poses seductoras pero con las caras que ponía Daiki se quedaban en fotos adorables y pervertidas.

-Tu dinero.- Le dio un pequeño sobre y Daiki lo abrió ilusionado pero esa ilusión se le fue al ver la cantidad.

-¿Solo esto?-

-¿Qué esperabas? Solo han sido fotos.- Su cara cambió drásticamente.

-Pero... ¿No pagaban tan bien?-

-Si lo quieres lo tomas y si no lo dejas.- Daiki tuvo que morderse la lengua y salir de aquel lugar, no podía quejarse, al menos había cobrado por unas fotos.

Estaba saliendo del edificio cuando alguien le llamó por detrás, se giró y era el chico de antes, se extrañó al verlo pero recordó que había bajado junto con él, solo que con su depresión interna no le había hecho caso.

-Parece que no te ha gustado la paga.-

-¿Solo lo parece? Necesito mucho dinero para poder pagar las facturas, las deudas y...- No sabía si ponerse a llorar o salir corriendo.

-¿Entonces necesitas mucho dinero?-

-Sí.-

-Sé cómo conseguir mucho dinero.- Daiki le miró directo a los ojos, tenía carita de ilusionado.

-¿Cómo?-

-No es una forma bonita pero es fácil y rápida.-

-Dime.-

-¿Has escuchado hablar de la pornografía?- El mundo de Daiki cayó debajo de sus pies.- Aquí, en ese estudio donde te has hecho las fotos se graban cierto tipo de películas, pagan bastante bien, por no decir que es fácil, pagan por video...-

-¡¿Cómo quieres que haga eso...?!-

-Solo te digo una solución, no estoy diciendo que lo hagas.-

-Eso es de enfermos...-

-Gracias.-

-Tu... ¿Haces eso?-

-Es un trabajo como otro, no tienes por qué preocuparte por nada.-

-Y... ¿Cuánto pagan?- No podía estar pensando en planteárselo.

-Muy bien, te lo aseguro.-

-Me lo pensaré.-

-Ten, llámame.- Le dio su número de teléfono en una tarjeta.

Daiki le miró y le hizo una pequeña reverencia, antes de irse, no podía estar pensándoselo, simplemente no podía.





Pasaron 2 días y aun no se quitaba de la cabeza aquella propuesta, no podía estar hablando en serio. Miró a su hermano en el futón, le había preparado la cena y estaba sentado contra la pared mientras comía. Miró el día de la semana, ese día no tenía que ir a lavar platos, día libre y sonrió por ello, volvió a mirar a su hermano y por encima de todo, no iba a dejar que su hermano durmiera en la calle.

-Ryosuke, no te duermas tarde.- Se levantó y le dio un beso en la frente.

-¿Dónde vas?- le miró preocupado, últimamente Daiki estaba muy distraído

-A un trabajo que me ha salido...- Agarró un poco de dinero que tenía escondido para llamar desde un teléfono público y salió de casa.

Esperó a que el pelinegro respondiera a su llamada hasta que al fin lo hizo.

-Soy Daiki, Arioka Daiki... ah, yo... Me lo he pensado mejor y...-

-¿Quieres trabajar en esto?-

-Pagan bien, ¿no?-

-Sí que necesitas el dinero... Ven donde el otro día, hablaré con el dueño.- Colgó y Daiki suspiró, tendría que ir hacia allá.





Llegó y Kei estaba en la puerta esperándolo. Lo alcanzó y entraron juntos al edificio, agarraron el ascensor.

-Quiere verte aunque tengo que decirte que para cerrar el contrato de trabajo no es de forma escrita.-

-¿A qué te refieres?-

-A que debes vender tu virginidad.-

-¡¿Qué!?- sus ojos se abrieron desmesuradamente

-Cobrarás por ello y es tu entrada hacia este trabajo, le he dicho que aceptabas.-

-Pero... No...-

-Tranquilo, sé que primero tienes que prepararte física y mentalmente.- Bajaron un piso antes que el del estudio, allí se sentaron en una pequeña mesa y Kei le ofreció un vaso de un líquido amarillo verdoso.

-¿Qué es esto?-

-Sólo bébelo.- Se sentó a su lado mientras el menor lo bebió todo de un sorbo.- Es un hombre bastante mayor pero tiene mucho dinero, habla poco y haz lo que te diga.- Le puso otro vaso de aquel líquido.

-¿Y esto que me das para qué es?-

-No creo que quieras recordar lo de esta noche.- Le miró a los ojos y Daiki entendió, tomó el siguiente vaso para dirigirlo a su boca pero antes de que estos rozaran sus labios, otra boca estaba sobre la suya.

-lo siento-  se disculpo el pelinegro después de alejarse poniendo otra vez el vaso en sus manos- es solo que sería un desperdicio que también tenga tu primer beso.-Daiki le miró sorprendido y totalmente avergonzado.- Te dolerá pero piensa que solo es por dinero, no vas a volver a ver a ese señor muchas veces mas.-  Se bebió de un sorbo esta copa y otra y otra...










Eso es todo amigos (¿)>"<
*w*© Comenten mucho

Y gracias Mabel-sama!