31 de marzo de 2015

28 de marzo de 2015

ずっと。。。

Para Melissa~:
Pao: Manzanita, esta historia la hemos preparado Mayu y yo con mucho cariño para ti , así que esperamos sea un buen obsequio de cumpleaños.
*Happy Birthday~ (basday<3) Este fic lo hicimos pao y yo espero que te guste -w-)/  La gran mayoria lo escribio pao! (yo solo hice el final e.e, claro que con su ayuda xD) asi que dale las gracias a ella!!!  
y para las demas tambien espero que les guste tambien!!<3! 
pd: Pao perdon por subirlo tan tarde xD! y tambien espera tu regalo!!
pd2: Feliz cumpleaños a las 2!!! 
Marianarashi deshita!~


Título: ずっと (Zutto)
Género: AU, lime, fluff...
Extensión: One-shot
Pareja: Yabu-Hika

Los celos bullían en su estómago y el alcohol no ayudaba, tampoco ayudaba que Hikaru se viera tan hermoso, envuelto en aquel esmoquin negro y corbata amarilla que le quedaba bien al canela de su piel, su cabello revuelto, el reloj en su muñeca y los zapatos negros no ayudaban a calmarlo. ¿Por qué era tan cínico? Ahí estaba él, su novio de años conviviendo con sus amigos y compañeros de trabajo, luciendo como un trofeo en las ocasiones que Hikaru lo tomaba de la cintura para pavonearse de su relación, de lo hermoso que ambos eran y la gran pareja que hacían. Pero cuando el público cambiaba Yabu podía ver la mirada de Hikaru dirigirse hacia los meseros, los demás jóvenes que llenaban la sala y uno que otro socio de trabajo que no dudaba en lanzar una coqueta sonrisa al rifeño. No era justo.

Algunas copar y horas después Yabu se miraba en el espejo de su baño, ¿era feo? ¿Acaso había engordado o envejecido?
No, era tan delgado como siempre, lo que se supone le gustaba a Hikaru, su piel seguía igual de cuidada, aunque lucía un corte diferente al de años atrás ¿Sería que por ello Hikaru ya no le quería?
Porque él estaba sintiendo esa brecha que poco a poco les separaba y totalmente le dolía.

Se habían conocido en la universidad, Yabu en el área de las ciencias sociales y Hikaru un futuro empresario, coincidían en solo un curso, pero la flecha de  cupido conectó rápido entre ellos y a los pocos meses se encontraban viviendo juntos y a los siguientes años también. Habían pasado un aproximado de 7 años, demasiado tiempo; pero la chispa del amor aún estaba presente en el corazón de Kota como el primer día.

Hikaru no estaba seguro de lo que pasaba, había ido a la fiesta de la empresa y llevado a Kota porque quería que todos lo conocieran, que vieran al hombre con el que compartía su vida y sintieran envidia de la hermosura, pero aun cuando lo sostuvo en sus brazos lo sentía distinto, Yabu no era e mismo, y él estaba demasiado asustado para preguntar. Temía una ruptura, y él aún no estaba dispuesto a romper,  ni lo estaría nunca. Kota era el amor de su vida, cada respiración la daba por él.  Tenía que hacer algo por recuperarlo y pronto.

Días después, Yabu revisaba su correo electrónico y un mensaje en especial llamó su atención

Yabu Kota:
No sabes quién soy, y no quiero asustarte, no soy un hombre malo, ni mucho menos.
Te he visto muchas veces y sé que también me has visto, pero tal vez no me has notada, sin embargo, para mi eres mi razón de despertar, cada mañana despierto pensando que quizá hoy si pueda robarte un beso, encontrarme contigo, tomarte de la mano y hacerte dichoso.
Atentamente: Tu admirador secreto

Yabu miró a los lados en su estudio, pero ahí solo se encontraba el y su próximo paciente en el consultorio ¿es que acaso era una broma?
En la noche quiso contarle a Hikaru lo sucedido para mirar su reacción pero algo extraño ocurrió de nuevo, sobre la mesa de la entrada, entre el correo un sobre en blanco estaba dirigido hacia a  él, sin firma, sin nada. La curiosidad pudo más que la razón  y sin dudar lo abrió. Dentro había una postal con un hermoso paisaje y detrás un número telefónico se leía “8136521218, te amo”
Miró hacia Hikaru para ver si encontraba reacción alguna en él, pero este seguía absorto en su tarea con la computadora, solo levantó la mirada y soltó un “Ah llegaste”, que a los oídos de Kota se sintió como hielo.

Buenos días, hermoso ¿Amaneciste bien?- Yabu revisó su celular varias veces pero el número no se le hacía para nada conocido, quizá se habían equivocado, pero la equivocación duró varias semanas y en el transcurso del día recibía mensajes de saldo,  despedida, halagos, piropos e incluso de ideas un poco pervertidas, hasta decidió responder. Vaya sorpresa que se llevó al recibir la contestación. “Soy tu admirador secreto”, eso comenzaba a asustarle y trató de no hacer caso, pero al llegar a su consultorio encontró un ramo de flores, era extraño pero eran sus favoritas, y cada día un detalle nuevo llegaba a él sin firma, remitente o pista alguna de su “admirador secreto”
 “¿Nos veremos pronto? ¿Me dejarás que te de un beso?- Kota sintió un leve calor instalarse en su vientre, este tipo sin nombre se había ganado su corazón, ¿era eso normal?
¡No! y deja de preguntar esas cosas o no te responderé de nuevo- siempre la misma amenaza, pero nunca llegaba la consecuencia.
Quiero tenerte entre mis brazos, ¿te he dicho lo hermoso que eres?- El hombre le recordaba a diario lo mismo, siempre adulándole, soltando piropos y haciendo cometarios que harían a cualquier chica derretirse de amor. Pero Yabu se derretía de amor y no por un desconocido que iba ganando terreno en su mente, sino de Hikaru, que cada vez se notaba más alejado, en ocasiones discutían bastante o ni siquiera se hablaban.
Tengo que cocinar, hoy es el cumpleaños de Hikaru y debe llegar pronto- tecleó en el celular
qué envidia! :( comienzo a odiarlo, no te merece- Al leer el mensaje quizá debió enfadarse, pero sorpresivamente sus ojos se llenaron de lágrimas, él había pensado lo mismo muchas veces, “quizá no me merece”, pero que alguien más se lo dijera dolía
-si yo fuera él estaría justo ahora ahí contigo ¿qué le has preparado, por qué no me enseñas?- y estúpidamente cargó una foto de lo que había preparado hasta entonces, la mesa estaba en la terraza, un mantel blanco sobe ella, el vino, las copas y la cena a medio preparar. Dos horas Hikaru llegó, un poco borracho y sin apetito, apenas y tocó la cena y ni hablar de tocarle a él.

-te siento diferente, estás triste?- Claro que lo estaba! Justo ayer pasó toda la noche con el celular en la mano y Hikaru ni peguntó, no es como si últimamente hablaran mucho, pero incluso paso junto a él y ni un ruido
Ahora que ha pasado, cuéntame- y como desde hace 4 meses Yabu le dijo todo.

“Me estoy enamorando de alguien que quizá no exista” fue su primer pensamiento mientras Hikaru abrazaba su cuerpo desnudo “estoy pensando en él justo ahora” su mente se desconectó un momento mientras  su cuerpo se fundía con el de Hikaru. Sorpresivamente había llegado un poco excitado a casa y Yabu no perdió la oportunidad de entregarse a él, pero ¿cómo decirle que no?

¿Cómo decirle que no?
“¿Te irías conmigo?”
¿Cómo decirle que no? Era fácil, pero ahora imposible y Yabu no sabía que responder a la proposición, no era correcto, él amaba a su novio, Hikaru era todo para él, pero este hombre, del que ni siquiera reconocía la voz lo estaba conquistando, con esos detalles diarios, mensajes, tarjetas, cartas, regalos y flores, era lo que iluminaba su vida. Y después de casi un año, con el corazón roto dijo “Si, me iría contigo”  y su plan para dejar a Hikaru comenzó.

Sentado en la sala del aeropuerto Kota esperaba a su futuro acompañante, un hombre desconocido para él, pero también amado. Esa mañana después de que Hikaru se había ido al trabajo, limpió la casa, cocinó un rico almuerzo y lo dejó junto a la mesa, junto con una caja llena de los detalles que su admirador secreto le había dado y una carta para Hikaru

Hikaru:
Hace ya muchos años que nos conocimos, hace ya muchos años que compartimos nuestras vidas. Antes que todo, perdóname por ser tan cobarde y nunca enfrentarte, perdóname por dejarte de esta manera, pero ya no puedo vivir con un amor unilateral, porque si, aunque me voy quiero que sepas que me voy con el corazón destrozado, porque te amo, a pesar de todo te amo, amo tus bromas que ya no haces, la forma  de ser tuya, tan desordenada y loca, que ronques al dormir, tu perfume, tu cabello al despertar, tu cuerpo, la manera en que ya no me mimas y halagas mi  comida, amo todo de ti, menos que ya no me ames, que me hagas llorar, me ignores y es por eso que me voy, porque lo nuestro ya no funciona mi amor, me voy a encontrar la felicidad que merezco, aunque no sea la que quiero, que es a tu lado. Espero que también seas feliz y me perdones
Con todo mi amor
Kota Yabu”


-Espera por mí, cariño, ya estoy ahí- El nerviosismo se apoderó de él, estaba a punto de conocer al hombre que decía amarlo y con quien había compartido bellos momentos por escrito.
El color se le fue del cuerpo, cuando de una esquina Hikaru dio la vuelta, caminando con determinación hacia él, lucia molesto y su nariz se veía roja, como si acabase de llorar. Cuando Hikaru se plantó frente a él sintió que iba a desmayarse.
-¿a dónde te vas? - preguntó enfadado Yaotome y sin tiempo de respuesta siguió- No te vas a ir a ningún lado- y un sollozo rompió en su pecho, Hikaru cayó de rodillas abrazándose al cuerpo del más alto
-no vas a dejarme, no te vas a ir con nadie más- los brazos del moreno se abrazaban cada vez más fuerte alrededor de él y se quedó quieto unos minutos más hasta que levantó la vista  y Kota sintió derrumbarse también porque Hikaru lucía desecho
¿Qué quieres que haga? ¿Por qué no me lo dices? ¿Porque no hablas conmigo? Se puso de pie y se abrazó a su cuello, podría ser que Yabu era más alto pero Hikaru lucía más pequeño que nunca.
-Él no va a venir por ti y no te iras con el- Yabu se quedó de piedra, la afirmación sonaba aun convincente- No te iras con él porque...él...soy yo- un silencio sepulcral le siguió, Yabu había quedado shockeado por las palabras de Yaotome
-Hikaru…- fue lo único que puedo decir, viéndolo fijamente a los ojos como si de un gran desconocido se tratase
-Agarra tus cosas y vámonos a casa- Hikaru tomo la maleta de Yabu y agarró su mano, sintió como jalo del brazo del mayor y volteo a verlo. -hey Kota, vámonos
-No. – Hikaru se quedó viéndolo fijamente con la duda en su cabeza “¿Qué es lo que le sucede ahora?” –Quiero que me expliques todo esto… - Yabu bajo su mirada y comenzó a sollozar se limpiaba las lágrimas con toda su mano, parecía un bebe que le habían quitado su más valioso juguete - ¿P-porque me hiciste esto, Hikaru? ¿Por qué jugaste con mis sentimientos de esa manera?
-¿Cómo crees que me siento yo? ¿Crees que estoy muy feliz por eso? ¿Crees que me alegra saber que alguien te puede llevar fácilmente de mi lado? – Yabu lo miro a los ojos y comenzó a llorar de nuevo
-Vámonos a casa, haya hablamos todo lo que quieras. – se fueron camino a casa, ninguno de los dos hablaban, llegaron a casa y Yabu se fue directo a la habitación, siendo seguido por Hikaru
-ya me vas a explicar el por qué me hiciste esto?- los ojos de Yabu se volvieron a poner cristalinos y eso le rompió el corazón a Hikaru, no podía ver a Kota a su Kota con esos ojos que le estaban mirando
-Yabu… yo en verdad te amo y no sabes lo mucho que me lastima verte así, sabes… habían pasado unos cuantos meses que nuestra relación estaba cada vez empeorando lo sabes, verdad?- Yabu simplemente asintió – quería volverme a ganar tu amor, quería que te volvieras a enamorar de mi como la primera vez que nos vimos, que me vieras como si de mi dependiera tu vida así como siempre lo hacías, quería volverme a acercar a ti como hace años comenzó todo.
-Entonces… ¿Por qué de ese modo Hikaru?- la voz de Yabu seguía apagada estaba hecho pedazos- Me ilusionaste, ¿Por qué te hiciste pasar por otra persona?
-Soy cobarde, y lo sabes quería acabar con todo eso lo antes posible pero… el día de mi cumpleaños llegue ebrio para armarme de valor y decírtelo pero me di cuenta que ya era demasiado tarde, ya eras más feliz con tu “admirador” que conmigo, solo esperabas sus mensajes y yo en verdad siempre veía tus reacciones frente a tu teléfono me ponía muy feliz pero a la vez era demasiado doloroso, el saber que estabas sonriendo por otra persona que no sea yo
-Perdóname, Hikaru… pero en verdad yo veía que ya no te importaba llegue a pensar que me odiabas, yo siempre te amado y siempre lo hare, los mensajes siempre me hacían sentir mejor pero no tanto como si tú me los hubieras dicho, créeme si me los hubieras dicho tu seria el hombre más feliz del mundo.
-Fui un tonto, quería estar más cerca de ti pero la única forma de poder hacerlo era por esos mensajes, quería tocarte y a la vez quería que supieras que la persona que te estaba tocando era la misma persona que te mandaba los mensajes. Cuento de mande el mensaje que si querías irte conmigo, te acuerdas?
-Si- contesto con voz baja
-Quería saber si aún me querías, cuando contestaste me deprimí demasiado no podía creer que ya te había perdido, el día que dejaste la carta, cuando leí la carta, ese día y ese mismo ínstate supe que no te podía dejar ir, ahora sabía que nunca dejaste de sentir nada por mí, no quería volver a perderte – Yabu rompió en llanto una vez más, salto de la cama, de donde estaba sentado, y abrazo a Hikaru enroscado sus brazos por su cuello y hundió su rostro en él, Hikaru lo tomo de la cintura y lo acostó en la cama, y comenzó a besarlo de una forma sutil, no quería profundizar solamente quería sentirlo
-Por favor, Kota perdóname – Yabu sonrió entre lágrimas y lo beso de nuevo -Te amo- Hikaru comenzó a tocar por debajo de la camisa y después prosiguió a besar su cuello, sacando unos cuantos gemidos al mayor.
-Hikaru…...

Owari~


22 de marzo de 2015

Cono de Nieve

Hola!! Mucho sin actualizar, lo siento mucho, e teniddo algunos problemas, pero mi amor por la escitura me trae de nuevo ante ustedes, quiero crecer como escritora, y que mejor que aqui, en donde todo inicio, es lo e escrito algo inspirada en plena madrigada, ya dejara de hablar aqui tiene un pequeño one-shot llego de amor y cariño!! :3

Titulo: Cono de Nieve                                                                                                                               Extencion:One-sho
Autora: Gisi Cavazos                                                                                                                                Genero: Yaoi Romance


Un chico enamorado, esperando en el parque a su dulce novio, en una linda tarde bastante calurosa y deshidratante.

Era un día bastante caluroso, y esto se reflejaba en ese parque, lleno con gente que vestía con pantalones cortos y camisas de rasque, en el caso de las damas con una de tirantes, mientras que los varones las veían con la baba de fuera, valla! Esto no conseguía bajar el calor.
Estaba sentado, esperando a esa persona que le iluminaba el día con una sonrisa, ya que el por si solo era todo un amargado, pero al verle podía conseguir que el peor día de su vida en segundos se convierta en el mejor, pues esta persona siempre se las arregla para mejorar sus técnicas y sorprenderle cada día mas, y lo mas importante, enamorarle mas día a día con debe de hacer una pareja realmente enamorada.
Ya había pasado mas de 30 minutos, el paisaje frente a el era el mismo, mas eso a el no le interesaba en los mas mínimo, el quería ver a su persona, no tubo tiempo de verle ya que el tubo trabajo de mas. Y comenzaba a perder la poca paciencia con la que contaba.
Minutos mas tarde, decidió emprender su camino e irle a buscar, mas se exaltó al sentir algo realmente helado en su mejilla, al encarar al culpable se topo con es hermosa mirada llena de dulzura y ternura
-Me asustaste- dijo algo molesto por el retraso..-Lo siento amor, realmente no quería retrasarme, pero ya sabes como es papa cuando sabe que saldré contigo- era cierto, como olvidar al loco celoso que tiene como suegro, pero no lo culpaba, como dejar a esa hermosura con el lobo feroz, de esa manera le tenia descrito su suegro- Vale-. De un momento a otro le tomo el rostro y le beso con ternura, realmente le extrañaba.
Tenia 1 semana entera sin besarle, como resistirse ante esa escusa, y si agregamos su linda carita con ese característico puchero que suele usar contra el, como resistirse? Mas aparte, le trae locamente enamorado, el pobre tenia las de perder.-Vas a tomarlo o vas a rechazármelo?- esta pregunta lo saco de sus pensamientos, como rechazárselo? El simplemente no podía, aunque odiara lo dulce, no podía hacerlo.-Claro que lo tomo amor- Le dijo con una linda sonrisa.- Se que no te gusta el dulce, pero no encontré otra forma de sorprenderte.- el realmente estaba feliz ante esa personita que le alegraba la vida
-Mientras venga de ti, todo esta bien, de hecho, me gusta mas cuando viene de ti.- Le dijo mostrándole una sensual sonrisa, con uno de sus dedos tomo de su cono de helado un poco de este y se lo mancho en sus labios para iniciar un húmedo beso.- Definitivamente sabe mejor en ti cariño.- Pero claro que sabia mejor, ese tipo de helado lo ponía mal, lo ponía enfermo, como resistirse a ese linda cara, llena de inocencia que el deseaba robar.
-Amo tanto tu lado tierno.- Le dijo al finalizar el beso, dejándolo sorprendido.- Yo no soy tierno! Soy un Nakajima, no lo olvides.- Dijo con todo orgullo, claro que un Nakajima no era tierno.- Te amo- Fue la única respuesta que recibió a cambio, no quería verle a los ojos, sabia que flaquearía y eso no estaba permitido. Por fin desistió, le vio y no pudo evitarlo.- También te amo cariño-
El es un hombre de negocios, un hombre frio, pero como resistirse cuando le ve? No podía hacer nada, estaba enamorado, a pesar de que es uno de los hombres mas deseados de Tokio, estaba totalmente amarrado a ese amor, aunque su pareja no lo supiera, lo estaba. El daría su vida por esa persona que tanto amaba, estaba dispuesto a todo, a pesar de tener un montón de mujeres detrás  de el, nunca la cambiaria, porque? Fácil, porque era el, no era como todas las mujeres, llenas de interés, el le amaba por quien era no por lo que tenia.
Solo esperaba a que el terminara la preparatoria para poder robárselo, porque señores, el jovencito Yamada Ryosuke apenas estudia la preparatoria, mientras el dirige una empresa que empieza a crecer cada vez mas, necesitaba llevárselo lejos, pero ya.

La razón, sencilla, es un a puesto joven, llama la atención de todas la personas presentes, tanto hombres como a mujeres fácilmente, y a el no le agrada en lo mas mínimo la idea, era un hombre realmente posesivo, celoso y sobre protector, pero no le culpen por querer cuidar lo que mas ama, y lo que mas anhela con todo su vida, una familia junto a el amor de su vida. 

8 de febrero de 2015

Fake

Título: Fake
Parejas: Miura Haruma X Kamiki Ryunosuke
Género: Au-Lemmon
Extensión: Two-Shot
Nota: Para YuukiNii ♥ solo para tu complacencia haré dos de éstas preciosidades. Como siempre me has dado un vicio más♡

Una sonrisa es todo lo que los demás conocían de él, eso y nada más,  todos pensaban que era el mejor estudiante, amigo,  hijo y hermano. Pero una persona sabía de él,  de su fachada de niño bueno, la misma persona que cada noche aseguraba su puerta para impedir su entrada a la habitación y repetir aquello que una vez sucedió.
Noche a noche, día a día la ira llegaba cada vez que esa asquerosa sonrisa infantil se posaba en los labios ajenos y recordaba esa noche, la noche en que su padre le presentó a su nueva esposa. Ella era hermosa y rápidamente se ganó su aceptación y cariño,  lo trataba como a un verdadero hijo, era justa y cariñosa,  ni si quiera su propio humor agrio lograba que ella tuviese un regaño con su nombre, pero todo tesoro tiene una maldición y el pequeño hijo de ella era ese maleficio.  Ryunnosuke era falso,  y a Haruma le bastó solo una mirada para saberlo,  su sonrisa hablaba de tristeza, soledad y sarcasmo, y él lo odió desde el principio y no lo aceptó y no lo hará, juró que no lo haría.
Su familia pronto se unificó y la llegada del matrimonio llevó a sus padres a hacer un viaje de placer,  ¿Quién iba a decir que durante ese viaje su martirio comenzaría?
Porque, durante su primera noche en su nueva casa, en su nueva habitación y su nueva vida, nunca se imaginó recibir una visita nocturna y mucho menos despertar con su nuevo hermano sobre él, gimiendo de éxtasis al gozar con su cuerpo.
El placer lo despertó,  sin pensarlo se aferró a ese cuerpo y lo marcó como suyo, lo tomó entre sus brazos y gozó con él,  juntos llegaron al orgasmo y la neblina del placer se esfumó al reconocer esa sonrisa y un suave susurro de palabras sexuales dichas en su oído.  Se había acostado con su nuevo hermano, había roto su promesa y a su nueva familia.

Susurros se escuchaban en la clase, al fondo del salón un par de chicos platicaban sin atender al frente, Sato y Miura estaban demasiado interesados en su plática que no se fijaron cuando el profesor se acercó y después de un regaño fueron separados cada uno a un lado distinto del salón. Todo ante una pequeña y curiosa mirada. Cuando Haruma vio a Kamiki sonreír a causa de sus actos el estómago se le revolvió de asco. Y se preocupó por su amigo, que fue sentado justo al lado del demonio mismo. Sato no perdía el tiempo e hizo amistad con su hermanastro 》traidor《 fue lo primero que pensó, pero después de un tiempo su mejor amigo y su hermanastro se fueron haciendo cercanos, se sentaban juntos, platicaban durante los recesos, se saludaban por los pasillos. Pero al final, cuando las clases acababan los amigos volvían a serlo y Haruma de nuevo hacía lazos con Sato, mientras Ryunnosuke mostraba su parte solitaria, caminando sin compañía hacia casa.
Sus pasos cortos y lentos, su camino se desviaba de ruta, a veces con nerviosismo, a veces con aburrimiento y a Miura le carcomía la curiosidad de saber a dónde Kamiki se dirigía cada día, ¿por qué llegaba tarde a casa y no salía hasta la cena?
La curiosidad de saber le fue llevando a investigar, le llevó a seguir a su hermano menor a un parque, pero Kamiki solo espero unas horas y nada pasó, con la misma rutina diaria Miura se estaba fastidiando hasta el día que en su espera observó los rasgos de su hermano. Ryunnosuke era hermoso y no había duda, su cabello negro como la noche, su tersa y nívea piel, sus pequeños ojos rasgados y tristes, su cuerpo era delgado. Se regañó a sí mismo por pensar en ello, no era correcto y menos cuando relacionaba esos rasgos con su acercamiento, con la noche cuando estuvieron juntos y pudo comprobar lo suave y deliciosa que era su piel. Molestó ya por sus pensamientos se puso de pie, harto de su estupidez de seguir a su hermano y jurándose no volver a hacerlo, pero algo le hizo detener, una persona se acercó a Ryunnosuke y esa maldita sonrisa surgió de los labios del chico y se perdió cuando un beso comenzó en la pareja, la ira le inundó no por el hecho de que su hermano se besara con alguien más, si no con un hombre uno muy desconocido y viejo. A punto estuvo de cruzar y separarlos sino fuera porque ambos abordaron un auto y se perdieron en la calle. Exactamente ¿Qué rayos hacia su hermano?


******
Ryunnosuke apenas sentía su cuerpo, estaba obligado a mantener la cordura para llegar a salvo a casa. Sus manos temblaban y no era por el frío, justo ahora estaba arrepentido, y tenía miedo, miedo de que sus padres lo vieran dentro de ese automóvil, de que sintieran en el ese aliento alcohólico y el olor de sexo. Estaba avergonzado, humillado.
Cuando el automóvil paró, a punto estuvo de salir de un brinco, pero el tipo a su lado lo detuvo
–¿volveremos a vernos?- apenas pudo distinguir las palabras y buscar en su mente una respuesta inteligente
–Ya veremos- con una sonrisa típica de él bajó del auto y camino hacia la entrada de la casa.
El automóvil negro giró en la esquina, con un bufido y tambaleándose se dirigió hacia la esquina opuesta, caminando lentamente hasta el paradero de autobús más cercano, y tomó el que seguía la ruta hacia a su casa .
******
Esta vez no recordó como llegó a su casa, lo siguiente que supo al entrar es que su hermanastro estaba ahí, jalando su ropa, sacudiéndole con vigor.
Una serie de maldiciones y también uno que otro golpe contra la pared cayeron sobre él.
Miura no podía controlar su enojo, solo sentir aquel hedor fluyendo del cuerpo frente a él le había molestado, se sentía molesto, decepcionado y...traicionado.
-¿Que estás haciendo Ryu?- lo tomó con fuerza, hiriéndolo, mirando como aquel cuerpo se doblegaba por la violencia -¿imaginas la decepción de tu madre? preguntó exaltado, agitándolo del brazo.
El chico solo mantenía la cara baja, oculta detrás del cabello, pero Miura podía ver su risa, la misma de siempre
-Mamá y papá... ellos esperan algo de mí- su aliento alcohólico le golpeó el rostro causándole náuseas - Pero...¿y tú, hermano? dime que quieres de mí, ¿Qué es lo que quieres para poder tenerte? ¿No te das cuenta que te deseo?- El pequeño cuerpo del chico se lanzó contra él, atrapándolo contra la pared. Los rojos labios de Kamiki le buscaban con desesperación, el brazo libre paseaba por su cuerpo, tocándole en donde alcanzaba y gemidos salían de su hermanastro mientras se frotaba contra él.
-Basta!- En un movimiento feroz el cuerpo más pequeño cayó al suelo con un sonoro golpe.
Cuando Ryunnosuke miró hacia él, se paralizó, ahí frente a él no estaba la persona que siempre conoció, frente a él, en el suelo tirado, había un chico, un chico con la mirada triste, fijamente clavada en su persona.

-¿Que estás haciendo Ryu?- lo tomó con fuerza, hiriéndolo de nuevo, pero su voz ahora sonaba a duda, su cuerpo estaba respondiendo a las caricias que le fueron dadas.
Kamiki deslizó ambas manos por su pecho, tomando la solapa de su camisa y jalandola hacia los lados, los botones de la delgada tela salieron volando, así como su valentía cuando Ryu aplastó sus pezones entre sus dedos. Un gemido largo salió de la boca de su hermano, seguido de su nombre.
Kamiki estaba desnudándose delante de él, tocando su cuerpo, e incitándole a hacerlo también, gemidos, sollozos y susurros de placer auto infligido le hacían temblar. Su nombre salió en un grito de aquella pecaminosa boca, el cuerpo en el suelo convulsionó de placer cuando el orgasmo llegó a Ryunnosuke al mismo tiempo.
Ninguno de los dos se movió por unos minutos, se quedaron mirando hasta que el sueño comenzó a reclamar al chico en el suelo.
Miura sabía que no podia dejarlo allí tirado, semidesnudo, borracho y oliendo a sexo, además de susurrando au nombre, pero cuando un coche sonó en la calle se paralizó momentáneamente, sus padres estaba en casa...

14 de diciembre de 2014

Little Lullaby

Hi~! Años sin actualizar~! despues de no se cuanto timpo (jejeje) bien! les gusta el Okayama?, espero que si porque escribi uno hace como... amm ¿2 meses? y creo yo que me quedo un poco pasable :I! Son una pareja muy linda ♥... bueno espero que les guste ^0^)/!! Byebye)/
Nota: esta muy corto pero esta lleno de amor♥♥♥ porfavor léanlo! 
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Titulo: Little Lullaby
Pareja: Okamoto Keito x Yamada Ryosuke
Genero:Fluff
Autor:Marianarashi! ^0^)/



"Keito, ¿quieres quedarte a dormir en mi casa?" preguntó yamada con su ya conocida expresión adorable que siempre funcionaba sobre el mayor
"Claro yama-chan" contestó muy alegre.
Lo que no se habían dado cuenta el dúo que se ponía de acuerdo, eran las miradas de los demás integrantes del grupo, no era la primera vez que ryosuke le proponía eso a keito y como hombres tenían su imaginación volando a todos lados; todos tenían sus pensamientos más sucios con ese par.

Terminaron los ensayos y todos muy agotados se fueron a las duchas, hablando de cualquier cosa entre gritos; Los primeros en irse fueron keito y yamada recibiendo caras sospechosas de los demás integrantes 
"No sabía que eran algo..."comentó hikaru mientras los veía salir del edificio 
"Créeme que ninguno de nosotros lo sabía" le contesto yuri con la misma mirada en ellos.

Iban caminando uno a lado del otro, ya era otoño así que comenzaba a hacer frío, ryosuke se juntó un poco a okamoto para que le diera un poco de calor corporal
"Um? Tienes frío yama-chan?"
"Solo un poco" hizo una leve sonrisa
El mayor se quitó su saco para dárselo al pequeño ryo, colocándolo sobre sus hombros y regalándole una tierna sonrisa, haciendo que el menor se sonrojara 
"E-eh keito te dará frío"
"No hace demasiado yama-chan" le dio una radiante sonrisa 

Llegaron a la casa de ryosuke, se quitaron los zapatos y fueron directo a la cocina para ver que había en su refrigerador para comer algo, tomaron unas cuantas cosas y se fueron directo al cuarto del menor
"Yama-chan... ¿No están tus papás?"
"No, se fueron hoy en la mañana con mi hermana, y Chihiro se fue a dormir a casa de una de sus amigas"
"Pensé que estarían tus padres" le regalo una sonrisa a ryosuke
Ambos se sonrieron y comenzaron a comer mientras veían un poco de televisión. Jugaron vídeo juegos, comieron más dulces, platicaron hasta que llegó la hora de dormir.
El mayor se había acostado en el sillón del cuarto de yamada tapándose con una cobija que estaba ahí cerca de él 
"Keito-kun" dijo ryosuke ya acurrucado 
"Mande" contestó
"Puedes hacer lo de siempre, por favor" le pidió a okamoto con una voz un poco bajita a lo que el mayor solo sonrió y fue directo a la cama de yamada, poniendo su brazo debajo del cuello de ryosuke para que este se acurrucara en su pecho, comenzó a darle masaje en su cabeza y a tararear una canción de cuna hasta que el menor se quedara dormido así después él se podría dormir.

Okamoto despertó con la cara de ryosuke a unos cuantos centímetros de la suya, movió los cabellos que tapaban sus ojos y sonrió, viendo cada parte de su adorable y perfecto rostro 
"Gracias por dejarme ver tu bello rostro dormido hoy también, ryosuke" dijo muy bajito para no despertar al menor "déjame tener una vista más cerca de ella, por favor" comenzó a acercarse y le dio un corto y casto beso en los separados labios de yamada, haciendo que este sonría entre sueños, acurrucándose aún más en su cuello.
"Te amo keito" Soltó una pequeña risita haciendo que la piel del cuello del mayor se pusiera de gallina haciéndolo reír a él también 
"Yo también yama-chan" se acurrucaron otra vez y volvieron a dormir, no sin antes cantarle otra canción de cuna a yamada ryosuke.
Solamente por esas cancioncitas y aquellos masajes en su cabello eran sus pequeñas invitaciones a sus pijamadas.

Después de todo, los pensamientos de los otros integrantes eran de lo más erróneos posible.



Owari ♥


28 de septiembre de 2014

Friends

Ciertamente mi vida no era perfecta, en estos tiempos soy un chico normal entre tanto hijo de familias monoparentales, me la vivía bien y me la pasaba bien, aún era joven e iba a la escuela.
Mi historia comienza en lo que soy, y termina en lo que no fui, pero mi vida sigue aún, sin embargo ¿Por qué nadie me avisó sobre lo pronto que la felicidad termina? Nadie me dijo que la vida para mí podría cambiar así de fácil y que de ser un buen estudiante pasaría a dejar la escuela; que mis amorosos padres me echarían de casa; que mi novio me dejaría solo.
Y que justo ahora llevo a un bebé en mi vientre