:) hola amig@s, no sé si aún alguien use blogger para leer o publicar fanfics. Y aún más importante si alguien lee mis fics, en especial este. Pero les traigo un pequeño adelanto. ( ˘ ³˘)❤
31 de marzo de 2015
28 de marzo de 2015
ずっと。。。
pd2: Feliz cumpleaños a las 2!!!
22 de marzo de 2015
Cono de Nieve
8 de febrero de 2015
Fake
Título: Fake
Parejas: Miura Haruma X Kamiki Ryunosuke
Género: Au-Lemmon
Extensión: Two-Shot
Nota: Para YuukiNii ♥ solo para tu complacencia haré dos de éstas preciosidades. Como siempre me has dado un vicio más♡
Una sonrisa es todo lo que los demás conocían de él, eso y nada más, todos pensaban que era el mejor estudiante, amigo, hijo y hermano. Pero una persona sabía de él, de su fachada de niño bueno, la misma persona que cada noche aseguraba su puerta para impedir su entrada a la habitación y repetir aquello que una vez sucedió.
Noche a noche, día a día la ira llegaba cada vez que esa asquerosa sonrisa infantil se posaba en los labios ajenos y recordaba esa noche, la noche en que su padre le presentó a su nueva esposa. Ella era hermosa y rápidamente se ganó su aceptación y cariño, lo trataba como a un verdadero hijo, era justa y cariñosa, ni si quiera su propio humor agrio lograba que ella tuviese un regaño con su nombre, pero todo tesoro tiene una maldición y el pequeño hijo de ella era ese maleficio. Ryunnosuke era falso, y a Haruma le bastó solo una mirada para saberlo, su sonrisa hablaba de tristeza, soledad y sarcasmo, y él lo odió desde el principio y no lo aceptó y no lo hará, juró que no lo haría.
Su familia pronto se unificó y la llegada del matrimonio llevó a sus padres a hacer un viaje de placer, ¿Quién iba a decir que durante ese viaje su martirio comenzaría?
Porque, durante su primera noche en su nueva casa, en su nueva habitación y su nueva vida, nunca se imaginó recibir una visita nocturna y mucho menos despertar con su nuevo hermano sobre él, gimiendo de éxtasis al gozar con su cuerpo.
El placer lo despertó, sin pensarlo se aferró a ese cuerpo y lo marcó como suyo, lo tomó entre sus brazos y gozó con él, juntos llegaron al orgasmo y la neblina del placer se esfumó al reconocer esa sonrisa y un suave susurro de palabras sexuales dichas en su oído. Se había acostado con su nuevo hermano, había roto su promesa y a su nueva familia.
Susurros se escuchaban en la clase, al fondo del salón un par de chicos platicaban sin atender al frente, Sato y Miura estaban demasiado interesados en su plática que no se fijaron cuando el profesor se acercó y después de un regaño fueron separados cada uno a un lado distinto del salón. Todo ante una pequeña y curiosa mirada. Cuando Haruma vio a Kamiki sonreír a causa de sus actos el estómago se le revolvió de asco. Y se preocupó por su amigo, que fue sentado justo al lado del demonio mismo. Sato no perdía el tiempo e hizo amistad con su hermanastro 》traidor《 fue lo primero que pensó, pero después de un tiempo su mejor amigo y su hermanastro se fueron haciendo cercanos, se sentaban juntos, platicaban durante los recesos, se saludaban por los pasillos. Pero al final, cuando las clases acababan los amigos volvían a serlo y Haruma de nuevo hacía lazos con Sato, mientras Ryunnosuke mostraba su parte solitaria, caminando sin compañía hacia casa.
Sus pasos cortos y lentos, su camino se desviaba de ruta, a veces con nerviosismo, a veces con aburrimiento y a Miura le carcomía la curiosidad de saber a dónde Kamiki se dirigía cada día, ¿por qué llegaba tarde a casa y no salía hasta la cena?
La curiosidad de saber le fue llevando a investigar, le llevó a seguir a su hermano menor a un parque, pero Kamiki solo espero unas horas y nada pasó, con la misma rutina diaria Miura se estaba fastidiando hasta el día que en su espera observó los rasgos de su hermano. Ryunnosuke era hermoso y no había duda, su cabello negro como la noche, su tersa y nívea piel, sus pequeños ojos rasgados y tristes, su cuerpo era delgado. Se regañó a sí mismo por pensar en ello, no era correcto y menos cuando relacionaba esos rasgos con su acercamiento, con la noche cuando estuvieron juntos y pudo comprobar lo suave y deliciosa que era su piel. Molestó ya por sus pensamientos se puso de pie, harto de su estupidez de seguir a su hermano y jurándose no volver a hacerlo, pero algo le hizo detener, una persona se acercó a Ryunnosuke y esa maldita sonrisa surgió de los labios del chico y se perdió cuando un beso comenzó en la pareja, la ira le inundó no por el hecho de que su hermano se besara con alguien más, si no con un hombre uno muy desconocido y viejo. A punto estuvo de cruzar y separarlos sino fuera porque ambos abordaron un auto y se perdieron en la calle. Exactamente ¿Qué rayos hacia su hermano?
******
Ryunnosuke apenas sentía su cuerpo, estaba obligado a mantener la cordura para llegar a salvo a casa. Sus manos temblaban y no era por el frío, justo ahora estaba arrepentido, y tenía miedo, miedo de que sus padres lo vieran dentro de ese automóvil, de que sintieran en el ese aliento alcohólico y el olor de sexo. Estaba avergonzado, humillado.
Cuando el automóvil paró, a punto estuvo de salir de un brinco, pero el tipo a su lado lo detuvo
–¿volveremos a vernos?- apenas pudo distinguir las palabras y buscar en su mente una respuesta inteligente
–Ya veremos- con una sonrisa típica de él bajó del auto y camino hacia la entrada de la casa.
El automóvil negro giró en la esquina, con un bufido y tambaleándose se dirigió hacia la esquina opuesta, caminando lentamente hasta el paradero de autobús más cercano, y tomó el que seguía la ruta hacia a su casa .
******
Esta vez no recordó como llegó a su casa, lo siguiente que supo al entrar es que su hermanastro estaba ahí, jalando su ropa, sacudiéndole con vigor.
Una serie de maldiciones y también uno que otro golpe contra la pared cayeron sobre él.
Miura no podía controlar su enojo, solo sentir aquel hedor fluyendo del cuerpo frente a él le había molestado, se sentía molesto, decepcionado y...traicionado.
-¿Que estás haciendo Ryu?- lo tomó con fuerza, hiriéndolo, mirando como aquel cuerpo se doblegaba por la violencia -¿imaginas la decepción de tu madre? preguntó exaltado, agitándolo del brazo.
El chico solo mantenía la cara baja, oculta detrás del cabello, pero Miura podía ver su risa, la misma de siempre
-Mamá y papá... ellos esperan algo de mí- su aliento alcohólico le golpeó el rostro causándole náuseas - Pero...¿y tú, hermano? dime que quieres de mí, ¿Qué es lo que quieres para poder tenerte? ¿No te das cuenta que te deseo?- El pequeño cuerpo del chico se lanzó contra él, atrapándolo contra la pared. Los rojos labios de Kamiki le buscaban con desesperación, el brazo libre paseaba por su cuerpo, tocándole en donde alcanzaba y gemidos salían de su hermanastro mientras se frotaba contra él.
-Basta!- En un movimiento feroz el cuerpo más pequeño cayó al suelo con un sonoro golpe.
Cuando Ryunnosuke miró hacia él, se paralizó, ahí frente a él no estaba la persona que siempre conoció, frente a él, en el suelo tirado, había un chico, un chico con la mirada triste, fijamente clavada en su persona.
-¿Que estás haciendo Ryu?- lo tomó con fuerza, hiriéndolo de nuevo, pero su voz ahora sonaba a duda, su cuerpo estaba respondiendo a las caricias que le fueron dadas.
Kamiki deslizó ambas manos por su pecho, tomando la solapa de su camisa y jalandola hacia los lados, los botones de la delgada tela salieron volando, así como su valentía cuando Ryu aplastó sus pezones entre sus dedos. Un gemido largo salió de la boca de su hermano, seguido de su nombre.
Kamiki estaba desnudándose delante de él, tocando su cuerpo, e incitándole a hacerlo también, gemidos, sollozos y susurros de placer auto infligido le hacían temblar. Su nombre salió en un grito de aquella pecaminosa boca, el cuerpo en el suelo convulsionó de placer cuando el orgasmo llegó a Ryunnosuke al mismo tiempo.
Ninguno de los dos se movió por unos minutos, se quedaron mirando hasta que el sueño comenzó a reclamar al chico en el suelo.
Miura sabía que no podia dejarlo allí tirado, semidesnudo, borracho y oliendo a sexo, además de susurrando au nombre, pero cuando un coche sonó en la calle se paralizó momentáneamente, sus padres estaba en casa...
14 de diciembre de 2014
Little Lullaby
Nota: esta muy corto pero esta lleno de amor♥♥♥ porfavor léanlo!
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"Claro yama-chan" contestó muy alegre.
Lo que no se habían dado cuenta el dúo que se ponía de acuerdo, eran las miradas de los demás integrantes del grupo, no era la primera vez que ryosuke le proponía eso a keito y como hombres tenían su imaginación volando a todos lados; todos tenían sus pensamientos más sucios con ese par.
Terminaron los ensayos y todos muy agotados se fueron a las duchas, hablando de cualquier cosa entre gritos; Los primeros en irse fueron keito y yamada recibiendo caras sospechosas de los demás integrantes
"No sabía que eran algo..."comentó hikaru mientras los veía salir del edificio
"Créeme que ninguno de nosotros lo sabía" le contesto yuri con la misma mirada en ellos.
Iban caminando uno a lado del otro, ya era otoño así que comenzaba a hacer frío, ryosuke se juntó un poco a okamoto para que le diera un poco de calor corporal
"Um? Tienes frío yama-chan?"
"Solo un poco" hizo una leve sonrisa
El mayor se quitó su saco para dárselo al pequeño ryo, colocándolo sobre sus hombros y regalándole una tierna sonrisa, haciendo que el menor se sonrojara
"E-eh keito te dará frío"
"No hace demasiado yama-chan" le dio una radiante sonrisa
Llegaron a la casa de ryosuke, se quitaron los zapatos y fueron directo a la cocina para ver que había en su refrigerador para comer algo, tomaron unas cuantas cosas y se fueron directo al cuarto del menor
"Yama-chan... ¿No están tus papás?"
"No, se fueron hoy en la mañana con mi hermana, y Chihiro se fue a dormir a casa de una de sus amigas"
"Pensé que estarían tus padres" le regalo una sonrisa a ryosuke
Ambos se sonrieron y comenzaron a comer mientras veían un poco de televisión. Jugaron vídeo juegos, comieron más dulces, platicaron hasta que llegó la hora de dormir.
El mayor se había acostado en el sillón del cuarto de yamada tapándose con una cobija que estaba ahí cerca de él
"Keito-kun" dijo ryosuke ya acurrucado
"Mande" contestó
"Puedes hacer lo de siempre, por favor" le pidió a okamoto con una voz un poco bajita a lo que el mayor solo sonrió y fue directo a la cama de yamada, poniendo su brazo debajo del cuello de ryosuke para que este se acurrucara en su pecho, comenzó a darle masaje en su cabeza y a tararear una canción de cuna hasta que el menor se quedara dormido así después él se podría dormir.
Okamoto despertó con la cara de ryosuke a unos cuantos centímetros de la suya, movió los cabellos que tapaban sus ojos y sonrió, viendo cada parte de su adorable y perfecto rostro
"Gracias por dejarme ver tu bello rostro dormido hoy también, ryosuke" dijo muy bajito para no despertar al menor "déjame tener una vista más cerca de ella, por favor" comenzó a acercarse y le dio un corto y casto beso en los separados labios de yamada, haciendo que este sonría entre sueños, acurrucándose aún más en su cuello.
"Te amo keito" Soltó una pequeña risita haciendo que la piel del cuello del mayor se pusiera de gallina haciéndolo reír a él también
"Yo también yama-chan" se acurrucaron otra vez y volvieron a dormir, no sin antes cantarle otra canción de cuna a yamada ryosuke.
Solamente por esas cancioncitas y aquellos masajes en su cabello eran sus pequeñas invitaciones a sus pijamadas.
Después de todo, los pensamientos de los otros integrantes eran de lo más erróneos posible.
28 de septiembre de 2014
Friends
Ciertamente mi vida no era perfecta, en estos tiempos soy un chico normal entre tanto hijo de familias monoparentales, me la vivía bien y me la pasaba bien, aún era joven e iba a la escuela.
Mi historia comienza en lo que soy, y termina en lo que no fui, pero mi vida sigue aún, sin embargo ¿Por qué nadie me avisó sobre lo pronto que la felicidad termina? Nadie me dijo que la vida para mí podría cambiar así de fácil y que de ser un buen estudiante pasaría a dejar la escuela; que mis amorosos padres me echarían de casa; que mi novio me dejaría solo.
Y que justo ahora llevo a un bebé en mi vientre